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Notas


Coincidencias 26 a 45 de 76,786

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26 Anteayer falleció Ricardo Alberto Paz, reconocido abogado que se destacó en el mundo académico, de las relaciones internacionales, la educación y la política.
Había nacido el 6 de abril de 1924, hijo de Ricardo Adriano Paz y de Agustina Costa Paz.
Dueño de una cuidada educación con orientación francesa, se recibió de abogado en la Facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires y años después ingresó en la Escuela de Defensa Nacional, de donde egresó en 1974.
Hombre de múltiples intereses y capacidades, Paz tuvo una destacada labor en el área diplomática, donde cumplió misiones en Paraguay, Chile y Uruguay, durante los años 50 y 60.
En 1960 fue designado asesor del Ministerio de Relaciones Exterioresy Culto, y en 1966 fue jefe de gabinete de ministros de esa cartera, entonces a cargo del canciller Nicanor Costa Méndez, durante la presidencia de Juan Carlos Onganía.
En 1969 fue destinado a la representación permanente de la Argentina en la Asociación Latinoamericana de Libre Comercio (Alalc), y entre 1976 y 1980 ocupó el cargo de subsecretario de Recursos Naturales Renovables de la Nación.

Intereses nacionales

Ferviente defensor de los intereses nacionales, era un destacado especialista en temas limítrofes y frecuente fuente de consulta en la materia.
Particularmente reconocidas eran sus posiciones y análisis en relación con el conflicto fronterizo con Chile, donde Paz se destacó como un gran defensor de la soberanía argentina.
Esto se manifestó, en los años 90, en su rechazo al acuerdo elaborado por el entonces presidente Carlos Menem y su par chileno, Patricio Aylwin, para resolver el conflicto de los hielos continentales mediante la propuesta conocida como la Poligonal.
Entre sus actividades en el área académica, Paz fue asesor de la editorial Eudeba y desde 1969 miembro del Instituto de Ciencias Políticas de la Facultad de Derecho. Además, se desempeñó como profesor de la Escuela Nacional de Inteligencia y de la Escuela Superior de Policía y como director del Centro Argentino de Relaciones Internacionales.
Autor del libro "El conflicto pendiente" (1980), donde abordó el tema limítrofe con Chile que tanto lo desvelaba, escribió también, con otros autores, los libros "La historia y la geografía" (1978), "La conciencia territorial" (1977) y "La conservación" (1981).
Con un expreso interés en la política, a los 18 años se incorporó al Partido Conservador, en el que ocupó numerosos cargos.
De la mano de sus ideas nacionalistas, en 1995 fue candidato a presidente de la Nación por el Frente para la Coincidencia Patriótica (Frecopa), acompañado en la fórmula por Adolfo González Chávez, bajo la premisa de "devolver a la vida política aquello de lo que más carece: decencia", según rezaba su propaganda de campaña.
Paz murió a los 80 años, producto de una enfermedad terminal, y dejó sin consuelo a su viuda, Soledad Herrera, sus seis hijos y sus nietos.
Ayer, a las 16, sus restos fueron inhumados en el Cementerio de la Recoleta, donde le dieron el último adiós sus familiares, amigos y compañeros de toda la vida.
La Nación
Viernes 25 de febrero de 2005 
Paz Costa Paz, Ricardo Alberto (*) (I91473)
 
27 Avecindado en el Río de la Plata junto a su hermano, fundadores de este linaje en el Río de la Plata, Propietario de unas de las Compañias navieras de cabotaje mas importantes de la época, Consul General Español en Buenos Ayres y Primer Representante d Casares Murrieta, Vicente (I6525)
 
28 Bautizada bajo el padrinazgo de su tío abuelo Diego Tomás Martínez de Iriarte y de la hija de éste María Francisca Martínez de Iriarte Córdoba, que casaría con Bernardo de Espinosa Tirado. María Josefa murió probablemente en la infancia.
por Carlos F. Ibarguren Aguirre 
Ruiz Gallo Arias Rengel, María Josefa (I47903)
 
29 Benefactora. Hija de María de la Santa Unión. Tesorera de la Sociedad de San José. Vicepresidenta de la Caja Dotal para obreros. Miembro de la Sociedad Beneficencia de la Capital, etc. Reyes Oribe Reyes, Amalia (I13645)
 
30 Cadete de Dragones y Mayor del Regimiento de Húsares Reyna Pizarro, Ambrosio María José (I4284)
 
31 Cándido Francisco José de Lasala (n. Buenos Aires, 1770 ? ? 5 de junio de 1807), marino rioplatense, que participó en la lucha contra las Invasiones Inglesas y murió en combate contra la Segunda Invasión, a fines de junio de 1807.
Nació en Buenos Aires en 1770, de familia muy pudiente; su padre sería un funcionario muy influyente en la época de los virreyes. Descendía de la misma familia que Juan Bautista de La Salle ? su apellido era una castellanización del francés ? y era primo del militar José de San Martín, futuro héroe de la Independencia de Argentina.
Cursó sus estudios primarios y secundarios en España, ingresando al ejército del Rey. Más tarde se inclinó por la navegación, e ingresó a la Real Armada. Regresó en la fragata San Pío al Río de la Plata, donde ésta prestaba servicios en el puerto de Montevideo, en 1790.
Ascendido a teniente de navío, participó en varias de las exploraciones que el gobierno del virreinato organizó por la costa patagónica, a órdenes del capitán Juan Gutiérrez de la Concha y de Alejandro Malaspina. Exploró la Isla de los Estados en detalle, y prestó servicios por dos años en las islas Malvinas. Entre 1793 y 1803 residió en Europa, participando en las guerras contra Francia y Gran Bretaña.
Posteriormente volvió a prestar servicios en Montevideo. Allí estaba cuando se produjo la primera de las Invasiones Inglesas, y colaboró en la formación del ejército reconquistador de Santiago de Liniers. En gran parte, se debió a Lasala el éxito en cruzar el río de la Plata esquivando de noche a la flota británica.
Participó en la Reconquista, y su valor demostrado en combate le valió la estimación general y menciones en partes oficiales. Pasó los meses siguientes organizando el Real Cuerpo de Marina, a órdenes del coronel Gutiérrez de la Concha, del cual era el segundo jefe.
Al producirse la segunda invasión a Buenos Aires, Liniers estableció una línea de defensa insólitamente inadecuada, dando la espalda al Riachuelo, con una avanzada muy alejada, en la zona de Quilmes, al mando del capitán Lasala. Los británicos desembarcaron en Ensenada y chocaron con las fuerzas de Lasala, derrotándolas con facilidad y causando la muerte de su jefe.
No obstante, tanto la resistencia de Lasala como la dificultad de avanzar por una zona de arroyos, forzaron a los invasores a cruzar el Riachuelo aguas arriba de la posición de Liniers, que salvó así sus fuerzas de una segura destrucción; indirectamente, Lasala contribuyó al éxito de la Defensa de Buenos Aires.
La de Lasala fue la muerte más lamentada en esa época en Buenos Aires, porque se trataba de un verdadero héroe popular, y que había muerto como tal.

Fuentes: Cutolo, Vicente, Nuevo diccionario biográfico argentino, 7 volúmenes, Ed. Elche, Bs. As., 1968-1985 y Roberts, Carlos, Las invasiones inglesas, Ed. Emecé, Bs. As., 1999. 
Lasala Fernández Larrazábal, Cándido Francisco José de (*) (I90924)
 
32 Capitán de la marina italiana, armador de barcos. Radicado en la Argentina en 1840 se dedicó a la actividad marítima a gran escala siendo propietario de una flota de barcos mercantes con intereses en Asunción del Paraguay, Montevideo y Génova y teniendo en sociedad con su cuñado Anacarsis Lanús el vapor que navegaba en el Plata. Volvió a Génova en 1842, ya casado, donde organizó sus negocios navieros que estaban a cargo de su hermano Buenaventura, volviendo a Buenos Aires en 1846 con dos buques nuevos y elementos para vender valuados en 400 mil pesos, siendo el principal importador de sedas y ropas finas traídas de Italia y Francia, las que facilmente colocaba en el mercado sudamericano. Realizó numerosos viajes a Paraguay y Uruguay, y en 1860 se embarcó nuevamente a Italia donde liquidó la sociedad naviera que tenía con sus hermanos, vendiendo su parte en 2 millones de pesos , volviendo por última vez a la Argentina con un fuerte capital de ventas.
Simón Fidanza fue uno de los más prósperos empresarios de su tiempo, vivió en nuestra Capital en su casa de la calle Artes 385 que era un importante centro social y cultural, cultivando la amistad de numerosas personalidades de la época, tales como los hermanos Varela, Miguel Cané (padre), Anacarsis Lanús, Félix Egusquiza, Adolfo Saguier, Remigio Barros, Manuel de Ocampo, Adolfo Saldías, entre otros. En la localidad de San José de Flores poseía una quinta arbolada de unas 55 hectáreas y en Morón un campo alambrado de 5 mil hectáreas, en Buenos Aires era dueño de las casas de Santa Fe 89 al 93, 25 de Mayo 199 al 201, Victoria 301 al 307, dejando al morir dinero y bienes valuados en 10 millones de pesos.
El 2 de junio de 1853 el Estado de Buenos Aires lo nombró Comandante de la nave de guerra combatiendo a la flota de la Confederación Argentina. El 14 de mayo de 1859 el Estado de Buenos Aires lo reconoció como de la causa porteña y lo nombró Jefe del vapor de guerra , siendo designado el 1 de junio del mismo año como Comandante en Jefe de la citada nave insignia en vísperas de un enfrentamiento armado con las fuerzas de la Confederación Argentina.
En 1864 declarada la guerra entre la Argentina y Paraguay en un acto de generoso patriotismo, ya que no era argentino, Fidanza armó con cañones su flota comercial, siendole reconocido por el gobierno argentino su grado de capitán de la marina italiana y nombrado nuevamente comandante de la nave insigna , combatiendo durante dos años por nuestra bandera en el río Paraguay. En 1866 fue capturado por las tropas paraguayas y tenido como prisionero de guerra en el campamento militar de Lomas Valentinas donde residía el dictador Francisco Solano López, quien dió la orden de su fusilamiento, tres años despues, el 21 de diciembre de 1868, durante la útima batalla de la Guerra del Paraguay, precisamente la de Lomas Valentinas.
Unos meses antes había sido reclamada su libertad por el cónsul general italiano en Asunción del Paraguay, oportunidad en la que recibió ropa nueva y la promesa de su liberación, pero solo fueron autorizados a salir otros cuatro ciudadanos italianos detenidos. 
Fidanza Dery, Simón Antonio (*) (I87189)
 
33 Capitán Santiago Cavenago Patrón, el cual desde 1807 había revistado con el grado de Alférez, y como abanderado en el escuadrón de los Húsares, hasta llegar a "Edecán del Superior Gobierno" en 1812, para retirarse al año siguiente.
por Carlos F. Ibarguren
La partida de bautizo de su hijo Ramón, lo designa como "Capitán de Caballería y Edecán de la Soberana Asamblea Nacional". 
Cabenago Patrón, Capitán Santiago (I79545)
 
34 Casó con el Capitán Diego de Mendoza, vecino de Vera de las Siete Corrientes, del que luego se separó. Testó Ursula en Buenos Aires el 21-XI-1621, ante Roxas de Acevedo, dejando por heredera a su madre, entonces viuda, "Catalina de Guzmán". Riquelme de Guzmán, Úrsula (I23057)
 
35 Dedicado a la actividad agrícolas, explota el fundo las Casas en Chimbarongo. Fue regidor de la Municipalidad de Chimbarongo. Miembro del Club polo, a obtenido numeros premios por su actuación en este deporte en los torneos de Buenos Aires y Lima.
por Diccionario Biogr de Chile 
Prado Luco, Hernán (I10734)
 
36 Destacado industrial y comerciante. Uno de los propietarios de la firma Bunge y Born. Hirsch, Alfred (I15056)
 
37 Al menos un individuo vivo está vinculado a esta nota - Detalles Reservados. Irigoin de Amézaga, Alfredo Miguel (I19798)
 
38 Don Roque desempeñó la administración del Hospital Real de Santiago y fué legendaria su benéfica actitud en el desempeño de ese cargo. Fuente:Diccionario Histórico Biografico y Bibliografico de Chile. Tomo III de Virgilio Figueroa 1800-1928. Huici Ostolaza, Roque Jacinto (I17981)
 
39 Donador, el año 1764, del hermoso cuadro titulado "La Divina Pastora"; Virgen que se veneraba en Cádiz como protectora de los navegantes. En el ángulo derecho de esa tela al óleo, figura, fielmente pintado, en actitud de orar, Juan Vidart y Linares.
por Carlos F. Ibarguren Aguirre 
Vidart Linares, Juan (I1701)
 
40 Educador, Jurista y Político, cursó estudios secundarios en el Colegio de San Ignacio y los de Derecho en la Universidad de Chile; obtuvo su título de abogado el 5 de enero de 1899. Ingresó a la Administración Pública como funcionario de la Biblioteca Nacional; en septiembre de 1906 fue designado Secretario del Presidente de la República don Pedro Montt, cargo que equivalia al de Secretario General de Gobierno, nombrado Inspector General de Instrucción Primaria el 17 de Junio de 1908, cargo que desempeñó durante dos lustros, reorganizó las Escuelas Normales, preparó con infatigable celo el estudio de la Ley de Instrucción Primaria Obligatoria promulgada el 26 de agosto de 1920: propugnó la creación de numerosas escuelas y la adopción de nuevos planes de enseñanza. A su fecunda labor como Director de Instrucción Primaria se unia en su personalidad la fé del idealista y el empuje del hombre de acción.
En 1910 formó parte de la Comitiva Oficial que representó a Chile en la festividades centenarias de la República Argentina.
Propulsó las escuelas nocturnas para obreros; las colonias escolares "Vida y Patria" y como Director vitalicio de la Sociedad de Instrucción Primaria prestó su filantrópico concurso en forma ininterrumpida.
Fué autor de numerososo estudios y publicaciones, apuntes de clases universitarias, artículos literarios, produciones legales,filosóficas y poéticas; proyectos de reglamentos y de leyes administrativos y penales; colaboraciones de prensa, estatutos y reglamentaciones diversas, que le dictaran sus reconocidas dotes intelectuales y su constante procupación por el progreso cultural. 
Díaz Lira, Rafael Luis (*) (I90470)
 
41 El 10-IX-1792, “Carmen Gallo” fue testigo con el Maestro Francisco Toledo, del casamiento de su sobrina Manuela de Hoyos y Aguirre con José de Uriburu y Bazterrechea, tatarabuelos de quien esto escribe.
por Carlos F. Ibarguren Aguirre 
Ruiz Gallo Arias Rengel, María del Carmen (I47803)
 
42 El apellido Quesada que figura en la República Argentina es de origen andaluz. Según el duque de San Pedro, conde de Benalúa, que reside en Madrid, de una nota tomada de su archivo, la casa de Quesada reconoce por tronco y progenitor a Pedro Díaz de Carrillo de Toledo, adelantado de Cazorla y alcaide de Quesada, primer señor del pueblo de Garciez y de la Torre de Santo Tomé, en el obis pado de Jaén, y hermano de don Gonzalo Palomeque, que fue arzobispo de Toledo en tiempos del rey Fernando IV.
El primero que aparece con este apellido es Díaz Sánchez de Quesada, hi jo del expresado Pedro Díaz Carrillo de Toledo, el cual lo tomó y trasmitió a sus descendientes para perpetuar la memoria de una señalada victoria que alcanzó su pa dre contra los moros en la fortaleza Quesada. Pedro Díaz de Quesada III fue paje del rey don Pedro I, el Cruel, y se crió desde niño en su cámara; fue valeroso caballero en la disciplina militar, como lo mostró en las ocasiones que se ofrecieron contra los moros, particularmente en el cerco de la ciudad de Baeza, el 17 de agosto del año 1407, en que fue sobre ella el rey de Granada, con siete mil caballos y cien mil peones. Se halló después en el socorro de la ciudad de Jaén, que combatía Mahomed Abombalba, rey de Granada, donde mostró su valor y la clara sangre de sus mayo res, entrando valerosamente a pesar de los moros en la ciudad con quinientos caballos, alcanzando la victoria los cristianos con su efi caz auxilio; defendió valero samente este lugar, juntamente con García González de Vadós y otros caballeros, que el rey de Granada lo tenía apretado y puesto en gran necesidad por espacio de tres días, con la gente que había hallado en el cerco de Baeza, el cual teniendo aviso del socorro que el Infante don Fernando le enviaba y de los otros caballeros que con él estaban, que era el famoso condestable don Ruiz López Dávalos y otros caba lleros con muy poderoso ejercito, levantó el rey de Granada el cerco.
Las armas de Quesada son: escudo de gules y cuatro bastones o palos de plata cargados de seis armiños de sable cada uno.
Según E. de Vilches Marín, poco después de la conquista de Córdoba, auxiliado Fernando III el Santo, de su primogénito don Alfonso, al apoderarse del reino de Jaén conquistó en 1240 Cazorla y Quesada, distinguiéndose en estas conquistas Garci Pérez Palomeque y no Pedro Díaz Carrillo de Toledo como dice Piferrer, quien las coloca en el reinado de Fernando IV.
Pedro Díaz Carrillo, adelantado mayor de Cazorla, alcaide de Quesada y primer señor de Garciez y de la Torre de Santo Tomé, era descendiente del citado Garci Pérez y el primero que usó de este apellido en memoria del famoso hecho de ar mas de su antepasado, al decir de Rivarola, valiente caballero que se distinguió en el cerco de Baeza y en el socorro de Jaén, atacada por el rey de Granada, demostrando una vez más su esforzado valor, puesto que consiguió con su bizarría la victoria de los cristianos. De este nació de Díaz Sánchez de Quesada, segundo señor de Garciez y de la Torre de Santo Tomé, cuya cronología se conoce hasta la undécima que fl oreció en el siglo XVII.
De esta casa se han distinguido muchos caballeros, sobre todo en las armas, entre ellos: don Gonzalo de Quesada, conocido por el conquistador; don Vicente de Quesada, valiente general que nació en La Habana en 1782 y se halló en Madrid el 2 de mayo de 1808, peleando con el pueblo contra las tropas de Murat, que usaba el título de marqués de Moncayo y murió en esta corte en 1836; su hijo Don Genaro, marqués de Miravalles, también muy valiente general que combatió a los carlistas y murió en Madrid en I889; don José María Quesada, ilustrado marino que nació en Cádiz; don Vicente de Quesada, sabio jurisconsulto y fecundo escritor, que murió en Buenos Aires en 1830, y otros americanos de entre los cuales: don Vicente Jenaro de Quesada, natural de La Habana, nacido en 1782, bravo y pudoroso militar fi el a sus opiniones realistas; el doctor Gonzalo de Quesada, afamado internacionalista y orador, cubano también, miembro del Congreso Panamericano reunido en Buenos Aires en 1910 y el doctor Vicente G. Quesada, diplomático argentino, primer arbitro único sudamericano, nombrado por los gobiernos de México y los Estados Unidos, que falleció en Buenos Aires el día 19 de septiembre de 1913.
La literatura y la política han sido las preferencias características de esta rama americana de los Quesada, y entre ellos fueron diputados al Congreso de la Nación Argentina, Vicente G. y Héctor C. Quesada (cuyos descendientes es tudiaremos aquí) en los períodos legislativos iniciados en los años 1855 y 1890, res pectivamente.
Algunos de esta familia han usado por armas ocho calderas negras vueltas hacia abajo entre armiños, pero las que corresponden verdaderamente a esta familia son: escudo de gules con cuatro bastones o palos de plata cargado de seis armiños de sable, según describen Rivarola, López de Haro y otros genealogistas (algunos ponen cuatro armiños). 
Los Quesada, (I89535)
 
43 El primero de la familia nacido en Tucumán, en 1801 Don Miguel ocupó el cargo de Alcalde de la Hermandad. Era hijo de don Manuel Pérez Padilla, nacido en Cabreras del Pinar, Soria, Castilla la Vieja, en 1748, y de doña María Rosa Pariente y Argañarás de Murguía.
Hallándose enfermo su suegro Don Juan García Cárdenas, hombre acaudalado, y que perteneció muchos años al Cabildo tucumano, en virtud de la legislación vigente, renunció a favor de su yerno al cargo de Regidor Perpetuo o Regidor XXIV, lo que provocó un voluminoso y prolongado juicio que consta en el Archivo General de la Nación.
En él Pérez Padilla hizo que se certificase su nobleza y limpieza de sangre, lo cual fue corroborado por los principales vecinos de la Ciudad. Los cabildantes hicieron furiosa oposición al nombramiento, basándose primero en la falta de fortuna de Pérez Padilla, y cuando éste probó ante el Gobernador Intendente de Salta que esto era inexacto, en su carácter ambicioso y prepotente, manifestando que "si se proclamase Padre de la Patria, los pueblos gemirían bajo su yugo".
Finalmente, el 1º de Enero de 1810, Pérez Padilla con su mano sobre los Santos Evangelios, prestó juramento como regidor del Cabildo de Tucumán. Poco tiempo después, el Alcalde de Primer Voto, Don Clemente de Zavaleta debió ausentarse de la Ciudad, correspondiendo reemplazarlo a Don Miguel, el cual presidió por ello el Cabildo Abierto que se reunió el 11 de Junio de 1810 para escuchar los comunicados enviados a Tucumán por la Primera Junta instalada en la capital del antiguo virreinato.
En 1816 Don Miguel Pérez Padilla se dirigió al General Belgrano, a la sazón en Tucumán. En su presentación Pérez Padilla decía: …"desde los primeros movimientos de nuestra gloriosa Revolución desplegué los más religiosos sentimientos de amor a la Causa, de unión y concordia a la Capital, influyendo a toda costa en el reconocimiento de la Superior Junta Gubernativa que se instaló. Sucesivamente sostuve con energía y constancia la Justicia de nuestro común reclamo y sin arredarme los peligros del momento, hacía ostentación de mi comprometimiento. Me había casi desprendido de mis particulares atenciones para entregarme del todo a servicios de la Patria…"
La nota que el General Manuel Belgrano elevó al Director Supremo está fecha 1º de Noviembre y está concebida en los siguientes términos:
"Excmo. Señor: Los documentos con que instruye su solicitud D. Miguel Pérez Padilla, y la constancia que fuera de ellos me asiste de su esmero y eficacia en las comisiones en que actualmente lo ocupo, me estimulan a recomendarla a la justificación de V.E. Bien es que no designe objeto, pero en mi concepto será compensado adecuadamente con los honores de Comisario de Guerra o lo que sea del supremo agrado de V.E. Dios guarde a V.E….Tucumán Noviembre 1 de 1816. Fdo: M. Belgrano." De costado figura esta resolución: "Expídanse Despacho confiriéndole honores de Comisario de Guerra". Lleva fecha 18 de noviembre.
Figura luego el siguiente certificado:
"Don Juan Ramón Roxas, Teniente Coronel y Comandante en Jefe del 1º y 2º Escuadrón de Granaderos a Caballo.
Certificado que habiendo venido con mi cuerpo al convento de Los Lules, por orden del Señor General del Ejército, el 11 de febrero; en la estrechez en que se hallaba la tropa, me ví obligado a construir algunos galpones y formar en hospital capaz de contener 100 enfermos, como así mismo un edificio para los diferentes talleres del cuerpo; y por las noticias que adquirí, confié la dirección de estas obras al vecino Don Miguel Pérez Padilla, quien no sólo ha desempeñado a satisfacción mía estas comisiones, y con el mayor desinterés, sino que en el abasto y cuidado que ha tenido de los caballos del Estado que han servido para la instrucción de mi tropa, ha manifestado el mejor celo y actividad, y para que conserve siempre un testimonio a que es acreedor de justicia, le doy éste, sin exigirlo el interesado, en Tucumán al 31 de abril de 1814.
Fdo.: Juan Ramón Roxas."
Luego se encuentra una autorización firmada por el General Ortiz de Ocampo con fecha 28 de Octubre de 1810, en la que consta que "El Señor Regidor" es el "encargado del acopio de monturas", y luego con fecha 26 de Octubre de 1812 una orden, firmada por Don Domingo García a los Alcaldes Ordinarios de la Hermandad, Comisionados y vecinos de las ciudades de Tucumán, Santiago del Estero, Salta y Catamarca para que presten su colaboración a Don Miguel Pérez Padilla, comisionado por el General Belgrano para el abasto de carnes.
Sigue una orden del Teniente Gobernador, Don José Gazcón, concebida en los siguientes términos:
"Todos los Alcaldes de Partido y Comisionados de esta jurisdicción y demás vecinos de ellas prestarán cuantos auxilios necesite Don Miguel Pérez Padilla para el cumplimiento de las órdenes que tiene del Señor General en Jefe y de este Gobierno para el mejor servicio del Estado y abasto del Ejército haciéndolos responsables de cualquier falta a la que por demora o negligencia no presten los servicios necesarios al expresado Don Miguel en caso de necesitarlos".
Dos notas escritas de puño y letra del General Don Manuel Belgrano. La primera de ellas, con fecha 20 de Octubre de 1812, está dirigida al "Sr. Dn. Miguel Padilla". La segunda dice así:
"Por el de V. fecha de hoy quedo impuesto de las noticias que me comunica Ud. acerca de los movimientos de los enemigos. No hay duda que ellos procuran buscar todos los auxilios que proporcionan esos lugares comentiendo las mayores tropelías. De los 25 hombres que V. me dice los pondrá a caballo, y arma blanca, me parece conveniente se efectúe, y que estén éstos para recibir órdenes mías.
Dios guarde a Vd. muchos años. Fdo. M. Belgrano".
Un certificado que lleva la firma del ilustre militar Don José María Paz, que en aquel tiempo tenía el grado de Sargento Mayor y Comandante Interno del Regimiento de Dragones de la Nación. El texto es el siguiente:
"Certifico que habiendo sido destinado con mi Regimiento a este convento de Los Lules y siendo encargado por el Exmo. Señor General en Jefe, Capital General de estas Provincias, para proveer de todo lo necesario a las tropas a mi cargo, Don Miguel Pérez Padilla, está cumpliendo y ha cumplido antes sus atenciones, con un emulable empeño, exactitud y puntualidad no sólo en la provisión de abastos de toda clase, sino también en la construcción de galpones y de cuantos útiles han sido precisos a la regular comodidad de los oficiales y tropa, sin que hasta ahora se le haya notado la más mínima omisión, pues me consta por haberlo visto muy de cerca que con abandono de sus particulares negocios se contrae a estos servicios dando con esto prueba nada equivocada de su patriotismo desinteresado, y digno hijo de América. Todo lo que lo hace acreedor a la consideración de los Jefes Superiores y al reconocimiento y gratitud de todo este Regimiento. Y para su satisfacción y sin exigirlo él, le doy éste en Los Lules, a 11 de Octubre de 1816".
La importante documentación presentada por Pérez Padilla y el deseo expresado por el General Belgrano, tuvieron eco favorable en Buenos Aires, donde se expidió el siguiente decreto:
"Noviembre 18 de 1816. El Director Supremo de las Provincias Unidas de Sudamérica: Por cuanto atendiendo a los méritos y distinguidos servicios que ha contraído en obsequio de la justa causa de la libertad el ciudadano con Miguel Pérez Padilla, he venido en conferirle los honores de Comisario de Guerra. Por tanto ordeno y mando se le guarden y hagan guardar las gracias, exenciones, y prerrogarritvas que por este título le corresponden, por lo cual le hice expedir el presente, firmado de mi mano y sellado con el sello de las armas del Estado y refrendado por mi Secretario de Guerra, del cual se tomará razón en el Tribunal de Cuentas…
Dado en la Fortaleza de Buenos Aires a 18 de noviembre de 1816. Fdo. JUAN MARTIN PUEYRREDON.- Juan Florencio Terrada". 
Pérez Padilla Pariente, Miguel Andrés (*) (I57917)
 
44 El Servicio de Voluntarias para Hospitales "Damas Rosadas", que brinda cuidado y apoyo al recién nacido, niños y enfermos más vulnerables internados en hospitales, fue fundado en septiembre de 1959 por Eloisa Collardín Mihura de Casal, a pedido del entonces intendente de San Isidro, Melchor Posse, para que prestara su servicio solidario en el viejo Hospital Municipal de la calle Juan José Díaz.
Luego, este generoso trabajo se extendió al Hospital Municipal Materno Infantil "Dr. Carlos Arturo Gianantonio, al Hospital Rivadavia, a la Maternidad Sardá, ambos en la ciudad de Buenos Aires, y desde su inauguración brindan su servicio en el Hospital Central de San Isidro. 
Collardin Mihura, Eloísa (*) (I92755)
 
45 Al menos un individuo vivo está vinculado a esta nota - Detalles Reservados. Brown Marino, Alicia Beatriz (I10082)
 

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