Isabel Salazar, (*)

Mujer


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  • Nombre Isabel Salazar 
    Sufijo (*) 
    Sexo Mujer 
    ID Persona I79242  Los Antepasados
    Última Modificación 14 Feb 2018 

    Familia 1 Hernán Mexía Mirabal Méndez de Sosa, (*),   n. 1531, Sevilla, Sevilla, España Buscar todos los individuos que registran eventos en este lugar.,   f. 1593, España Buscar todos los individuos que registran eventos en este lugar.  (Edad 62 años) 
    Hijos 
    +1. Francisco Mexía Mirabal Salazar,   n. 1575, Santiago del Estero, Santiago del Estero, Argentina Buscar todos los individuos que registran eventos en este lugar.
     2. Hernando Mexía Mirabal Salazar,   n. Santiago del Estero, Santiago del Estero, Argentina Buscar todos los individuos que registran eventos en este lugar.
    +3. Bernardina Mexía de Mirabal Salazar
    +4. Juliana Mexía Mirabal Salazar
     5. Pedro Mexía Mirabal Salazar,   f. 8 Ago 1623
    Última Modificación 13 Mar 2010 
    ID Familia F1369  Hoja del Grupo  |  Family Chart

    Familia 2 Alonso de Vera Aragón Calderón,   n. 1553, Estepa, Sevilla, España Buscar todos los individuos que registran eventos en este lugar.,   f. 1604  (Edad 51 años) 
    Última Modificación 22 Dic 2009 
    ID Familia F15858  Hoja del Grupo  |  Family Chart

  • Notas 
    • Vino de Chile al Tucumán - de La Serena, probablemente - a fines de 1565 o principios de 1566, con la comitiva que acompañó al conquistador Gaspar de Medina, quien - además de llegar con un refuerzo de 22 soldados para Francisco de Aguirre, su jefe - traía a Santiago del Estero consigo a su mujer Catalina de Castro (hija del Capitán Garcí Díaz de Castro, Tesorero de la Real Hacienda de Chile, y de Barbóla Coya "sobrina del Rey Inga del Pirú"), a sus hijos mayores García, Barbóla y Luis de Medina, y a "nueve doncellas huérfanas con el propósito de casarlas con conquistadores". Entre estas doncellas arribaron a Santiago del Estero - precisa el historiador Carlos Luque Colombres -; "Isabel de Salazar (futura esposa de Hernán Mexía Mirabal y luego de Alonso de Vera y Aragón), Isabel de Fromista, que casó con Juan Serrano, y Francisca de Cuellar, que tomaría por marido a Juanes de Artaza"; y también, seguramente, una hermana de Isabel de Salazar, apellidada María Dávila, que casó más tarde con el conquistador Juan Pérez Moreno, (*)
      Como ya dije, al morir su primer marido Isabel de Salazar pasó a segundas nupcias con Alonso de Vera y Aragón, "Cara de Perro" (motejado así, según el Padre Lozano, "por su mal gesto"), con el cual doña Isabel no tuvo hijos.
      Antes de poner fin a la presente monografía, transcribo los párrafos mas significativos del Memorial que Isabel de Salazar remitió, por intermedio de su hijo fray Hernando Mexía Mirabal, al Rey Felipe II; documento fechado el 6-II-1611 "en la ciudad de la Concepción de la Buena Esperanza de la gobernación del Río de la Plata", que reproduce íntegramente Torre Revello en su libro Esteco y Concepción del Bermejo. Con ortografía moderna, dichos párrafos expresan:
      "Considerando que aunque generalmente Vuestra Magestad favorece y hace merced a sus vasallos, pero con más benignidad a las mujeres, mayormente viudas, siendo yo una de estas, me atrevo a suplicar ... a mi Rey y Señor ... se sirva de prestar atento y benévolo oído a lo que por esta refiero ... Yo fui casada primera vez con el Maestre de Campo Hernando Mexía Miraval, persona que después de haber servido a Vuestra Magestad en los reinos del Perú, en las ocasiones que se ofrecieron, entró al descubrimiento y conquista de la gobernación del Tucumán, donde además de haber sido uno de los pobladores y fundadores de la primera ciudad que en ella se pobló y fundó, lo fue también de otras tres que sucesivamente se fueron poblando, todo a su costa y minsión, en que gastó mucha cantidad de hacienda, como consta de la información que sobre ellos está hecha en Vuestra Real Audiencia de La Plata treinta años ha, poco más o menos; por los cuales gastos y haber casado dos hijas nuestras quedé, en muerte del dicho mi marido, tan pobre que no me podía sustentar conforme a mi calidad; de manera que me fue fuerza, al cabo de algunos años, casar segunda vez con el General Alonso de Vera y Aragón, otro gran servidor de Vuestra Magestad ... en el Reino de Chile y en otras muchas partes; fundó y pobló ... a su costa esta ciudad de la Concepción del Río Bermejo ... y haciendo otros muy calificados servicios ... Y durante este matrimonio sucedió, en una ausencia del dicho mi marido, que los indios enemigos cercaron esta ciudad con ánimo e intento de despoblarla, y la pusieron en muchísimo aprieto, por ser los enemigos muchos y los españoles pocos, y los más de ellos heridos y mal tratados de una gran refriega que había tenido con los muchos enemigos, donde murieron algunos soldados; y mediante Dios y el animar yo a los soldados asistiendo con mi persona al cuerpo de guardia, y acudiendo de mi casa y a mi costa con las municiones y vituallas necesarias, sin interés alguno más del que se me seguía de servir a Vuestra Magestad, se defendió la dicha ciudad; de suerte que los dichos enemigos no salieron con su intento, como consta de una Información hecha en esta ciudad, que con esta lleva el padre fray Hernando Mexía, de la Orden de los Predicadores, mi hijo y criado de Vuestra Magestad, a quien me remito en algunas cosas que no apunto, por ser testigo de vista, aunque parte. Después de esto, por fin y muerte del dicho Alonso de Vera y Aragón, mi marido, por no haber tenido hijo ni nieto legítimo que lo pudiese heredar, sucedí en segunda vida en la encomienda de indios que por tres vidas tenía en este distrito, en conformidad de la merced que Vuestra Magestad hizo al Adelantado Juan Ortiz de Zarate en sus capitulaciones, y estando seis meses había, en quieta y pacífica posesión, Vuestro Gobernador Hernando Arias Saavedra, por la enemiga que tenía y tiene con el dicho mi marido Alonso de Vera y sus deudos, me quitó una parte de indios de la dicha encomienda; y porque no pudiese seguir mi Justicia, los puso en Vuestra Real corona, con color de decir estaban vacos, habiendo de ello duda, supuesto de que había sobre ellos pleito pendiente cuando murió la parte contraria; y me condenó el dicho Gobernador en mucha cantidad de plata, por los réditos de los dichos indios; no debiendo yo pagar nada, respecto de haber entrado en la dicha herencia libre y sin obligación alguna; de manera que aunque ha mas de seis años que la poseo, no he gozado de ella casi nada, porque todo se me ha ido en pagar lo dicho. Por lo cual, y haber acudido con mi hacienda en las ocasiones que se han ofrecido de guerra tocante al servicio de Vuestra Magestad, y casado una hija natural del dicho mi marido, que por su muerte y la de sus padres quedaron pobres, estoy con mucha necesidad, y por causa de ella no he podido seguir mi Justicia sobre los agravios, así en lo dicho como en otros que se me han hecho. Supuesto esto, suplico a Vuestra Magestad que la encomienda que al presente tengo, tenga su efecto por las dichas tres vidas; conforme las encomiendas de esta ciudad, se entiende, la del principal encomendero y las de su hijo y nieto legítimo, y a falta de estos, la de la mujer y su heredero - porque lo tengo legítimo, hijo del dicho Hernán Mexía Mirabal, mi primer marido, que me ha de suceder en la tercera vida de la dicha encomienda -, mandando Vuestra Magestad que no se guarde ni ejecute una Real Cédula que se ha publicado ... para que después de mis días no se disponga la dicha encomienda sin orden de Vuestra Magestad, porque es perjuicio de mi hijo legítimo, a quien le pertenece el derecho de la tercera vida, y con esto quedo premiada de los muchos y calificados servicios que he hecho, aunque mujer, en el servicio de Vuestra Magestad ... "Señor Besso los rreales pies de Vra. Mgd., su muy leal Vasalla; doña Ysabel de Saladar".
      La aludida encomienda de "Matará" - que fuera de Vera y Aragón "Cara de Perro" -ubicábase 30 leguas más arriba de la desembocadura del río Bermejo, y a unas 7 leguas de la ciudad de "Concepción de la Buena Esperanza", y - según censo del año 1622 - constaba de 638 indios "mataráes" y "nogosnas", mayores y menores de ambos sexos.
      Luego de la muerte de Vera y Aragón, ocurrida hacia 1605, su viuda y heredera Isabel de Salazar, tuvo aquel conflicto con el Gobernador Hernandarias, quien acusó a la señora (en carta al Rey del 2-VII-1608) de dar "malos tratamientos a los dichos yndios ... haziéndoles travajar domingo y fiestas con demaciado rrigor, y sacándoles cada día de su natural para Tucumán". Señala Torre Revello que "al fallecimiento de Isabel de Salazar, le sucedió en la parte de la encomienda que ésta usufructuaba, Pedro Esteban Dávila, al que reemplazó después Felipe de Argafiaraz"; el cual gozaba de tal repartimiento en 1637. Y bien; Felipe de Argafiaraz y Murguía Mirabal de Salazar, debe de haber reivindicado para sí aquel feudo de "Matará", puesto que era nieta legítimo materno de Isabel de Salazar.
      Por lo demás, el investigador Jorge Serrano Redonnet halló en el Archivo General de la Nación, el poder otorgado el 19-1-1611, en Concepción del Bermejo, por doña Isabel, a favor de su hijo el dominico Hernando, en vísperas de partir éste a la madre patria. En tal documento la señora facultaba al viajero a presentar al Rey y a su Consejo de Indias, las probanzas de sus maridos difuntos, y pedir recompensas por los servicios de ambos. Asimismo se le encargaba al fraile, solicitara al Papa, a través del Nuncio Apostólico en Madrid, gracias y privilegios; como también debía Hernando pedirle cuentas a Juan Juárez de Cepeda, ejecutor testamentario de Hernán Mexía Mirabal, acerca de los bienes que, allá en España, había dejado el causante.
      El 5-III-1614, aún alentaba en el mundo doña Isabel de Salazar, pues en esa fecha su hijo fray Hernando, que había vuelto de la metrópoli como "Comisario" de los dominicos, firmó en Buenos Aires una escritura de obligación a nombre de su madre.

      por Carlos F. Ibarguren

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      (*) Se indica en la causa seguida contra el Gobernador Hernando de Lerma, iniciada por los deudos de Gonzalo de Abreu, que el "Capitán Juan Pérez Moreno ... es cuñado de Hernán Mexía". Luego Isabel de Salazar era hermana de la mujer de Pérez Moreno. Ello no se le escapó al historiador trasandino Thayer de Ojeda en su Formación de la Sociedad Chilena, publicada en 1939, donde afirma que Hernán Mexía Mirabal fue casado con "doña Isabel de Salazar cuñada del Capitán Juan Pérez Moreno". Roberto Levillier, empero, sin dar ningún fundamento, en sus excelentes Biografías de Conquistadores - que editó en 1933 -estampa que Lerma le quitó "a Miraval, así como a su mujer doña Ana de Córdoba (sic) sus bienes, y el matrimonio quedó en la mayor necesidad". Por su parte Orestes Di Lullo - seguidor de Levillier - pone en sus Antecedentes Biográficos Santiagueños (1948) que Hernán Mexía Mirabal "se había casado con doña Ana de Córdoba", y que "algunos cronistas manifiestan que estuvo casado con doña María Mancho". En rigor de verdad, la consorte legítima de mi antepasado fue Isabel de Salazar, sin perjuicio de haber echado él al mundo los 4 hijos naturales que sabemos con la india María Mancho.