Fray José Matías Guillermo del Rosario Zemborain Rubalcava, (*)

Fray José Matías Guillermo del Rosario Zemborain Rubalcava, (*)

Varón 1741 - 1804  (63 años)

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  • Nombre José Matías Guillermo del Rosario Zemborain Rubalcava 
    Título Fray 
    Sufijo (*) 
    Nacimiento 12 Feb 1741  Alfaro, La Rioja, España Buscar todos los individuos que registran eventos en este lugar. 
    Sexo Varón 
    Fallecimiento 22 Oct 1804  Buenos Aires, Argentina Buscar todos los individuos que registran eventos en este lugar. 
    Enterrado/a Basílica Nuestra Señora del Rosario, Convento de Santo Domingo, Buenos Aires, Argentina Buscar todos los individuos que registran eventos en este lugar. 
    ID Persona I128  Los Antepasados
    Última Modificación 7 Feb 2022 

    Padre Martín Zemborain Urroz,   n. Undués de Lerda, Zaragoza, España Buscar todos los individuos que registran eventos en este lugar.,   f. 1748 
    Madre Isabel de Rubalcava Monreal,   n. Nájera, La Rioja, España Buscar todos los individuos que registran eventos en este lugar.,   f. 4 Oct 1778 
    Casado 18 Mar 1727  Iglesia Nuestra Señora del Rosario, Corella, Navarra, España Buscar todos los individuos que registran eventos en este lugar.  [1
    ID Familia F1695  Hoja del Grupo  |  Family Chart

  • Mapa del Evento
    Enlace a Google MapsNacimiento - 12 Feb 1741 - Alfaro, La Rioja, España Enlace a Google Earth
    Enlace a Google MapsFallecimiento - 22 Oct 1804 - Buenos Aires, Argentina Enlace a Google Earth
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  • Fotos
    Zemborain Ruvalcaba, Fray José Matías Guillermo del Rosario
    Zemborain Ruvalcaba, Fray José Matías Guillermo del Rosario
    por Angel María Camponesqui. Pintó para el Convento de Santo Domingo su obra de mayor jerarquía, y sinduda la más importante pintura colonial porteña: el retrato del lego Fray José de Zemborain, demostrativo de su capacidad de buen retratista conocedor de su oficio. En dicho cuadro hay, además, algo que lo diferencia de los hasta ahora nombrados, y es el hecho de que el fondo que enmarca la figura del religioso sea una vista del Convento de Santo Domingo, donde él vivió sus últimos años. Es una figura ascética, severa, cuyo rostro muy probablemente haya sido obtenido muy probablemente en su lecho de muerte. La factura es rica, y el cielo es una nota de color que se separa de los ocres, castaños, negros y grises del resto. A lospies han sido colocados el escudo familiar y el de la orden de Predicadores, éste último rodeado de instrumentos de penitencia, la que practicó ardientemente el lego, y coronado por la estrella de Santo Domingo. Al igual que en el de San Vicente Ferrer, ha imitado un viejo papel, sobre el cual se lee lo siguiente: La regular observancia y demás edificantes virtudes del Hermano Fray José de Zemborain movieron la devoción del algunos fieles a costear este fiel retrato.

    Lápidas
    Zemborain Ruvalcaba, Fray Jose Matías Guillermo del Rosario
    Zemborain Ruvalcaba, Fray Jose Matías Guillermo del Rosario
    Urna con sus restos
    Zemborain Rubalcava, Fray José Matías Guillermo del Rosario
    Zemborain Rubalcava, Fray José Matías Guillermo del Rosario
    Al pie de esta placa, había un cilicio usado por el fraile, que fue robado. Se ve el lugar vacío.

  • Notas 
    • Religioso y educador. Llegó a la Argentina en 1759. En los primeros años de su residencia en Buenos Aires abrió una tienda, que regenteó personalmente hasta su ingreso al convento de Santo Domingo, a los veintisiete años. Su vida, dedicada a la enseñanza y al cuidado de los enfermos y de atención a los necesitados era de perpetuo ayuno y penitencias increíbles. Su muerte fue como su vida, admirablemente santa. Falleció en 1804, y sus restos descansan en el templo de Santo Domingo.

      José Matías Guillermo de Zemborain, nació, mientras sus padres visitaban sus estados, en Alfaro, de Castilla la Vieja. Allí fue bautizado como Joseph Mathias Guillermo, el 12 de febrero de 1741, en la Iglesia Parroquial Mayor de San Miguel Arcangel (Lib. 15 folio 52). En 1757 viaja al Río de la Plata, se instala en Buenos Aires para ejercer el comercio y compra casa en lo que hoy es Bolivar e Hipólito Irigoyen. Entra en la Tercera Orden de Santo Domingo el 27 de mayo de 1759. En 1766 liquida sus bienes, viste blanco sayal y el 7 de marzo 1768 toma los hábitos como converso (fraile lego) en el Convento de Santo Domingo. Le enseñó las primeras letras a sus sobrinos hijos de Martín Felix, como también lo hiciera con grandes figuras de nuestra historia. Sobre su santa vida véanse las biografías citadas en el texto. Fallece, con fama de santidad, el 22 de octubre de 1804.
      (por Víctor Castaños Zemborain)

      A la entrada de la capilla de la Virgen del Rosario, en la Iglesia de Santo Domingo, en la Av. Belgrano en Buenos Aires, hay una lápida que recuerda a Fray José, de esta manera:

      "Fray José del Rosario Zemborain
      nació en Alfaro. Castilla la Vieja 12.2.1741
      Llegó a Buenos Aires por 1758
      Entro en la V.O.T el 27.5.1759
      Ingresó de Postulante en 1766
      Vistió el Santo Hábito el 7.3. 1768
      Profesó el 26.3.1769
      Habiendo dejado fama no vulgar de santidad
      entregó su alma a Dios el 22.10.1804
      Su famiia y admiradores le rinden piadoso homenaje
      el año santo universal 1951"
    • Alfaro, en La Rioja española, remonta su historia a la época de los romanos. Allí nació el 12 de febrero de 1741 un niño al que en la pila bautismal se le dieron los nombres de José Matías Guillermo del Rosario. Segundo hijo de Martín Zemborain e Isabel Ruvalcaba poco sabemos de sus primeros años, pero un documento del Archivo de Indias nos alerta que acompañó a su hermano mayor Félix Martín en 1758 a Buenos Aires.­

      Embarcaron en el navío "San Ignacio de Loyola" a cargo del maestre Francisco de Segurola, con mercaderías para colocar en la plaza porteña; José era "soltero, de 16 años, cuerpo regular, delgado, blanco y ojos pardos" y su hermano se había comprometido a restituirlo al seno de la familia a su regreso.­

      Pero Félix no pudo cumplir el compromiso y el muchacho se quedó en Buenos Aires. De sólida formación religiosa el 27 de mayo de 1759 se incorporó a la venerable Tercera Orden de Santo Domingo.­

      En el libro correspondiente dice que estaba dedicado al comercio, establecido con una platería en la esquina de las calles del Cabildo y de la Santísima Trinidad, denominada entonces como la esquina de los Bustillos. Para ganar clientes buscó alguna forma de atraerlos y lo logró ya que al poco tiempo todos lo conocían como la "tienda del precio fijo".­

      Félix vio la oportunidad sin duda de la plaza porteña, sabemos con certeza que volvió en la fragata "San Rafael" en 1765 con un cargamento, "soltero, de 26 años, trigueño claro, ojos pardos".­

      Finalmente en octubre de 1770, ya casado con Manuela Sánchez Cueto, su hijo José Simón obtuvo licencia para pasar a Buenos Aires donde se instaló y fundó una numerosa la familia que conserva hasta hoy el apellido. Otro hermano Joaquín era doctor en derecho civil y canónico, una de sus primeras actividades fue bautizar "de urgencia" en la rada del puerto de Buenos Aires el 12 de julio de 1771 a su sobrino Joaquín, al que apadrinó al completarse la ceremonia. Se desempeñó en la iglesia de San Carlos de Maldonado en la Banda Oriental, donde falleció el 1º de abril de 1774.­

      ­

      EL LLAMADO DE LA IGLESIA­

      José Gabriel pasaba los días detrás del mostrador halagando a la clientela, vigilaba además el comercio análogo de su hermano, instalado en una de las esquinas de la plaza de Monserrat; pero sintió el llamado al servicio de la Iglesia ("me ordeno o me condeno") e ingresó como postulante en 1766.­

      El "día siete de marzo de 1768, tomó el hábito de converso el hermano fray José Samorain del Rosario, que se lo dio N.M.R.P. Predicador General y Prior Provincial fray Francisco Domingo Cuenca en este Convento de Predicadores de Buenos Aires y por ser verdad lo firmo en dicho día, mes y año. F. Ignacio Morote, pro-maestro de novicios".­

      Después de las duras pruebas a las que eran sometidos los candidatos, al cumplirse el año José profesó en el convento de San Pedro Telmo de Buenos Aires; suficientemente ilustrado en gramática en octubre de 1771 fue designado en el capítulo provincial "Maestro de Primeras Letras", junto con fray Pedro de Pelliza.­

      Sin duda era una enseñanza de excelencia la que se daba en el lugar. Una estadística del mes de setiembre de 1773, nos informa que el Colegio de San Carlos tenía 232 alumnos, seguido por el del Convento de Santo Domingo con 123 estudiantes en primeras letras. Fray Rubén González O.P., con su conocimiento de la historia Orden escribió: "Hizo (Manuel Belgrano) sus estudios secundarios en el Real Colegio de San Carlos. De los primarios nada se ha dicho, Pero existe la máxima probabilidad que los haya realizado en la Escuela de Santo Domingo, tan próxima a su casa, a la que concurrían numerosos niños del barrio, aristocrático en aquel entonces y hasta un siglo más tarde, donde enseñaba el ilustre hermano fray José de Zemborain".­

      Dicha escuela, como lo ha hecho notar Trenti Rocamora, "salvó la enseñanza primaria en Buenos Aires, cuando la expulsión de los jesuitas". Fray José enseñó desde 1770 a 1773, un ex alumno suyo escribió: "Mirarle el rostro, era lo mismo que mirar a un santo. Cuando me tomaba la lección de gramática, me sentía poseído de gran respeto y veneración por su persona.­

      ­

      PAN Y AGUA­

      Pablo Ducrós Hicken, recordó hace siete décadas que ayunaba casi de continuo, hacía los trabajos más duros dentro de la comunidad y del desprecio que recibía, de a poco se ganaba la respetuosa consideración de la gente. Solía dormir sentado en una silla, a veces de pie, con su cabeza metida dentro de una gran argolla de hierro. Su alimento era pan y agua y a veces cola de sábalos, comía lo que otros desechaban.­

      Parece que alguna vez llegó a una pulpería y pidió la consabida limosna, el propietario le indicó dos sacos de cuero de yerba, que eran necesarias dos personas para llevarlos a la rastra. El hermano Zemborain los cargó sobre el hombro y salió con ellos como si llevara unas plumas, lo que le valió la admiración de los presentes. En aquel Buenos Aires de fines del siglo XVIII y comienzos del XIX se le atribuían curaciones, profecías, al extremo que se decía que la lluvia no lo mojaba.­

      Eran las siete de la tarde del lunes 22 de octubre de 1804 cuando entregó su alma al Creador. Es tradición que el padre prior del Convento debió pedir al virrey Sobre Monte una compañía de guardias armados para proteger sus restos porque una multitud pugnaba por cortar un trozo de su raído hábito como protectora reliquia. A la misma hora que moría en Buenos Aires, en Roma las campanas tocaron a duelo, un dominico dijo: "Acaba de morir un justo, y es de nuestra orden".­

      En esa celda pobre, tenía la compañía de un perro "Pila" que lo acompañaba en sus caminatas mendicantes. En los momentos finales su confesor le pidió que le dejara el perrito. Zemborain llamó a la mascota y le dijo que ya no lo iba a necesitar más y que se acogiera al cariño leal del nuevo amo. Cuando éste retornó a su celda lo encontró sobre su lecho aullándole contento.­

      Fue Zemborain quien profetizó una vez a Liniers que iba a ser el salvador de Buenos Aires, cuando aún no se imaginaban que tropas inglesas arribarían al Plata.­

      El pintor italiano Angel María Camponeschi pintó el retrato de fray José la más importante pintura colonial porteña, que se conserva en el Convento porteño. El fraile delgado, alto, vestido con su hábito, la mano izquierda nos recuerda las del Greco, se cree que el rostro fue obtenido en su lecho de muerte, de fondo una vista del convento, a sus pies los escudos de la Orden de Predicadores y el de la familia, y a los pies imitando un viejo papel se lee: "La regular observancia y demás edificantes virtudes del Herman Fray José de Zemborain movieron la devoción de algunos fieles a costear este fiel retrato. Murió el 22 de octubre de 1804".­

      Los restos de fray José descansan en una urna en el templo, y una placa colocada en 1951 por su familia y admiradores le rinden piadoso homenaje. A los pies en una vitrina se encontraba el cilicio que usaba y fue robado, como me lo confirmaba hace unos días mi amigo fray Alberto Saguier Fonrouge O.P.­

      Con motivo de los 800 años de la muerte de Santo Domingo de Guzmán, fundador de los Predicadores se cerró el Año Santo el 6 de enero pasado. Bueno sería rescatar la figura de fray José de Zemborain, olvidada para las actuales generaciones y tratar de seguir los pasos necesarios para que su vida ejemplar pueda llegar a los altares, ya que "habiendo dejado fama no vulgar de Santidad, entregó su alma a Dios".­

      Fuente: Roberto L. Elissalde en el diario La Prensa. [2]

  • Fuentes 
    1. [S1147] Family Search, (www.familysearch.org), https://www.familysearch.org/ark:/61903/1:1:C9H4-JPZM.

    2. [S434] Paginas Varias en Internet, Varios, https://www.laprensa.com.ar/511648-Un-santo-en-el-Bs-As-del-siglo-XVIII-el-hermano-Jose-de-Zemborain.note.aspx.