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Historias


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26
Los automóviles y la quinta de San Isidro
Los automóviles y la quinta de San Isidro
Extraido de "Los Antepasados", Buenos Aires, 1983.

Durante tres décadas, sólo cuatro automóviles hubo sucesivamente en la casa de mis abuelos Aguirre: el "Eléctrico", el "Charrón", un "Daimler" y un "Cadillac". El recuerdo de el "Eléctrico" se remonta a mi más tierna infancia. Su grande y lujosa carrocería, con asientos "vis a vis", estaba tapizada por dentro de cuero negro "capitoné". El vehículo era puesto silenciosamente en marcha, desde el pescante, por José "el portugués" -- antiguo cochero -- quien, uniformado de azul oscuro con botones de bronce y gorra de visera, cual un comodoro empuñaba el volante y las palancas propulsoras de la energía encerrada en los acumuladores. Ibamos los niños en el "Eléctrico" a tomar aire y sol a la Recoleta o a Palermo, en cuyos jardines, poblados de gente menuda, corríamos detrás de una pelota o del aro que se hacia rodar a golpes de palito; esquivando gobernantas alemanas, mises inglesas, niñeras gallegas vestidas como "nurses", profusión de bicicletas y cochecitos con lactantes a cargo de amas tocadas con cofias y lazos de colores, a estilo de aldeanas francesas.
Propietario del original: por Carlos F. Ibarguren Aguirre
 
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Miembros del Alto Clero de la Santa Iglesia Católica
Miembros del Alto Clero de la Santa Iglesia Católica
Lista de miembros del Clero de la Santa Iglesia presentes en nuestra página genealógica.
Propietario del original: Gentileza Nicolás Cabrera Hintze
 
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Morir en Buenos Aires
Morir en Buenos Aires
John Steinbeck decía que una persona pudo haber vivido una vida dorada o una vida deslucida, con afectos o desencuentros, pero al morir se convierte en el centro de una de las manifestaciones más complejas de la sociedad: los ritos funerarios, reflejos de los hábitos y costumbres de un pueblo o una época. Nuestra ciudad nació y creció entre muertos que se enterraron y descansaron por siglos en lugares insospechados para nuestras mentes del siglo XXI.
Propietario del original: por Omar López Mato
Fecha: Revista “Todo es Historia”, nro. 424, Noviembre 20
 
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Paseando por el Censo de 1869
Paseando por el Censo de 1869
Entre el 15 y 17 de septiembre de 1869, bajo la presidencia de Sarmiento, se realizó el primer censo de la población de la República Argentina. El individuo a quien le tocó recorrer el Paseo de Julio se topó con todo tipo de individuos y un gran número de extranjeros, ya que el dicho Paseo se ubicaba en lo que es hoy la Avenida Leandro N. Além en el centro de Buenos Aires y era entonces la calle frente al rio. Desde la Aduana (hoy en la parte de atrás de la Casa Rosada) a la barranca de la Plaza San Martín, había dos (o tal vez tres) muelles, uno directamente ubicado en el edificio de la Aduana y los otros entre ese lugar y lo que hoy sería la esquina de Além y M. T. de Alvear aproximadamente.
Propietario del original: por Alfonso M. Beccar Varela
 
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San Martín y el Comodoro William Bowles
San Martín y el Comodoro William Bowles
Uno de los motivos principales del viaje de San Martín a Buenos Aires, inmediatamente después de la victoria de Maipú, fue entrevistarse nuevamente con el Comodoro William Bowles, jefe de la flotilla inglesa estacionada en el Rio de la Plata. Ya habían estado juntos a fines de 1817, hacía apenas seis meses, pero al parecer, consideraba fundamental conversar nuevamente con él, dado que el éxito obtenido en Maipú le daba una mayor autoridad para las negociaciones que tenía en vista.
Propietario del original: por Cosme Beccar Varela
Fecha: "Aquellas aguas trajeron estos lodos", Editorial A
 
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Siervos de Dios, Venerables, Beatos y Santos
Siervos de Dios, Venerables, Beatos y Santos
 
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Viaje al fondo del tiempo
Viaje al fondo del tiempo
por José María Posse Posse
extraído de "Los Posse, el espíritu de un clan", 1993.

“Cuanto más atrás puedas mirar, más adelante verás”. Winston Churchill.
 
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¿Por qué Genealogía?
¿Por qué Genealogía?
Por qué, entonces, ponerse a escarbar la tierra de las sepulturas, por qué tratar de ver el rostro de quien ahora no es sino un esqueleto? La única explicación aceptable que encuentro es que la Genealogía es parte de esa lucha del ser humano contra la muerte.
Propietario del original: por Fernando de Trazegnies Granda
Fecha: Ponencia en un Congreso Genealógico en Lima, Perú,
 

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