| Notas |
- Escudo cuartelado: 1º, en campo de sinople, torre de plata; 2º, en campo de gules, puente de plata de tres ojos; 3º, en campo de plata, una encima de sinople con lebrel natural atado al tronco con cadena y 4º, en campo de gules, tres lises de oro.
Apellido originario de San Miguel de Aras, toponímico del lugar que, en las citas, unas veces aparece como El Boar, El Viar o El Behar y que en la actualidad se conoce con el nombre de Albear o Alvear.
"Gozan muy señalada estimación entre nuestros genealogistas las familias que se deducen de la nobleza goda, y es una de las que tienen tan calificada ascendencia la del apellido Alvear, cuyos progenitores concurrieron el año 718 en Covadonga, montaña de Auseva sobre el valle de Canga, cerca del lugar de Riera (Asturias de Oviedo), á celebrar la elección de Rey y señor natural en el señor Infante D. Pelayo, hijo de don Favila, Duque de Cantabria y nieto de Flavio Cinda, siendo Rey de la misma nación goda, movidos de que habiendo en el año 714 D. Rodrigo, su último Rey, sido lastimosamente vencido por el Tarif Albucacín (Ben-Zeid), Capitán general de los árabes, se apoderaban sin resistencia de los Reinos por la cortedad y debilitación en que aquella cruel y sangrienta batalla dejó sus fuerzas que les fue preciso repararse entre las ásperas montañas, dividiéndose en dos partes: los unos á las de los intrincados Pirineos, y los otros á las de Burgos, Galicia y dichas Asturias; donde éstos, congregados para mayor disposición de la defensa, aclamaron al Señor Rey D. Pelayo, y con tal digno y heroico caudillo no sólo consiguieron el propósito, sino dieron felices pasos en la deseada recuperación de la afligida España; en los cuales, y en las subsecuentes en servicio de los Señores Reyes de Asturias, León y Castilla, fueron de los muy finos los ascendientes de la Casa de Alvear; y para afianzar en la posteridad sus noticias y memorias fundaron la suya solariega, como otros muchos caballeros, que con las que edificaron vincularon el conocimiento y sucesión de su nombre, en San Miguel de Aras, valle de Aras, punto de voto merindad de Estramiera, en dichas montañas de Burgos, y al mismo tiempo fundaron los caballeros de este apellido otra casa solariega de igual estimación en el lugar de Ogorrio, valle de Ruesga, en las mismas montañas, donde goza la propia autoridad, prerrogativas y honores, y tiene primer asiento y lugar en su parroquial, parte del Evangelio; y aunque ambas tienen unas mismas insignias, es distinta la forma con que organizan su escudo, y no rigurosa la puntualidad de uno con otro; y así, omitiendo el de la Casa del valle de Ruesga por no tocar á este caso, referiremos el de la del Aras, de quien se derivan los de apellido de Alvear, en la villa de Medina de Pomar.
Observó por armas la Casa Solariega de apellido de Alvear, sita en San Miguel de Aras, valle de Aras, merindad de Estramiera, montañas de Burgos, en un escudo en par, que es de alto á bajo, la parte derecha verde con una torre de plata puesta sobre un puente, y la siniestra de oro con un árbol verde y un lebrel natural atado al tronco; y también un castillo de piedra natural, con un puente levadizo, mirando la puerta de la parte siniestra y una encina verde con un lebrel blanco atado á ella con cadena, puestos los pies sobre la misma puente levadiza, y tres flores de lis azules, las dos á los lados del castillo y la tercera encima del homenaje, todo en campo de oro; pero últimamente han dividido estas mismas insignias en cuatro carteles, poniendo en el primero (que es el alto de la parte derecha) la torre de plata sobre un campo verde; en el segundo (que es de alto de la siniestra), la puente, también de plata, de tres arcos, sobre rojo; en el tercero (que es el bajo de la parte derecha) la encina verde con el lebrel natural delante del tronco, atado á él, con cadena de su color, con campo de plata: y en el cuarto y último (que es el bajo de la siniestra) las tres flores de lis de oro, puestas en triángulo y en campo rojo; y la punta y extremo inferior del escudo ha de ser un prado verde sobre que vienen á terminar los dos cuarteles bajos, en la forma que va todo iluminado en el cuartel alto de la derecha del escudo, que está al principio de está certificación, y como lo refiere Lope de Valdillo en su Nobiliario, folio 102 y 122. Alonso de Santa Cruz, Cronista del Señor Rey D. Felipe II en el suyo folio 26 y 73; Diego de Urbina, Regidor de Madrid, Rey de Armas de los Señores Reyes D. Felipe II y III; Gerardo Jacobo Conynque y Juan Francisco de Ita, que lo fueron del Rey D. Felipe IV, nuestro Señor. En sus libros de blasones, que tenemos originales, título de Alvear, son muy repetidos los varones ilustres que de este apellido celebran nuestras historias, entre los de más bien decorosa consecuencia, D. Matheo de Cerezedo y Alvear, Caballero de la Orden de Santiago, Oidor de Valladolid, Canónigo de la Santa Iglesia de aquella ciudad y visitador de los Consejos de Milán; D. Juan de Cerezedo y Alvear, su hermano, colegial del mayor del Arzobispo en la Universidad de Salamanca y Alcalde de Hijosdalgo de Valladolid de quien tratan el cronista Gil González de Ávila en primera parte de su Teatro eclesiástico, en el de la Santa Iglesia de Valladolid, pág. 666; y entre los varones insignes Bernabé Moreno de Vargas en su Historia de la Ciudad de Mérida, libro V, capítulo XIV, sin otras muchas de que nuestras historias de dan larga noticia, afianzando bien los méritos y estimación de la Casa y apellido de Alvear. D. Gaspar de Alvear, Gobernador y Capitán general del Reino de México, del Hábito de Santiago, dícelo Jerónimo de la Quintana en su libro De la antigüedad, nobleza y grandeza de Madrid, folio 152 B, capítulo XXXVIII, libro II.
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