Venerable Enrique Ernesto Shaw Tornquist, (*)

Venerable Enrique Ernesto Shaw Tornquist, (*)

Varón 1921 - 1962  (41 años)


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  • Nombre Enrique Ernesto Shaw Tornquist 
    Título Venerable 
    Sufijo (*) 
    Nacimiento 26 Feb 1921  París, Francia Buscar todos los individuos que registran eventos en este lugar.  [1
    Sexo Varón 
    Fallecimiento 27 Ago 1962  Buenos Aires, Argentina Buscar todos los individuos que registran eventos en este lugar.  [1
    Entierro Cementerio de la Recoleta, Buenos Aires, Argentina Buscar todos los individuos que registran eventos en este lugar. 
    ID Persona I25017  Los Antepasados
    Última Modificación 12 May 2025 

    Padre Alejandro Enrique Shaw Fynn,   n. 22 Abr 1893, Milán, Lombardía, Italia Buscar todos los individuos que registran eventos en este lugar.f. 30 Ene 1970, Buenos Aires, Argentina Buscar todos los individuos que registran eventos en este lugar. (Edad 76 años) 
    Madre Sara Dolores Rosa Tornquist Altgelt,   n. 6 Nov 1897, Buenos Aires, Argentina Buscar todos los individuos que registran eventos en este lugar.f. 1925 (Edad 27 años) 
    Matrimonio 4 Oct 1917  Basílica Nuestra Señora de la Merced, Buenos Aires, Argentina Buscar todos los individuos que registran eventos en este lugar.  [3
    • Lº 24 Año 1917 Fº 58. Ts.: don Alejandro Shaw y doña Rosa Altgelt de Shaw. [2]
    ID Familia F11401  Hoja del Grupo  |  Family Chart

    Familia Cecilia Ana María Luisa Bunge Fourvell-Rigolleau,   n. 13 May 1921, Buenos Aires, Argentina Buscar todos los individuos que registran eventos en este lugar.f. 21 May 2007 (Edad 86 años) 
    Matrimonio 23 Oct 1943 
    Hijos 
    +1. Jorge Enrique María Shaw Bunge
    +2. Sara Shaw Bunge
    +3. Cecilia Shaw Bunge
    +4. Elsa María Shaw Bunge
     5. Juan Miguel Shaw Bunge
     6. José María León Shaw Bunge,   n. 29 Dic 1951   f. 19 Jul 2006, Buenos Aires, Argentina Buscar todos los individuos que registran eventos en este lugar. (Edad 54 años)
    +7. María Luisa Shaw Bunge
    +8. Isabel Teresa Shaw Bunge
    +9. Gabriel Shaw Bunge
    ID Familia F11400  Hoja del Grupo  |  Family Chart
    Última Modificación 22 Dic 2009 

  • Mapa del Evento
    Enlace a Google MapsNacimiento - 26 Feb 1921 - París, Francia Enlace a Google Earth
    Enlace a Google MapsFallecimiento - 27 Ago 1962 - Buenos Aires, Argentina Enlace a Google Earth
    Enlace a Google MapsEntierro - - Cementerio de la Recoleta, Buenos Aires, Argentina Enlace a Google Earth
     = Enlace a Google Earth 
    Leyenda del Marcador  : Dirección       : Ubicación       : Ciudad/Pueblo       : Municipio/Alcaldía       : Estado/Provincia       : País       : No Establecido

  • Fotos
    Shaw Tornquist, Enrique Ernesto
    Shaw Tornquist, Enrique Ernesto

    Lápidas
    Shaw Fynn, Alejandro E.
    Shaw Fynn, Alejandro E.
    Mausoleo familiar
    Shaw Tornquist, Siervo de Dios Enrique Ernesto
    Shaw Tornquist, Siervo de Dios Enrique Ernesto
    Placa conmemorativa

  • Notas 
    • Primeros años

      Hijo de los argentinos Sara Tornquist Altgelt, de ascendencia alemana y de Alejandro Shaw, de ascendencia escocesa, Enrique nació en París el 26 de febrero de 1921. En 1923, su familia regresó al país de origen. Su madre falleció cuando Enrique tenía 4 años, pero su esposo cumplió el deseo póstumo de Sara y confió su formación religiosa a un sacerdote de la congregación de los sacramentinos. Estudió en el Colegio La Salle Buenos Aires, donde fue un alumno sobresaliente. Era miembro de la Congregación Mariana.

      Escuela Naval

      A principios de 1936, después de cumplir 14 años, ingresó a la Escuela Naval Militar a pesar de la oposición inicial de su padre, quien quería que se preparara para dirigir las empresas familiares. Fue siempre de los tres mejores promedios de su generación y es en la historia de la Armada Argentina el más joven oficial graduado.

      Desde muy joven comenzó a leer todo tipo de libros, especialmente de economía, política, filosofía, historia y ciencia.4? Una tarde del verano de 1939, en la biblioteca del Ocean de Mar del Plata, encuentra de casualidad un libro del Cardenal Suhard sobre el rol y la responsabilidades del hombre cristiano en la vida. Allí conoció la Doctrina Social de la Iglesia y se produjo en él un convencimiento muy profundo sobre cuál debía ser su camino. Él siempre llamó a eso su "conversión definitiva".5?

      Matrimonio y familia

      Se casó con Cecilia Bunge en 1943. En 1945 fue enviado por la Marina a la Universidad Estatal de Chicago (Estados Unidos) para estudiar meteorología. Pero fue en ese año, cuando ya su familia estaba constituida y creciendo, cuando se produce la consolidación de ese rumbo en su vida: comprendió definitivamente que Dios le pedía un apostolado específico. En un principio creyó que debía hacerse obrero, pero un sacerdote, al ver su perfil, lo persuadió para que llevase el evangelio al mundo empresario al cual pertenecía su familia.

      De la marina a la empresa

      Pidió la baja de la Marina con el grado de Teniente de Fragata, y, de regreso en Argentina, ingresó como ejecutivo de las Cristalerías Rigolleau. En poco tiempo llegó a ser Director General y a conformar distintos directorios, especialmente de otras empresas familiares. Durante esos años, fue formando una espiritualidad propia relacionada con su vocación de empresario cristiano. Entre otras cosas decía "Como empresario, sembrar esperanza, ver la realidad, renunciar al beneficio aparente del momento, ser un puente entre quienes conocen el problema y el sumergido que piensa en su problema inmediato". Se incorporó a la Acción Católica y al Movimiento Familiar Cristiano.

      Asociación Cristiana de Dirigentes de Empresa

      En 1946 el Episcopado le encargó organizar con otros empresarios la ayuda a la Europa de posguerra, y en ese momento intentó crear una entidad activa para que los empresarios "fueran más cristianos". Gracias al estímulo del canónigo Cardijn, concretó su aspiración y, en 1952, fundó la Asociación Cristiana de Dirigentes de Empresa, de la cual fue su primer presidente. Desplegó así una intensa acción evangelizadora dirigida a la clase empresaria del país como de América Latina, donde extendió el movimiento empresarial de la UNIAPAC, nacida en Europa pocos años antes.

      Que en la empresa haya una comunidad humana; que los trabajadores participen en la producción y, por lo tanto, den al obrero el sentido de pertenencia a una empresa; que le ayude a adquirir el sentido de sus deberes hacia la colectividad, el gusto por su trabajo y de la vida, porque ser patrón no es un privilegio, sino una función.

      Enfermedad y muerte

      En 1957, se le descubrió un cáncer. A partir de entonces, inició una lucha contra la enfermedad, lo que no le impidió mantener una intensa actividad: dando congresos, dictando conferencias, editando publicaciones, elaborando su diario y muchos manuscritos.

      En 1958, con ideas de su participación en cursos en Harvard, ayuda a crear la Universidad Católica Argentina de la que integró el primer Consejo de Administración. Participó en la fundación de Caritas y del Serra Club. También llegó a ser presidente de los Hombres de Acción Católica. Organizó una librería a la que llamó "Casa del Libro", una iniciativa apostólica para difundir temas de espiritualidad, de la Doctrina Social de la Iglesia y de otras cuestiones éticas y culturales. Su cada vez más frágil salud empeoró en 1962, aunque mantuvo hasta el final su labor como dirigente empresario.

      Falleció el 27 de agosto de 1962, a los 41 años.
      Con fecha 24 de abril de 2021 el Sumo Pontífice también autorizó a la Congregación para la Causa de los Santos a promulgar el decreto relativo las virtudes heroicas del Siervo de Dios Enrique Ernesto Shaw, fiel laico y padre de familia.
      [4]
    • Enrique Ernesto Shaw nació el 26 de febrero de 1921 en París, Francia, hijo de los argentinos Sara Tornquist Altgelt, de ascendencia alemana, y Alejandro Shaw, de ascendencia escocesa cuyas genealogías pueden seguirse en el sitio web GF. Era nieto del financista y banquero Ernesto Tornquist, que siempre tuvo en claro cómo debía desarrollarse la Argentina y que tanto hizo por su prosperidad. Vino a la Argentina a los dos años y cuando tenía cuatro años la muerte de su madre marcó su infancia. Su padre cumplió el deseo de Sara de encomendar su formación religiosa a un sacerdote de la Congregación del Santísimo Sacramento, lo que forjó su profunda fe católica.
      Estudió en el Colegio La Salle de Buenos Aires, destacándose como alumno sobresaliente y cultivando una intensa vida espiritual. A los 14 años, contra la voluntad de su padre, ingresó a la Escuela Naval Militar, donde se graduó como guardiamarina a los 19, siendo uno de los más jóvenes en la historia de la Armada Argentina. Durante su servicio en los mares del sur, dio un testimonio notable de fe y compromiso apostólico. Ya desde niño, una profunda espiritualidad y su fe religiosa lo marcarían para siempre. Desde muy joven comenzó a leer todo tipo de libros, especialmente de economía, política, filosofía, historia y ciencia. Se cuenta que una tarde del verano de 1939, en la biblioteca del Ocean Club de Mar del Plata, encontró de casualidad un libro del Cardenal Suhard sobre el rol y la responsabilidades del hombre cristiano en la vida. Allí conoció la Doctrina Social de la Iglesia y se produjo en él un convencimiento muy profundo sobre cuál debía ser su camino, lo que siempre llamó a eso su "conversión definitiva".
      Se había casado con Cecilia Bunge en 1943, con quien tuvo nueve hijos. En 1945 fue enviado por la Marina a la Universidad Estatal de Chicago para estudiar Meteorología. Fue en ese año, cuando ya su familia estaba constituida y creciendo, cuando se produce la consolidación de ese rumbo en su vida: comprendió definitivamente que Dios le pedía un apostolado específico. En un principio creyó que debía hacerse obrero, pero un sacerdote, al ver su perfil, lo persuadió para que llevase el evangelio al mundo empresario al cual pertenecía su familia.
      Volvió de Estados Unidos y pidió la baja de la Marina con el grado de teniente de Fragata y tras una profunda reflexión espiritual inspirada por la vieja lectura del libro de Suhard, Enrique sintió un llamado a evangelizar el mundo empresarial, se unió a Cristalerías Rigolleau, donde llegó a ser director general. Esa empresa era de la familia materna de su mujer, y fue uno de los puentes para llevar a cabo una notable experiencia empresarial, donde su fe cristiana se iría consolidando cada día, e integrándola con su labor empresarial
      Muchas de sus expresiones que he recogido de la web, de donde he sacado datos y textos para este post, muestran cuál era su concepción sobre cómo debía ser el empresario cristiano, ya que él no podía extender sus ideas a otros que no profesaban esa fe. Decía: “Hay que remediar las injusticias. […]. Considerar como deber de estado el ser eficientes; para poder distribuir más hay que producir más. Es necesario formar empresarios cristianos y darles un estilo de vida: contribuir a un mundo mejor, principalmente mediante la acción de cada empresario cristiano en su propia esfera. […]. Esta es una misión de religión y vida: tratar de santificarnos a través de la profesión y de santificar la profesión. Se debe crear la conciencia de una función empresarial concebida cristianamente, para lo cual tenemos que usar el método de la aplicación concreta. El sacerdote no solo eleva a Dios, sino que trae a Dios a los hombres en la comunión. […]. El empresario debe encarnar a Cristo en la empresa. La forma de hacerlo es aplicando sus enseñanzas. Aplicar la doctrina cristiana, el mensaje de Cristo a problemas concretos de la función del empresario. Hacer que la gente participe. El problema más agudo para nosotros y para otros países, sobre todo en los menos desarrollados, es la falta de gente capaz en los niveles más altos.
      Como empresario, Shaw aplicó los principios de la Doctrina Social de la Iglesia, promoviendo el crecimiento humano de sus trabajadores. Fundó la Asociación Cristiana de Dirigentes de Empresa (ACDE) en 1952, fue miembro de la Acción Católica, el Movimiento Familiar Cristiano y el Serra Club, y contribuyó a la creación de la Universidad Católica Argentina (UCA). También impulsó la Ley de Asignaciones Familiares y estableció una caja previsional para sus empleados, ofreciendo servicios médicos y apoyo económico. En 1961, enfrentó la decisión de una empresa estadounidense de despedir a 1.200 trabajadores, logrando evitar los despidos con una postura firme: “Si echan a una sola persona, yo renuncio”.
      Durante los conflictos que se vivieron en la Argentina en 1955 que enfrentaron al presidente Perón con la Iglesia Católica, fue encarcelado junto con otros miembros de la Acción Católica acusado de ser parte de un complot contra el gobierno, promovida por denunciantes anónimos, muchos de ellos parte del propio gobierno. Al no haber podido tener la menor evidencia de sus relación para abatir a Perón, fue dejado en libertad, y aunque el sufrimiento en la cárcel no fue algo menor, en ningún momento eso hizo mella en sus convicciones y siguió adelante
      n 1957, se le diagnosticó cáncer de piel. Pese a su enfermedad, continuó trabajando, escribiendo y dando conferencias. En 1962, necesitó transfusiones de sangre, y más de 260 obreros de Rigolleau donaron para él, lo que lo llevó a decir: “Ahora casi toda la sangre que corre por mis venas es sangre obrera”.
      Murió el 27 de agosto de 1962, a los 41 años, en Buenos Aires.
      El proceso de canonización comenzó en 1967, pero avanzó significativamente desde 1996 con el impulso del cardenal Jorge María Bergoglio (hoy Papa Francisco). En 2001, Shaw fue declarado Siervo de Dios, y en 2021, el Papa Francisco lo reconoció como Venerable por sus virtudes heroicas. En 2019, se abrió la investigación de un presunto milagro atribuido a su intercesión: la recuperación de un niño gravemente herido por un caballo, cuya familia, vinculada a una empresa fundada por Shaw, rezó por su salud. En enero de 2025, este milagro superó la evaluación médica en el Vaticano, y ahora está bajo revisión teológica, un paso crucial hacia su posible beatificación.
      Algunas expresiones de Shaw que muestran con claridad lo que pensaba:
      “Para que haya justicia y paz y se avance en la calidad de vida de la población es necesario hacer acciones concretas, que se resuelvan problemas de la vida cotidiana. La implantación legal del salario familiar requirió muchos esfuerzos técnicos, jurídicos y económicos. No había oposición a este proyecto, pero nadie se molestaba en hacer los estudios previos."
      Esta frase refleja su compromiso con acciones prácticas para promover la justicia social, como su impulso al salario familiar en Argentina, buscando mejorar las condiciones de los trabajadores.
      "El desempleo es un mal moral porque viola los planes de Dios, pues Él quiere que el hombre trabaje y obtenga de su trabajo los medios para que él y su familia puedan vivir una vida humana útil para la comunidad."
      Shaw subrayaba que el trabajo digno es esencial para la dignidad humana y que evitar el desempleo es una responsabilidad moral de los empresarios.
      "Hay que remediar las injusticias. […] Considerar como deber de estado el ser eficientes; para poder distribuir más hay que producir más."
      Enfatizaba la necesidad de eficiencia en la empresa no solo para el lucro, sino para generar riqueza que pueda distribuirse justamente, combatiendo las desigualdades.
      "Hay que cristianizar a la clase patronal argentina. Es indispensable mejorar la convivencia social dentro de la empresa. Importa mucho que el dirigente de empresa sea accesible. Hay que humanizar la fábrica. Para juzgar a un obrero hay que amarlo."
      Shaw abogaba por una gestión empresarial basada en el amor y el respeto, promoviendo relaciones humanas y fraternas dentro de la empresa.
      "El empresario debe encarnar a Cristo en la empresa. La forma de hacerlo es aplicando sus enseñanzas. Aplicar la doctrina cristiana, el mensaje de Cristo a problemas concretos de la función del empresario."
      Insistía en que el empresario cristiano debe vivir su fe en la práctica, resolviendo los desafíos empresariales con valores evangélicos.
      "Más que nunca en los tiempos actuales, y a pesar de las dificultades, tienen el deber los Dirigentes de Empresa, como intelectuales y dirigentes, de aportar un mensaje y la luz de la fe al desarrollo de los espíritus, de esforzarse por secundar, a la luz de los principios sociales cristianos, la búsqueda de las soluciones adaptadas a las realidades siempre mudables".
      Shaw veía a los empresarios cristianos como líderes responsables de iluminar el mundo del trabajo con principios éticos y cristianos.
      "La empresa, además de una comunidad de trabajo, en primer lugar, es una comunidad de vida."
      Esta idea resalta su visión de la empresa como un espacio de relaciones humanas donde se prioriza la dignidad de las personas sobre la mera productividad.
      "La caridad implica también hacernos amables. Humanidad, comprensión, amabilidad, buen modo, no lastimar ni humillar, tratar bien a los demás, con benignidad, cordialidad, mansedumbre, serenidad, confianza, dulzura, simpatía, sonrisa, paciencia, entusiasmo, amistad, compasión, generosidad, comprensión, perdón y misericordia son expresiones del amor." "Y si el dirigente de empresa es cristiano y está en posesión del programa de Dios para la humanidad, se espera de él una mayor perspicacia, mayor comprensión y un liderazgo seguro y optimista."
      Destacaba que el empresario cristiano debe liderar con una visión trascendente, confiando en la redención y trabajando por un mundo mejor. Quizás para muchos la concepción de Shaw puede resultar utópica en un mundo, donde solo prima el afán de lucro, las ambiciones personales y la codicia lo cual se ve en esas empresas transnacionales, que ni remotamente tienen los conceptos de este hombre ejemplar.
      Estas expresiones muestran que Shaw no solo teorizó sobre la justicia social y el rol del empresario cristiano, sino que vivió coherentemente sus principios, dejando un legado que sigue inspirando
      Enrique Shaw fue un laico ejemplar que integró la fe en su vida familiar, profesional y social, demostrando que la santidad es posible en el mundo empresarial. Su legado debiera inspirar a empresarios y cristianos, y su causa de canonización, apoyada por el Papa Francisco, lo perfila como un potencial primer beato empresario del mundo. [5]

  • Fuentes 
    1. [S1443] Cabrera Hintze, Nicolás, Cabrera Hintze, Nicolás, (nfch_1997(AT)hotmail(DOT)com).

    2. [s1] Medrano Balcarce, Juan Manuel, Medrano Balcarce, Juan Manuel, (jmedrano76(AT)hotmail.com).

    3. [s1] Medrano Balcarce, Juan Manuel, Medrano Balcarce, Juan Manuel, (jmedrano76(AT)hotmail.com), https://www.familysearch.org/ark:/61903/3:1:939D-VB99-91.

    4. [S246] Wikipedia, (www.wikipedia.org).

    5. [S1384] olmosgaona@gmail.com, Olmos Gaona, Alejandro.