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- Uno de los más preclaros universitarios y uno de los más entrañables integrantes de la Facultad de Arquitectura. Militante de todas las horas, dirigente estudiantil y Consejero por los estudiantes; Profesor Titular de Teoría de la Arquitectura y Director de Taller, Consejero docente, integrante del Consejo Directivo Central de la Universidad, Decano interino, Doctor Honoris Causa de la Facultad de Arquitectura, Petit ha sido y es una de las personalidades más influyentes en la vida de esta Facultad en los últimos casi sesenta años, y sin dudas constituye una de sus más claras referencias éticas y de conducta. Petit ingresó a la Facultad en 1947, formando parte de una generación excepcional de estudiantes que contribuyó decisivamente a transformar esta Facultad y a la Universidad toda. Fue una de las personalidades fundamentales de los cambios ocurridos en 1952 y en la lucha por la Ley Orgánica de 1958, así como de las luchas universitarias posteriores. Perseguido por su consecuencia con los principios universitarios y la lucha democrática en tiempos de dictadura, su mente nunca dejo de pensar a la Universidad y a la Facultad, y cuando llegó el momento del impulso decisivo para derrotar al autoritarismo, fue pieza fundamental del delicado proceso de la transición democrática hacia 1984, así como de la posterior reconstrucción de nuestra Facultad. A lo largo de su inmensa trayectoria, Petit ofreció por sobre todo un testimonio de vida y de coherencia con una idea de Universidad que él mismo contribuyó decisivamente a conformar. Una Universidad reformista, alineada en la tradición de Córdoba, con una clara orientación latinoamericanista y antiimperialista, una Universidad autónoma y cogobernada, inconformista e insumisa frente al poder político y el poder económico, una Universidad comprometida con las libertades públicas, una Universidad al servicio del Pueblo y en sólida alianza con los trabajadores y los más desprotegidos.
Una Universidad en la cual los estudiantes constituyan el actor central del proceso educativo y del demos universitario y en la cual sea principio rector la cátedra entendida como conjunto armónico de docentes y estudiantes. La Facultad de Arquitectura le adeuda, además, su contribución a la modernización de la enseñanza, a la concepción de la arquitectura como hecho integral y a una aproximación de la disciplina al conocimiento científico, desplazando el subjetivismo e incorporando a la enseñanza conocimientos de las ciencias sociales, las humanidades y las ciencias de la tierra, para conformar un corpus de conocimiento arraigado en la realidad. Petit nunca buscó protagonismos ni se creyó imprescindible. Fue duro polemista, principista, intransigente y radical en sus convicciones, pero a la vez siempre abierto a la confrontación de ideas y a la priorización de los proyectos colectivos por encima de las visiones personales. Sin lugar a dudas, Conrado Petit ha transmitido, con el testimonio de su vida, lo que a nuestro juicio es la esencia del ser docente: formar en valores no a través del discurso sino por el ejemplo (Decano Arq. Salvador Schelotto, 16-02-2004).
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