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- Financiero, político y militar castellano de ascendencia judeoconversa; mayordomo, consejero y tesorero del rey Enrique IV de Castilla (1462, año en que también obtiene el hábito de Santiago - previamente había sido doncel de Enrique desde 1451 y camarero mayor desde 1455 - y partidario de Isabel la Católica en la Guerra de Sucesión Castellana. Su esposa (desde 1467), Beatriz de Bobadilla, posiblemente de ascendencia hebrea1 era uno de los personajes más influyentes de la corte, por su proximidad y amistad con la reina, desde la infancia de la entonces princesa Isabel, medio hermana del rey Enrique; fue decisiva en el acercamiento de Andrés al partido isabelino y en la carrera política de este.
El rey, además de nombrarle tesorero de Segovia y Cuenca (1465), le confió el cargo de justicia mayor de la ciudad de Segovia (1468) y el de alcaide del Alcázar de Segovia (1470), un puesto clave desde el que pudo reforzar la influencia de los partidarios de Isabel no solo en la ciudad, sino en todo el reino, al controlar el tesoro real.
Su intervención fue decisiva en los sucesos que siguieron a la muerte del príncipe Alfonso (1468) y a la del propio rey Enrique (1474).
"...en señal de reconoscimiento de señorío entregaron las varas de la justicia que en sus manos tenían a la dicha señora reyna e su alteza las tomo e las entrego al leal Andrés de Cabrera mayordomo del dicho señor rey don Enrique e de su consejo e justicia mayor de la dicha cibdad de Segouia que ay estaua presente para que las tenga o de a quien las tenga e use por su alteza el cual dicho mayordomo las rescibio de mano de la dicha señora reyna e las entrego a los dichos corregidor e alcaldes e alguazil que presentes estauan que primero las tenia para que las tengan en su lugar e por la dicha señora reyna." (Segovia, diciembre de 1474).
Como recompensa por su apoyo fue ennoblecido por la ya reina Isabel con el título de marqués de Moya,1 villa conquense que ya le había sido concedida en señorío por Enrique IV en 1463. Posteriormente (1480) Isabel le otorgó el señorío de Chinchón, de nueva creación, que incluía buena parte del sur de la actual Comunidad de Madrid (entonces perteneciente a la comunidad de Ciudad y Tierra de Segovia). En el testamento de Isabel la Católica (1504) se dedica un extenso párrafo a confirmar los privilegios concedidos a él y a su mujer.
Andrés Cabrera se había destacado en las luchas internas de la ciudad de Segovia, donde consiguió impedir una revuelta contra los cristianos nuevos. En 1476, sus enemigos aprovecharon su ausencia de la ciudad para provocar un motín que reclamaba su destitución, que la propia reina negó, acusando de la revuelta al anterior alcaide, Maldonado.
Participó en distintos hechos de armas de la guerra de Granada: tomas de Málaga, Guadix, Baza y de la propia Granada, de cuyas capitulaciones fue testigo (25 de noviembre de 1491).
Abandonó la corte, junto con doña Beatriz, tras la llegada de Felipe el Hermoso, pero al volver Fernando el Católico, decidió no acudir de nuevo. Felipe el Hermoso le privó de la alcaidía del Alcázar de Segovia otorgándosela a don Juan Manuel, señor de Belmonte. Esta decisión no fue aceptada por Andrés Cabrera, cuyos hijos intentaron recuperarla por la fuerza aprovechando el estado de anarquía del reino. Esta acción fue contestada de forma violenta por algunos caballeros segovianos, partidarios de don Juan Manuel como el licenciado Sebastián de Peralta y el bachiller Alonso de Guadalajara, futuro personaje clave en la Guerra de las Comunidades.
Sus restos yacen en la localidad conquense de Carboneras de Guadazaón, junto con los de su mujer Beatriz de Bobadilla. El edificio es de propiedad privada y está en estado de ruina. [3]
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