| Notas |
- Abogado
Diario La Nación, 18 de marzo de 2004:
El domingo último murió, a los 94 años, Armando Balbín, hermano del recordado dirigente radical Ricardo Balbín e infatigable compañero de éste en toda su trayectoria política.
Armando Balbín comenzó en la militancia universitaria del radicalismo junto a su hermano Ricardo, en la Universidad de La Plata, pero decidió dar un paso al costado, seguro de que no había lugar para los dos en la vida pública.
Desde entonces fue un cultor del bajo perfil, y desde ese lugar fue un verdadero apoyo y sostén del doctor Balbín, líder, en el último tramo de una larga y excepcional carrera en el radicalismo, de la llamada Línea Nacional.
Ambos estaban unidos por una relación muy profunda, pues cuando Armando tenía 14 años quedaron huérfanos, y Ricardo, de 20 años y el mayor de la familia, se hizo cargo de la educación de Armando y de sus tres hermanas mujeres.
Abogado de profesión, Armando se dedicó al Derecho Civil y Comercial, aunque nunca se alejó de la política; y no hay correligionario veterano que no recuerde su estudio jurídico en la avenida Rivadavia al 800, que se prolongaba en espaciosos salones hasta la avenida de Mayo.
Allí se realizaban las reuniones partidarias en épocas de proscripción militar, y hasta fue escenario de un plenario con cerca de 100 delegados, para elegir autoridades del comité nacional de la UCR. Además, gracias a su trabajo, el dirigente radical ayudaba a los correligionarios que le acercaban sus pedidos a Ricardo durante sus frecuentes recorridas por el país y sobre todo por la provincia de Buenos Aires, haciendo de su tarea profesional una forma de militancia.
Autor de dos libros de análisis político, "¡Argentinos!" y "¿Hacia dónde vamos?", siguió escribiendo hasta que lo sorprendió la muerte.
Armando acompañó a su hermano en sus cuatro postulaciones presidenciales, y varias veces fue detenido junto a él en actos partidarios. También lo asistió cuando Ricardo estuvo detenido en la cárcel de Olmos, en 1950, durante la dictadura de Juan Domingo Perón, acusado de desacato al Presidente.
Orgulloso de no haber aceptado nunca un cargo público o partidario, sí accedió a ocupar, en forma honoraria, la presidencia del Tribunal de Conducta del radicalismo porteño entre 1995 y 1997, durante la gestión de José María García Arecha al frente de ese órgano partidario.
"Representaba los mismos valores que su hermano Ricardo, y con él se va el símbolo de una época de lucha y fidelidad democrática. Para muchos de nosotros fue un gran amigo", señaló a LA NACION el ex presidente Fernando de la Rúa, compañero de fórmula de Ricardo Balbín en las elecciones presidenciales de 1973 que ambos perdieron contra el peronista Héctor Cámpora.
De la Rúa recordó que en las horas posteriores a que dejara la Presidencia, en diciembre de 2001, fue Armando el primero en ir a verlo a su quinta de Pilar, para expresarle su apoyo y su dolor por el momento que vivía el país.
"Hay que rescatar de él que, ante un mundo desesperado por protagonismo, supo, pese a ser un conocedor de las circunstancias políticas de décadas, mantener un perfil bajo y un segundo plano, cosa que parece imposible en la Argentina de hoy", remarcó García Arecha.
Armando Balbín murió acompañado por sus seres queridos, su esposa Dora, sus hijos y nietos. Su deseo antes de morir fue que su familia no publicara su deceso hasta tres días después de ocurrido, cuando sus restos ya se encontraran descansando en Laprida, la localidad bonaerense que lo vio nacer. Así se hizo, respetando hasta la tumba su deseo de no acaparar la atención pública.
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