José Uriburu Basterrechea

Varón 1766 -


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  • Nombre José Uriburu Basterrechea 
    Nacimiento 12 Sep 1766  Mendata, Vizcaya, España Buscar todos los individuos que registran eventos en este lugar. 
    Bautismo 12 Sep 1766  Mendata, Vizcaya, España Buscar todos los individuos que registran eventos en este lugar.  [1
    • Libro 3 f. 282
    Sexo Varón 
    Fallecimiento Salta, Salta, Argentina Buscar todos los individuos que registran eventos en este lugar. 
    ID Persona I34847  Los Antepasados
    Última Modificación 25 Jul 2013 

    Padre Francisco Uruburu Ajuría Auxocoa,   c. 16 Sep 1730, Parroquia San Miguel Arcángel, Mendata, Vizcaya, España Buscar todos los individuos que registran eventos en este lugar.,   f. Sí, fecha desconocida 
    Madre María Cruz Basterrechea Goiría,   f. Sí, fecha desconocida 
    Casado 20 Feb 1757  Mendata, Vizcaya, España Buscar todos los individuos que registran eventos en este lugar.  [2
    ID Familia F810  Hoja del Grupo  |  Family Chart

    Familia Manuela del Carmen Hoyos Aguirre,   n. Dic 1772, Salta, Salta, Argentina Buscar todos los individuos que registran eventos en este lugar.,   f. 10 Ene 1831, Salta, Salta, Argentina Buscar todos los individuos que registran eventos en este lugar.  (Edad ~ 58 años) 
    Casado 10 Sep 1792  Salta, Salta, Argentina Buscar todos los individuos que registran eventos en este lugar.  [2
    Tipo: Canónico 
    Hijos 
    +1. Manuela Antonia Uriburu Hoyos,   n. 17 Jun 1793, Salta, Salta, Argentina Buscar todos los individuos que registran eventos en este lugar.,   f. 7 Feb 1853, Salta, Salta, Argentina Buscar todos los individuos que registran eventos en este lugar.  (Edad 59 años)
    +2. Dámaso Uriburu Hoyos, (*),   n. 1794, Salta, Salta, Argentina Buscar todos los individuos que registran eventos en este lugar.,   f. 1 May 1857, Sucre, Chuquisaca, Bolivia Buscar todos los individuos que registran eventos en este lugar.  (Edad 63 años)
    +3. José Evaristo Uriburu Hoyos,   n. 26 Oct 1796, Salta, Salta, Argentina Buscar todos los individuos que registran eventos en este lugar.,   f. 28 Jul 1885, Buenos Aires, Argentina Buscar todos los individuos que registran eventos en este lugar.  (Edad 88 años)
    +4. Camilo Uriburu Hoyos,   n. 15 Jul 1798, Salta, Salta, Argentina Buscar todos los individuos que registran eventos en este lugar.
    +5. José Vicente Uriburu Hoyos,   n. 19 Jul 1801, Salta, Salta, Argentina Buscar todos los individuos que registran eventos en este lugar.,   f. 19 Mar 1871, San Ramón de la Nueva Orán, Salta, Argentina Buscar todos los individuos que registran eventos en este lugar.  (Edad 69 años)
    +6. Pedro José Uriburu Hoyos,   n. 18 Oct 1803, Salta, Salta, Argentina Buscar todos los individuos que registran eventos en este lugar.,   f. 15 Ene 1872, Salta, Salta, Argentina Buscar todos los individuos que registran eventos en este lugar.  (Edad 68 años)
    +7. Juan Nepomuceno Uriburu Hoyos, (*),   n. 18 Oct 1805, Seclantás, Salta, Argentina Buscar todos los individuos que registran eventos en este lugar.,   f. 26 Dic 1887, Salta, Salta, Argentina Buscar todos los individuos que registran eventos en este lugar.  (Edad 82 años)
    +8. José María Uriburu Hoyos,   n. 24 Mar 1807, Salta, Salta, Argentina Buscar todos los individuos que registran eventos en este lugar.,   f. 18 Jun 1877, Salta, Salta, Argentina Buscar todos los individuos que registran eventos en este lugar.  (Edad 70 años)
    +9. Casimiro Uriburu Hoyos,   n. 26 Sep 1810, Salta, Salta, Argentina Buscar todos los individuos que registran eventos en este lugar.,   f. 26 Jun 1864, Salta, Salta, Argentina Buscar todos los individuos que registran eventos en este lugar.  (Edad 53 años)
     10. Juana Luisa Uriburu Hoyos,   c. 8 Oct 1812, Salta, Salta, Argentina Buscar todos los individuos que registran eventos en este lugar.,   f. 21 Feb 1860, Salta, Salta, Argentina Buscar todos los individuos que registran eventos en este lugar.  (Edad ~ 47 años)
    Última Modificación 31 Ago 2017 
    ID Familia F14471  Hoja del Grupo  |  Family Chart

  • Mapa del Evento
    Enlace a Google MapsNacimiento - 12 Sep 1766 - Mendata, Vizcaya, España Enlace a Google Earth
    Enlace a Google MapsBautismo - 12 Sep 1766 - Mendata, Vizcaya, España Enlace a Google Earth
    Enlace a Google MapsFallecimiento - - Salta, Salta, Argentina Enlace a Google Earth
    Enlace a Google MapsCasado - Tipo: Canónico - 10 Sep 1792 - Salta, Salta, Argentina Enlace a Google Earth
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  • Notas 
    • JOSE DE URIBURU Y BASTERRECHEA - mi tatarabuelo - nació en Mendata el 12-IX-1766 y lo cristianaron ese mismo día como lo expresa su partida bautismal: "El 12 de setiembre de 1766 años, yo Don Pedro de Amesti, beneficiado y cura de esta Iglesia parroquial del Señor San Miguel de Mendata, y Vicario del de Busturia, bauticé en ella solemnemente a un niño que le puse el nombre de Joseph, que según declaración de su nutriz nació a las seis de la mañana de dicho día; hijo legítimo de Don Francisco de Uruburu y su esposa María Cruz de Lamiquiz de Basterrechea, naturales y parroquianos de esta Mendata y vezs. de Guernica, en casa de Francisco de Uruburu (abuelo), natural de esta dicha, y su esposa Josepha de Ajuría y Auxocoa, de la de Ibarruri, parroquianos de esta predicha y vezinos de Guernica; y los maternos Martín de Lamiquiz Basterrechea, natural de esta Mendata, y su esposa María Cruz de Goiría, de la de Gorocica, vecinos y parroquianos de la primera; fueron sus padrinos Joseph de Lamiquiz Basterrechea y Cathalina de Uruburu, vezinos de esta anteiglesia de Mendata y de la de Arbasequi, a quienes advertí el parentesco espiritual que contrajeron, en cuya fé firmo fha. ut supra: Don Pedro de Amesti". (Libro de Bautismos nº 3, folio 282, de San Miguel de Mendata).
      Narra el historiador salteño Bernardo Frías en su Novena Tradición, que titula La Familia Afortunada y versa sobre la de Uriburu, que en los postreros años del siglo XVIII, "hiciéronse a la vela rumbo a América, desde uno de los puertos del mar Cantábrico, dos hidalgos españoles, Don José Ignacio Benguria y Don José Uriburu". Este último "de casa noble, como su compañero, pero lo aventajaba en que era joven con mayorazgo en España. Tomando para el Río de la Plata entraron en la América. No se desviaron ni él ni Benguria en aquel puerto de Buenos Aires, por llamativo que lo fuera, y adonde han ido a dar cien años más tarde sus innúmeros descendientes, sino que subiendo hacia el norte, donde olía de más cerca el Perú, subieron y subieron hasta que pararon en Salta … Pusieron tienda, y ambos encontraron novia. Había - prosigue Frías - entre las antiguas y ramificadas casas de Salta, una entre las más distinguidas y nobles, de origen puramente castellano, como la de Hoyos … Y los advenedizos buscaron niñas de Hoyos para esposas. Uriburu casó con Da. Manuela, y Benguria con Da. Juana. Pero no eran hermanas sino primas (una Hoyos y Aguirre, la otra Hoyos y Torres); y de quien estuvieran las ganancias de la hermosura, sí que no podríamos afirmar, porque ni dato, ni retrato nos han quedado de ellas".
      Esto ocurrió ciertamente, y lo repite de oidas el memorioso don Bernardo, aunque el supuesto "advenedizo" de mi tatarabuelo no viniera a esta parte del mundo sólo a instalar tienda de marchante: vino Uriburu con "cargo en la Administración de las Reales Aduanas del Virreinato del Rio de la Plata", según se precisa en la Ejecutoria otorgada a pedimento de uno de sus bisnietos, aunque, en rigor, fuera de ese expediente nobiliario, no he encontrado constancia alguna acerca de tal cargo burocrático. Y ya establecido en Salta, el hombre tomó estado cual lo expresa la siguiente partida de su Iglesia matriz: "En la Ciudad de Salta a diez de Septiembre de mi setecientos noventa y dos años, dispensadas las proclamas por el Señor Vicario Foráneo de esta Ciudad Dr. Dn. Andrés Pardo de Figa., yo, el Dr. Dn. José Gabriel Figueroa de lisencia suya, casé y no velé a Dn. José Uriburu, natural de los Reinos de España, con Da. Manuela Hoyos, hija legítima de Dn. Domingo Hoyos y de Da. Francisca Aguirre, vecinos de esta Ciudad; fueron testigos el Mtro. Dn. Francisco Toledo y Da. Cármen Gallo, vecinos de esta Ciudad, y para que conste lo firmo: Dn. José Gabriel de Figueroa". (Libro correspondiente, folio 48).
      Al correr de pocos años - barrunta a la distancia Frías -, "prosperaba la casa de Uriburu en fortuna y social predicamento. Levantó su morada con el lujo de entonces, que era colocarle un altillo con grande balcón sobre la calle, defendido por baranda de hierro vizcaíno y alero sostenido por férreas columnas para resguardo de soles y de lluvias, a pocos pasos del convento de San Francisco, donde acomodó tienda y familia".
      A ese tiempo corresponden las siguientes referencias tocantes a mi antepasado. El 1-VIII-1795, en Buenos Aires, ante el Escribano Tomás José Boyso, Juan José de Lezica y Alquiza, como Albacea de su padre Juan de Lezica y Torrezuri - fallecido en 1784 -, otorgó un poder a favor de José de Uriburu, vecino de Salta, para que éste cobrara allá deudas de su testamentaría paterna. Y el 4-V-1796, el Diputado del Consulado en Salta, Manuel Antonio de Tejada, remitió al Prior y Cónsules porteños de esa corporación mercantil - que abarcaba a todo el Virreinato - una representación que le dirigieron los comerciantes salteños, a fin de que se regulara la vara de medir local, que tenía una falla del 3 por ciento respecto de la "vara de la península de España". Alegaban tales 23 mercaderes de Salta - entre ellos José de Uriburu, Pedro José de Ibaseta, Juan Antonio Fernández, Mateo Gómez Zorrilla, Juan Nadal y Guardia, Sinforoso Josef de Rioja, Ignacio de Benguria, Tomás de Arrigunaga y Archondo, Francisco Ansede y Graña, Matías Gómez Linares y Juan Antonio Moldes - que "no podemos menos de exponer los perjuicios considerables que experimentamos con la disconformidad de la vara de medir de esta Ciudad con la de los Puertos más inmediatos de España, de donde vienen los efectos y géneros comerciables". Dos años después, José Uriburu estaba en Buenos Aires, y el 26-V-1798 otorgó, por él y por Agustín Erquiaga, vecino de Salta, una escritura en la cual ambos se obligaban a pagarle 5.446 pesos y 3 reales a Casimiro Francisco de Necochea, cuya cantidad "es procedente de efectos de Castilla que me ha vendido a mi entera satisfacción".
      El 6-V-1799, el Gobernador y Capitán General de Salta Rafael de la Luz, informábale al Virrey Marqués de Avilés, "aver puesto el cúmplase al título de Capitán de Milicias que se dirigió en oficio de 28 de febrero a favor de Don Josef de Uriburu, a quien se le entregó, quedando posesionado". Y el año 1804, "don Josef" trocaba su flamante espada y su vara de medir pañería por la vara de Alcalde de Justicia y Regimiento del Cabildo salteño. También durante el período de 1809 Uriburu ejerció las funciones de Alcalde de 1º voto, por cierto que con la insignia pretorial firmemente empuñada.

      Cunde la revolución de Mayo. "Corsi e ricorsi" revolucionario

      Meses más delante, en 1810, un ciclón revolucionario venido de Buenos Aires sacude a todo el interior del país. Uriburu, a las primeras de cambio, adhiere a la Junta porteña que se proclamaba soberana y celosa defensora de los derechos del Rey Fernando VII en el vasto territorio del virreinato. En una "Lista de los que se han suscripto para el auxilio a las Provincias Interiores", que publicó La Gazeta de Buenos Ayres, se lee: "Don José de Uriburu, vecino de la intendencia de Salta, después de manifestar su más sincera adhesión a la Junta, ofrece pagar 6 soldados en la Expedición, a nombre de 6 hijitos menores que tiene". Y el 20-IX-1810, la Junta gubernativa, con campanuda retórica - tan del gusto de Mariano Moreno -, declaró a mi tatarabuelo "patriota en grado heroico y eminente".
      A poco andar, sin embargo, el fusilamiento de Liniers y sus compañeros, el terrorismo jacobino de Castelli y de los secuaces de Moreno, la indisciplina prepotente de algunos oficiales porteños, los reiterados sacrilegios cometidos por Monteagudo y otros demagogos que parecían complacerse en escandalizar a la sociedad culta y creyente del interior provinciano; la suma de todo esto, y de añadidura una persecución implacable a los adversarios políticos, con despojo de sus haciendas, cuando no se los despachaba a la eternidad pegándoles cuatro tiros, hizo que don José - como muchos paisanos suyos y no pocos nativos americanos - renegara desengañado del "nuevo sistema"; no obstante sus hijos, en contradicción abierta con la voluntad paterna, siguieran militando en las filas revolucionarias.
      Cuando con posteridad al vergonzoso desbande de las anarquizadas fuerzas de Castelli en Huaqui, el ejército realista - originariamente peruano -, que comandaba el arequipeño Pio Tristán, efectuó su entrada en Salta a principios de septiembre de 1812, Uriburu lo recibió con alborozo, mientras las campanas de las Iglesias repicaban a gloria, y la mayoría de las familias pudientes repetían los agasajos, los bailes y los banquetes en sus casonas iluminadas.
      El 1-I-1813 - como era de rigor al comenzar cada año - se renovó el Cabildo salteño, y, bajo la presidencia del Gobernador Intendente José Márquez de la Plata, quedó integrado así: Alcaldes, Bruno Oro y Miguel J. Gómez; Regidores, Manuel Fernando Aramburú, Francisco Avelino Costas, José Uriburu, José D. García, José A. Chavarría, Francisco A. Lezama y Francisco E. Martínez, y como actuario, el perdurable Escribano Isidoro Matorras. Y justo a los nueve días de asumir sus respectivos cargos, dichos señores se congregaron en solemne acuerdo para escuchar la lectura de "un pliego cuyo contenido era la Constitución de la Monarquía (la de las Cortes de Cádiz, sancionada allá el 18-III-1812), e impuestos de ella acordaron su cumplimiento, ostentando públicamente su alegría y adhesión a éste Código Nacional, cuya publicación se hará a la mayor brevedad". Y el 3 de febrero siguiente, Uriburu y sus colegas, consignaban en acta cómo el 30 de enero anterior, "colocado el cuerpo capitular y el Sr. Gobernador en un magnífico Tablado en la Plaza Mayor, en concurso de mucho pueblo, se leyó y publicó en alta voz la Constitución Política de la Monarquía. Concluido este acto, con repiques de campanas y salvas de artillería y con un escuadrón de caballería, se repitió la misma publicación en la Plazuela de la Iglesia de Mercedes; y el día 31 se celebró Misa solemne en acción de gracias, se leyó la Constitución antes del ofertorio, y concluída, el Dean celebrante de capa de coro se acercó a una mesa dispuesta en el Presbiterio con los Santos Evangelios, y juró bajo forma prescripta; hizo lo mismo el Sr. Gobernador, y recibió éste juramento al clero, vecindario, Ayuntamiento, al Sr. Provisor del Obispado (por cautividad del Ilustrísimo Obispo Videla), cabildo Eclesiástico, comunidades de San Francisco, Merced y Belén, y a todos los empleados; en seguida se cantó un Te Deum, con lo que se concluyó el acto". Después, la bendita Constitución de "las Soberanas Cortes de Regencia del Reyno" fué publicada en los parajes más concurridos de la ciudad, mientras su vecindario adornaba las calles y las casas, y las iluminaba por tres noches en señal de regocijo.
      Pero es veleidosa la Fortuna, y al cabo de sólo 17 días, las tropas revolucionarias del porteño Belgrano, casi en los suburbios de Salta, destrozaron a los regimientos virreinales del arequipeño Tristán. En consecuencia, aquel optimismo de los Regidores adictos a la Constitución de Cádiz, mudóse en lamentos y en crujir de dientes; ya que todo el grupo, envuelto en el torbellino de la derrota, fue ipso facto destituido. En el mismo escenario bruscamente se dió vuelta la tortilla; y un nuevo elenco consistorial - sea dicho "patriota" - vino a reemplazar al españolista de la víspera; quedando el Ayuntamiento de los triunfadores así conformado: Alcaldes, el General Juan Antonio Alvarez de Arenales y Gerónimo López; Regidores, Calixto de Sancetenea - mi tatarabuelo -, Juan Manuel Quiróz, Fructuoso Figueroa, Mateo Jimeno y Juan Antonio Alvarado, amén del Escribano inconmovible Isidoro Matorras.
      Estos señores, presididos por el General Belgrano, a los cuatro días de la batalla de Salta, en la Iglesia matriz repleta con las mismas corporaciones seculares y eclesiásticas y los mismos curas, rectores y canónicos; tañidas de igual modo las campanas que a idéntico Te Deum convocaban; juraron su fidelidad a la Asamblea llamada "del año 13", a la sazón legislante en Buenos Aires; tal como mi antepasado Uriburu y sus colegas, pomposa y públicamente, habían jurado, veinticinco días atrás, a la Constitución de Cádiz. (Ver el apellido Sancetenea, en el capítulo que dedico al linaje de De la Cámara).
      Como gaje inevitable de toda revolución, el clima espiritual de los salteños, exacerbado por la discordia y la sangre derramada, se saturó de odio y de recelos. "La noticia del inopinado contraste que tuvieron las armas de la patria en Vilcapujio - recuerda Dámaso Uriburu en sus Memorias -, exaltó al más alto grado el furor e irritación de los patriotas de Salta contra el partido realista existente allí, pues vieron próxima una nueva invasión del ejército español a mérito de este infausto suceso …, una vez desencadenadas las pasiones populares no hay freno que las contenga, creciendo sus exigencias cada vez más imperiosas … El Gobernador Feliciano Chiclana dispuso la deportación de todos los españoles europeos y otros realistas muy conocidos por su conducta anterior, pero de un modo que pudieran retirarse a las provincias del centro, sin irrogarles otros perjuicios inútiles que comprometieran sus fortunas y la subsistencia de sus numerosas familias. Empero esta era la intención de muchos demagogos, que con la capa del patriotismo pretendían cubrir innobles venganzas y otras viles aspiraciones. Así es que conducidos por un instinto brutal y feroz, obligaron tumultariamente al gobierno a la horrorosa proscripción de una inmensa multitud de hombres de todas clases y condiciones, y hasta de muchas mujeres, que señalaban arbitrariamente el odio, el encono y una ciega parcialidad a una ruina cierta." "A consecuencia de este trastorno - prosigue mi tío bisabuelo - el autor de estas memorias, muy joven aún, tuvo que acompañar a su padre, que fue desgraciadamente comprendido en la numerosa lista de proscriptos de Salta, a la ciudad de San Juan, a donde llegaron a fines del mes de noviembre de 1813, en circunstancias que acababa de suceder en esta ciudad una convulsión popular, sin otro motivo que el deseo que tenían muchos jóvenes de figurar en la escena política, parodiando las muchas de éste género que tenían lugar en Buenos Aires". Antes de arribar a territorio sanjuanino con su hijo Dámaso, el ex Regidor realista buscó refugio en Catamarca (calculo su permanencia allí de unos 8 meses, a contar de marzo o abril de 1813). El historiador Enrique Udaondo consigna en su Diccionario Colonial que José de Uriburu "durante la época que estuvo emigrado en Catamarca fundó, el 13 de septiembre de 1813, debidamente autorizado por el Cabildo de dicha ciudad, una escuela en el departamento de Valle Viejo, la que llenó una necesidad desde largo tiempo atrás sentida en aquella localidad, y que reportaría benéficos resultados a la juventud catamarqueña".

      Fin y larga progenie de mi tatarabuelo Uriburu

      Vuelto don José a Salta, ya no habría de intervenir más en política: actividad que absorbió la existencia de tantos ilustres descendientes suyos. A cuidar sus intereses particulares y a la práctica de obras pías dedicó sus afanes, aunque repetidamente se viera sometido - no diría que "en grado heroico" - a las contribuciones forzosas con que Güemes abrumó al comercio local. En 1830 el viejo Uriburu, las vísperas de su muerte, desempeñaba la sindicatura del convento de San Francisco y, en carácter de tal, dió su conformidad para que mis bisabuelos, los esposos Antonino Ibarguren y Elena Díaz Niño, quedaran "como inquilinos" de la estancia "Cachi Pampa", que reconocía un censo redimible por 2.389 pesos a favor de aquella comunidad. El 10-I-1831, en buena vejez que rebasaba los 64 años, se apagó la vida de José de Uriburu Basterrechea.

      por Carlos F. Ibarguren Aguirre

  • Fuentes 
    1. [S784] Chirico, Gabriel, Chirico, Gabriel, (gabrielchirico(AT)hotmail.com).

    2. [S451] Medrano Balcarce, Juan Manuel, Medrano Balcarce, Juan Manuel, (jmedrano76(AT)hotmail.com).