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- Al cabo de una larga enfermedad, que sobrellevó con entereza y fe cristiana, falleció, a los 82 años, el arquitecto Adolfo Sánchez Zinny, un hombre vital, de grandes realizaciones profesionales y una militancia decidida y audaz en la Revolución Libertadora.
Nacido en Buenos Aires en 1917, estudió en el Colegio Sarmiento y se graduó de arquitecto en la Universidad de Buenos Aires (UBA). A partir de 1945, fue uno de los pioneros del desarrollo edilicio de Pinamar.
Desde joven tuvo una intensa actuación pública. Firme opositor al régimen de Perón, al que calificaba como una tiranía, estuvo exiliado en Uruguay entre 1953 y 1955. Su padre, el pintor e historiador Eduardo Sánchez Zinny, fustigó a aquel gobierno en el libro "El culto de la infamia". Y él, en los años 60, volcó su visión en el libro "Argentina provisoria".
Caído Perón, Adolfo Sánchez Zinny fue subdirector de la Dirección Nacional de Turismo, en 1956. Fundó el Movimiento Cívico Revolucionario, desde el que criticó al gobierno de Frondizi, al que achacaba haber surgido del pacto con peronistas y comunistas.
En 1958 se le prohibió hablar en un teatro. En1959 sostenía que no habían desaparecido las causas que motivaron el levantamiento de 1955. En 1960, participó del alzamiento militar que lideró en San Luis el general Fortunato Giovannoni. Cien efectivos se movilizaron para detenerlo en su departamento de la avenida Santa Fe. Optó por salir del país, y al marchar al exilio, remedando con ironía una frase del entonces ministro de Economía, Alvaro Alsogaray, dijo: "Hay que pasar el infierno".
Años después, fue director de Fiat y diseñó sus plantas principales en la Argentina y en el Uruguay. También construyó la iglesia Nuestra Señora de los Inmigrantes, en La Boca.
Casado con Franca Tasco, tenía cuatro hijos y 19 nietos, que lo acompañaron hasta sus últimos momentos.
El sepelio se efectuó en la Chacarita. [2]
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