Diego de Trigueros Caro[1]

Varón 1559 - 1623  (64 años)


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  • Nombre Diego de Trigueros Caro 
    Nacimiento 1559  Carmona, Sevilla, España Buscar todos los individuos que registran eventos en este lugar.  [1
    Sexo Varón 
    Fallecimiento Oct 1623  Buenos Aires, Argentina Buscar todos los individuos que registran eventos en este lugar.  [1
    ID Persona I46212  Los Antepasados
    Última Modificación 22 Dic 2009 

    Padre Luis de Trigueros 
    Madre Isabel Caro 
    ID Familia F18141  Hoja del Grupo  |  Family Chart

    Familia Felipa Fernández de Enciso Irala,   f. 7 Abr 1630, Buenos Aires, Argentina Buscar todos los individuos que registran eventos en este lugar. 
    Casado Asunción, Paraguay Buscar todos los individuos que registran eventos en este lugar.  [1
    Hijos 
     1. María de Trigueros Enciso
    +2. Francisca de Trigueros Enciso
     3. Isabel de Trigueros Enciso
    Última Modificación 22 Dic 2009 
    ID Familia F15898  Hoja del Grupo  |  Family Chart

  • Mapa del Evento
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  • Notas 
    • Diego de Trigueros, sin embargo, nació por 1559 en Carmona, provincia de Sevilla, hijo legítimo de Luis de Trigueros y de Isabel Caro. No sabemos como ni cuando vino a la Asunción del Paraguay donde fue vecino principal y contrajo matrimonio. Lo cierto es que de allá pasó a Buenos Aires en la última década del siglo XVI, y que aquí figura estrechamente vinculado a los frailes fundadores del convento de San Francisco. En efecto: el 18-I-1601, Diego Trigueros como Síndico del referido monacato - es decir administrador del dinero y las limosnas que dicha Orden recibía -, se presentó a los Oficiales Reales manifestándoles que "al presente hay en dicho convento diez y ocho religiosos, y tienen necesidad para celebrar el oficio divino, y que el Santísimo Sacramento tenga luz, que Vuestras Mercedes manden que se me dé el vino y aceite que S.M. manda por la real cédula que está en los libros reales". Poco después, el 13 de marzo siguiente, "Sus Mercedes -que lo eran el Tesorero Hernando de Montalvo y el Contador Miguel Gómez de la Puerta Saravia - le pagaron a Trigueros 114 pesos "por el aceite y el vino que S.M. manda dar".

      Actividad vecinal del personaje y el comercio intérlope

      Asimismo el nombre de Trigueros aparece en el primer recuento de población que registran los anales demográficos de la ciudad, veintidos años después de ser establecida por Juan de Garay. Me refiero a la llamada "Lista de Armas", cuya nómina se levantó a raíz de una orden del Teniente de Gobernador Francisco de Salas, cuando éste, el 6-X-1602, mandó a todos los vecinos y moradores de Buenos Aires - amos y criados - "el martes 1º que viene, ocho de este mes a las ocho de la mañana, estén y parezcan ante Su Merced a caballo, puestos a punto de guerra, en la plaza con todas sus armas y municiones que tuvieren, para que se haga reseña, so pena de dos pesos de multa, para los gastos de guerra, al que lo contrario hiciere". Y en virtud de tal convocatoria, en el día y sitio y hora indicados, el Jefe pasó revista a 52 vecinos montados y 14 a pié. La "Lista", además, enumeró a 14 moradores ausentes, por lo que aquel ínfimo censo militar de hombres "aptos para todo servicio", en el Buenos Aires de 1602, sumaba 81 individuos, entre ellos a "Diego de Trigueros, a caballo, con todas sus armas". Y un lustro más tarde en 1607, el hombre figura en la colecta propiciada por el Cabildo en beneficio del desbarbador y sacamuelas Jerónimo de Miranda. En ella mi antepasado, "por su persona y cassa" dió once pesos.
      Por otra parte, Trigueros, ya había iniciado sus quehaceres mercantiles en la ciudad unido a un grupo de poderosos contrabandistas, de suerte que los menesteres del tráfico clandestino resultaron la base de su fortuna. Debido a esas negociaciones ilícitas, Hernandarias lo mandó procesar, calificándolo el fiscal de la pesquisa como "de los mayores interesados en los tratos y contratos de esclavos y mercaderías"; circunstancia agravada por el ejercicio del cargo de "Visitador de carretas" que dicho encausado tenía. Por ello el infractor estuvo preso durante los tres años que duró el gobierno de Hernandarias, hasta que recuperó su libertad no bien este fue sustituído por Góngora.

      A la Virgen rogando y al fisco contrabandeando

      Empero no únicamente aprovechado mercader y milico circunstancial fue Diego de Trigueros. Hombre de su tiempo, supo conciliar los negocios de la tierra con los del cielo; por eso, el 1-XI-1602, junto con el Teniente de Gobernador Francisco de Salas, con el Capitán y futuro cronista de La Argentina Ruy Díaz de Guzmán y con Antonio Bermúdez, fundó la "Cofradía de Nuestra Señora de la Limpia Concepción".
      El acta constitutiva de la misma - que se guardaba en el incendiado archivo de la Curia metropolitana, y que Groussac reprodujo en los Anales de la Biblioteca - decía que, en la fecha arriba mencionada, los cuatro vecinos referidos se reunieron en el convento de San Francisco, ante el Escribano Rodrigo de Guzmán, y expresaron su deseo de establecer una Cofradía y Hermandad de la Limpia Concepción en honor y reverencia de Nuestra Señora, y beneficio y sufragio de las almas de los instituyentes cuando ellas fueran a expiar sus pecados al Purgatorio. El capital con que dicho organismo religioso iniciaba su cometido espiritual era de 800 pesos corrientes de a 8 reales; cantidad que debía ser aportada por los fundadores de la siguiente manera; "El día de la Pascua de Navidad que viene", tanto Salas, como Trigueros, Díaz de Guzmán y Bermúdez, depositarían 60 pesos cada uno en la Caja de la Cofradía, a cargo del Mayordomo que se elija oportunamente. El saldo de aquel capital originario, quedaba impuesto a censo - a razón de 140 pesos por barba - sobre los bienes de los respectivos cofrades, a saber; 1) "Sobre las cassas" que posee Francisco de Salas cerca del monasterio de las Mercedes; 2) sobre una "quadra" de Ruy Díaz de Guzmán, "en que tengo puesta una viña, que alinda con la calle que va derecho, desde la plaza, al monasterio de San Francisco" ("cuadra" con un gran zanjón que se ubicaría ahora en el cruce de las calles Bolívar y San Juan); 3) sobre la morada de cierto "cuñado" de Antonio Bermúdez; y 4) sobre "las cassas" de Diego de Trigueros, cuyo solar edificado "alinda con cassas de Felipe Navarro y Juan Méndez"; amén de "dos cuadras que - declaró Diego - tengo hacia el Riachuelo", vecinas a las de Mateo Sánchez.
      Cada compareciente, del mismo modo, imponía este censo con un interés anual de 40 pesos sobre el capital aportado; interés que los cuatro cofrades, y en adelante sus herederos y sucesores hasta la consumación de los siglos, debían abonar a la flamante Hermandad; salvo que se redimieran del gravamen los bienes afectados originariamente afectados a ella, en cuyo caso, los futuros Mayordomos y Hermanos Mayores de la pía institución volverían a colocar el capital a réditos en otros "bienes seguros y valiosos".
      La Cofradía, por lo demás, sería asistida permanentemente por los religiosos franciscanos de esta ciudad; y en el altar de Nuestra Señora rezaríanse misas y responsos cantados, año tras año, por las ánimas pecadoras de los cofrades y de su parentela difunta. En el acto notarial estuvo presente Fray Sebastián Palla, guardián del convento de San Francisco quien, en nombre de sus seráficos "fratellos", aceptó la fundación, dejando expresa constancia de que las 4 sepulturas destinadas a Salas, a Díaz de Guzmán, a Bermúdez y a Trigueros - donde irían a desintegrarse "ellos y sus mujeres e hijos y legítimos ascendientes y descendientes" - "han de correr como corre la Iglesia, pegados a la propia peaña del altar de Nuestra Señora de la Limpia Concepción".

      Otros bienes urbanos y campestres de mi lejano abuelo

      También por esas fechas (2-XI-1602), el Cabildo bonaerense acordó repartir, entre los vecinos principales, terrenos en la traza nueva de la ciudad, "desde la quebradita que está en la otra banda de las cassas que fueron de Francisco Muñoz Bajarano, hacia el Riachuelo de los navíos". En consecuencia, a Diego de Trigueros se le adjudicó una "cuadra, con la sobra de la barranca", que por una parte lindaba con cuadras "que quedan en blanco", y por la otra con Bartolomé Frutos. Mi antepasado recibió además en esa oportunidad, otras dos cuadras sobrantes de la barranca, "hacia la vega del Riachuelo", ubicadas entre las de Domingo Griveo y las de Manuel del Corro, todo ello sin perjuicio de que un año antes, en 1601, el favorecido con dichas mercedes, había sido condenado por contrabandista a la pérdida de 19 quintales de hierro, avaluado en 9 pesos cada quintal, como consta anotado en los Libros Reales cuando se refieren a "las penas de cámara". Y lo curioso es que el multado de 1601 aparece en 1602, en esos registros, como "Depositario General de la ciudad", o sea - de golpe y porrazo - como cobrador de las referidas multas y "penas de cámara".
      Por lo demás, poseía Trigueros una "chácara" en la que - haciendo honor a su apellido - cosechaba trigo para el abasto de la ciudad. Tales tierras de sembradura quedaban sobre el río de Las Conchas, en el área donde hoy día se encuentran las localidades de General Pacheco, Don Torcuato, Bella Vista y San Miguel. Ahí, a la vera de aquella corriente de agua, a principio del siglo XVII, se establecieron las primeras tahonas de moler trigo; y en la lista llamada de "Harinas" del año 1611, en la cual figuraban los vecinos que por orden del Gobernador debían de almacenar, como reserva de consumo, aquel polvillo indispensable para fabricar el pan, el nombre de Diego de Trigueros está anotado con 50 fanegas.

      Trayectoria pública del personaje

      Durante el curso de su vida Trigueros desempeñó los siguientes cargos públicos; Procurador General del Cabildo (en 1608, 1613, 1618 y 1619), Regidor ordinario (en 1615), Alcalde de Hermandad (en 1614 y 1619), Mayordomo del Hospital (en 1617), y Alcalde perpetuo de 2º voto (desde 1619, en que compró ese "rregimiento" en la almoneda de Potosí en 700 pesos, hasta 1623, en que el cabildante dejó de existir).
      Algunos aspectos y detalles de esa larga actuación oficial han quedado registrado en los acuerdos del extinguido Cabildo porteño. Así, por ejemplo, en 1606 es fiador, "con su persona y bienes avidos y por aver", de Simón de Valdés - el socio en los turbios negocios de Juan de Vergara -, cuando Valdés asumió las altas funciones de Teniente General. Como Procurador de la ciudad, Trigueros, durante el año 1608, entre las más diversas providencias tomadas para el buen gobierno edilicio, pidió a la corporación de la que formaba parte, que los solares originariamente adjudicados al Adelantado Torres de Vera y Aragón - hoy comprendidos en el espacio de terreno ubicado entre la Pirámide de Mayo y la estatua de Belgrano, frente a la Casa Rosada - se tomen para ampliar la Plaza Mayor; no así los predios que tiene el Cabildo, los cuales han de quedar para "propios", es decir en calidad de bienes destinados a suministrar, con sus rentas, recursos al municipio. En otra oportunidad sostuvo que para "el vien de los vecinos convenía se asalariase - por un año - a Francisco Bernardo Fixón" (era Xijón, o mejor dicho con Jijón), "médico que rreside en esa çiudad".
      El 24-III-1613, el Gobernador Marín Negrón leyó en el Cabildo una carta del Rey Felipe III, fechada el 1-X-1611 en San Ildefonso, en la cual el Monarca hacía saber a sus súbditos rioplatenses que: "Habiendo sido Dios Nuestro Señor servido de alumbrar a la Reina Doña Margarita, mi muy cara y amada mujer, de un Infante, lo que pocos días después de algunos accidentes que le sobrevinieron (se sirvió Dios) de llevarla para Sí ... manifestando en su muerte la gran cristiandad en que vivió ... se debe esperar que Nuestro Señor, de su Divina Misericordia, la tenga en su gloria, y ... confiando (el Rey) se hagan las demostraciones que en semejantes ocasiones se acostumbran, ordenaréis que esa çiudad y los veçinos della, y de las demás de esa Provincia, se vistan de luto, y con él hagan los obsequios y honras tan solemnes como se requiere, mostrando todo el dolor que como tal leales y buenos vasallos tendréis de este suceso; y de como se hubiese hecho me avisaréis ...". Conforme a ello, dos días más tarde (26 de marzo), el Procurador Trigueros pidió al Cabildo "se costeen los lutos de los capitulares de los propios (rentas) de esta ciudad"; a lo cual la autoridad colegiada no hizo lugar, resolviendo "que atento a la cantidad de ellos (de los lutos), se costeen por agora por cuenta de dichos capitulares".
      Años después, en 1617, en su carácter de Mayordomo del Hospital, Trigueros sugirió se pidiera al Gobernador dejara cargar en los navíos "çient cueros que el Hospital tiene", a fin de remediar las necesidades de esa institución. Como Regidor, don Diego se opuso en 1621 a que se nombrara Alcalde de Hermandad a Manuel Cabral, por ser el candidato portugués de nacimiento. Meses más adelante, propone a los ediles que a objeto de conjurar la escasez de sal en la ciudad, el Cabildo incautara todas las "pipas de sal" de a bordo de los navíos del puerto, que los comerciantes especuladores no querían vender, y que dicho producto fuera puesto "en una lonxa para que se benda y reparta entre todos los besinos y moradores y demás personas desta república a precios moderados".
      Al saberse aquí, en 1622, la noticia de la muerte del Rey Felipe III, el Regidor Trigueros se ocupó otra vez de la negrura de los trajes, y expuso a sus pares que "sería conveniente y necesario que se diese el orden que se ha de tener en los lutos de los regidores"; pero resultaba que no había en plaza suficiente cantidad "de paños y beatas ni otras cossas negras de que poder hacer dichos lutos", a no ser "unas piesas de paño negro" que tenía depositadas Alonso Guerrero. Entonces el Cabildo acordó que mis antepasados Diego Páez de Clavijo y Diego de Trigueros fueran los encargados de hacer "ber y medir el dicho paño y las otras cosas negras que se hallaren" y, "dando a sus dueños el presio moderado justo en Reales", tomasen esas telas fúnebres para ser repartidas entre los cabildantes a fin de que éstos se vistieran de riguroso luto. En enero de 1623 Trigueros solicitó al Cabildo licencia "para yr a baquear a las pampas desta ciudad"; y todavía el 24 de marzo de ese año, a solo seis meses de su muerte, nuestro activo Regidor presentó, al cuerpo de que formaba parte, los autos y diligencias que hizo con el objeto de que se "aderesase el paso del camino del Riachuelo".
      Agrego que el cargo de Alcalde de 2º voto que desempeñaba don Diego, había sido adquirido en Potosí, el 1-XII-1617, en pública almoneda, por Juan de Vergara, que era yerno suyo, mediante el precio de 700 pesos corrientes. El título respectivo, rubricado por el Virrey del Perú Príncipe de Esquilache, lo presentó Vergara dos años más tarde, con otros "officios de Regimiento", al Cabildo porteño, a efectos de su aceptación. Con tal motivo los enemigos políticos de Vergara protestaron aquel nombramiento de Trigueros, alegando que el pretendiente a la vara de 2º voto - o sea a Juez ordinario de primera instancia -, "no sabía leer y escribir (firmaba no obstante) y no era benemérito para dicho oficio". En la sesión del 28-I-1619, el Regidor Cristóbal Ximénez dijo al respecto; "que tenía cierta proposiçión de acer que tocava a Diego de Trigueros", y pidió que el aludido se saliese del recinto de las deliberaciones. Este abandonó la sala, y entonces Ximénez, apoyado por su colega mi antepasado Gerónimo Benavídez, manifestó haber tenido "notiçia" de que Juan de Vergara traía consigo algunos "officios de Regimiento"; uno para sí mismo, otro para Diego de Trigueros, su suegro, otro para Tomás de Rosende, yerno de Trigueros, y otro para Juan Barragán, casado con deuda del dicho Juan de Vergara, y que "el andar entre deudos tiene ynconbenientes"; además de no ajustarse ello a la ley que establecía fueran preferidos para el desempeño de tales cargos los conquistadores y sus hijos, en vez, como en este caso, de aprovechados mercaderes. Por otra parte, Juan de Vergara estaba "yncurso en la causa de la pesquisa sobre los desórdenes deste Puerto" (léase contrabando), debido a lo cual Ximénez y Benavídez "contradicen la venta de los dichos offiçios".

      Fin de mi 10º abuelo

      No obstante tan fundadas objeciones, Trigueros prosiguió firme en su puesto cabildeño hasta el día de su fallecimiento. Murió en la paz del Señor en octubre de 1623, y sus cenizas han de haber quedado desparramadas bajo las losas del piso de la Iglesia de San Francisco, donde, como sabemos, fundó aquella Capellanía en las constituciones de la Hermandad de Nuestra Señora de la Limpia Concepción.
      Sus herederos, además de "las cassas de morada", de las "cuadras sobre la barranca del río", y de esas "tierras de sembradura" en el río de Las Conchas - que anteriormente dimos a conocer - redondearon su acervo con otras extensiones que poseyó el causante en el pago de la Matanza, linderas - en 1637 - con la chacra de Juan de Vergara, la cual, a su vez, limitaba por otro costado con la de Alonso Agreda de Vergara, hermano de Juan y antepasado mío.

  • Fuentes 
    1. [S112] Los Antepasados, A lo largo y más allá de la Historia Argentina, Ibarguren Aguirre, Carlos Federico, (Trabajo inédito), Tomo XI, Los Trigueros (Confiabilidad: 3).