Notas


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43601 Su apellido aparece como Navarrini en su acta de matrimonio, y Navarrino en su acta de bautismo Navarrini Navarrini, Urbano Arturo (I146525)
 
43602 Su apellido aparece Ferau, Ferrau y Ferrand.  Feraud Arraéz, Eloísa (I607262)
 
43603 Su apellido original era Schlapacov, pero fue bautizada Lapacó en Migraciones. Lapacó, Valentina (I691759)
 
43604 Su apellido se escribe así y no "Lenhardtson". Lenhardson Silveyra, Juan Carlos (I62874)
 
43605 Su boda con Ferrer se registra en Libro de Matrim. Nstra. Sra. de la Asunción (Catedral) fs. 106 vta. - Fueron testigos de la boda: D Juan Bautista Ferrer (padre del novio) y Da. Damiana Figueroa (madre de la novia). Familia F216355
 
43606 Su carrera de funcionario se inició en 1962, como secretario de Comercio, Industria y Minería, por un breve lapso. Luego y durante casi una década, estuvo al frente de Vialidad de la Provincia, además de desempeñarse simultáneamente, y durante varios años, como presidente del Consejo Vial Federal. Su gestión fue responsable de obras camineras de gran trascendencia, en materia de apertura de nuevas rutas, de pavimentación de las existentes, de ejecución de importantes puentes y carreteras transversales, etc. La tarea -imposible de detallar en este espacio- se caracterizó por una visión estratégica de largo plazo.
Asimismo, en ese propósito impulsó con fuerza la especialización de los profesionales de su equipo. En otro orden, fue presidente del Jockey Club de Tucumán y miembro de las comisiones directivas del Automóvil Club Argentino y del Club Argentinos del Norte. Formó su cristiano hogar con Marta Terán, de quien enviudó hace ya varios años. Amigo fiel y generoso, dotado de profundas convicciones éticas, gozó del respeto general en nuestra comunidad.  
Chrestia Brown, Luis (I674740)
 
43607 Su casa natal todavía se encuentra en pie y esta ubicada en calle San Martín y Laprida de San Miguel de Tucumán, ochava N.E. Hace pocos años, se puso allí una placa de bronce recordativa, con una síntesis de su trayectoria, desapareciendo al poco tiempo. Egresó del Colegio Nacional de Tucumán como Bachiller en 1913. Obtuvo su título de Médico en la Universidad de Buenos Aires con el más alto promedio, en 1922. Fue presidente del Centro de Estudiantes de Medicina, enrolado en la reforma universitaria. En 1927, incorporado en el partido "Defensa Provincial Bandera Blanca" de D. Juan Luis Nougués, llegó a ser Concejal y luego Vicepresidente del Concejo Deliberante. El 9 de Abril de 1929, cuando renuncia Nougués como Intendente, para postularse a su reelección, Prebisch es elegido Intendente. Cumple dichas funciones hasta la reasunción de Nougués. Ese mismo día, Prebisch asume la Presidencia del Concejo. Poco después renuncia y es postulado como Rector de la Universidad Nacional de Tucumán, siendo elegido en la asamblea de 1929, sucediendo en este cargo al Ing. Alejandro Uslenghi, Rector interino por renuncia de su fundador, el doctor Juan B. Terán. Cumple dichas funciones hasta 1933. Fue reelegido Rector por segunda vez en 1937 hasta 1940. Logró la creación de la Escuela de Arquitectura, de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales; de Bioquímica y Farmacia; la carrera de Ingeniería Civil; la transformación del Departamento de Humanidades en la actual Facultad de Filosofía y Letras; y el Instituto de Medicina Regional, base para la creación de la actual Facultad de Medicina. En 1939 se desempeñaba como docente libre en la Escuela de Bioquímica y Farmacia. En el año 1942 fue director del diario tucumano La Unión (diario que duró sólo hasta el año 1944). En el año 1948, obtuvo su título de Médico Homeópata en la Asociación Homeopática Argentina. Se lo considera el iniciador y propulsor de la Homeopatía en Tucumán. También fue miembro de la Primera Comisión vitalicia Asesora de la Fundación Lillo. Actualmente, en su homenaje, llevan su nombre no sólo la Escuela Médica Homeopática de Tucumán, sino también un Centro Universitario de la U NT y una calle.  Prebisch Linares, Julio Faustino Segundo (I96583)
 
43608 Su cuñada Adriana le dedicó algunas líneas en sus Memorias (1910): "Era habitué a nuestras reuniones, Antonio Gianotti, joven italiano, que desde el primer momento se enamoró de mi hermana. Pidió su mano y aunque no de muy buena gana por parte de mi padre pues hubiera deseado para su hija un compatriota, le fue otorgada. Gianotti; era un real mozo, un completo caballero y uno de los comerciantes más fuertes de aquellas época. Se casó mi hermana a los 17 años." Gianotti Masochi, Antonio (I153180)
 
43609 Su desaparición constituye, para la filosofía argentina, en especial, y para la teoría del derecho y la lógica, una pérdida muy grave. Desde que sus ideas sobre los problemas de los sistemas normativos se divulgaron por el mundo científico, a partir de la década del 70, su obra ha tenido una repercusión grande y profunda. Quienes hemos sido sus amigos, sus colegas y sus asociados en tantas actividades desplegadas, desde los años 50, en la Facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires, sabemos bien la importancia de su pérdida. Para estudiosos de la lógica, la filosofía y el derecho de otras latitudes, estas líneas pretenden destacar aspectos de la personalidad y de la obra de Alchourrón que explican la gravedad de una muerte prematura que lamentamos.
www.cervantesvirtual.com/descargaPdf/carlos-e-alchourrn-19311996-0 
Alchourron Ciaño, Carlos Eduardo (I196053)
 
43610 Su descendencia prolonga el Marquesado de Legarda. Familia F23602
 
43611 Su descendencia se prolonga en el reino danés; como aquí en la Argentina, a través de los Ziegner Uriburu Peró, Dedyn Ziegner Peró, Miguens Laboulage Dedyn Ziegner, Llosa de la Serna Dedyn Ziegner, etc. etc..
Créase o no en fenómenos sobrenaturales, los sueños traen, a veces, indicios premonitorios, revelaciones más o menos sibilinas, y nos comunican misteriosamente con el espíritu de algún muerto. El 24-VI-1931, Flora Uriburu, desde la población de Orholm en Lingby, Suecia meridional, le escribió a su hermano: “Mi querido Pepe … Te sigo por los diarios, léo tus lindos discursos y arengas y todo tu buen proceder, y me acuerdo de mi mamá y de la cobardía que he tenido de no acabar de oirla hablarme por el susto que tuve. Quizá te haga reir el sueño que tuve un mes antes de la revolución, del que hasta ahora estoy desconsolada. La voz que me llamaba del cuarto inmediato al mío, que es de baño y estaba oscuro, la reconocí que era mi mamá, y la convidé a entrar al mío, que había luz y me preparaba a acostarme. Como no viniese, fuí yo en su busca, y me dice: ‘Flora, vengo a decirte un gran secreto’. En cuanto oí secreto, me desperté de susto, que me dura hasta ahora; y el día que salió la noticia de la revolución en los diarios de aquí, yo estaba aturdida de leer tu nombre y pensar en el sueño de pocos días antes. Nunca he creído en sueños, ni cosa por el estilo, pero de este no puedo deshacerme, y con vergüenza de haberme hecho tan cobarde”.
por Carlos Ibarguren 
Uriburu Uriburu, Flora (I35169)
 
43612 Su epitafio dice: Aquí yace (...) Matrona de Ilustre Cuna, de pronto afable y liberal carácter, de generosidad inagotable, de virtud ejemplar. Hija piadosa hasta la abnegación , esposa fidelísima aun en la viudez. No tuvo hermanos; fuéronlo para ella todos los albacetenses. Dejó una sola hija. Amó como madre a todos los desgraciados (...)". Arce Lara, María Joaquina (I625348)
 
43613 Su esposa aparece como Amalia Sánchez Boado de Benítez en el Boletín de Comunicaciones Nº150, Año II, 05 Jan 1951, de la Dirección General de Personal del Ministerio de Educación de la Nación. Benítez (I134008)
 
43614 Su esposa ya era viuda en el Censo de 1869. Incháurregui Ruiz de Gaona, Manuel María José (I104665)
 
43615 Su esposa ya era viuda en el Censo de 1895. Martín Piella, Bartolomé de la Cruz (I142029)
 
43616 Su esposa ya era viuda en el censo de ese año. White Allen, Allen (I85594)
 
43617 Su filiación respecto a sus padres, consta en su carta de dote. Noboa Feyjoó de Castro Sotomayor, Diego de (*) (I643087)
 
43618 Su hermana Bárbara falleció a temprana edad.  Poliche de la Vega, Barbarita (I138841)
 
43619 Su hermano Jean Ihurenbehere, heredero de Meringoarenia, de Urrugne, fallecio el 28 sep 1756 en Inglaterra, donde
fué llevado prisionero estando en viaje de pesca de la ballena. 
Hiurenbehere, Jeanne (I93676)
 
43620 Su hijo Ramón María, nació el 31 de agosto de 1813 y bautizado el 8 de septiembre de ese mismo sño,como hijo legítimo de sus padres.  Familia F27527
 
43621 Su hijo, el escritor Raúl Montero Bustamante, lo recordaba de la siguiente forma: "Mi madre cultivaba entretanto, con exquisito tacto, mi sensibilidad, formaba mi conciencia religiosa, me saturaba de tradiciones y recuerdos, y me iniciaba en el conocimiento de los poetas románticos entonces en boga. Mi padre, a su vez, en animados relatos, me hacía vivir en la época romántica que él había alcanzado, me hablaba de los personajes que había conocido y me daba nociones de latín, haciéndome repetir de memoria y traducir los trozos selectos de prosa y poesía que él recitaba en forma muy personal. Fue también él quien me inició en el conocimiento de las lenguas francesa e inglesa y me reveló el mundo inefable de la música, arte que él cultivaba dentro de la escuela de Gotschalck, que había sido su amigo y maestro".  Montero Wentuises, José (I101321)
 
43622 Su ingreso en el Colegio Militar se produjo el 1º de abril de 1915. Tres años después se graduó de subteniente del arma de Infantería y fue destinado al Regimiento de Infantería 10, de Gualeguaychú, ciudad en la que conoció a su esposa.
Entre 1918 y 1949, cuando se retiró como comandante interino de la Región Militar Buenos Aires, cumplió funciones en el Ejército y en otros puestos de la función pública.
Como militar estuvo destinado en la Escuela de Infantería, en la Inspección General del Ejército, en la Dirección General de Institutos Militares, fue jefe del Batallón del Colegio Militar de la Nación, comandante del Regimiento de Infantería 13 de Córdoba, jefe de Infantería de la III División del Ejército y director del Liceo Militar San Martín.
En 1943 fue designado por el Gobierno Nacional presidente del Consejo para la Reconstrucción de San Juan, debido a que la provincia se vio afectada por un terremoto.
En 1945 fue nombrado interventor en Salta. Al año siguiente se desempeñó como intendente de la ciudad bonaerense de Avellaneda y diez años después, en 1956, como ministro de Gobierno de Córdoba.
www.lanacion.com.ar 
Escalada Bruchi, Coronel Ángel Washington (I636126)
 
43623 Su libreta militar dice que hizo "il militare" en el 5º Reggimento Alpino en el Battaglione Fenestrelle en el Moncenisio (Piemonte) como Caporale. Bernardo era un hombre preparado y muy culto que se desempeñó en el área de las grandes construcciones en la empresa inglesa de ferrocarriles Sir John Jackson Ltd y en sus registros figura como el "Ingeniero" Sonzini como equivalencia de algún título que traería de su tierra. Fue socio del magnate del cemento Luciano Fortabat (Loma Negra) en la fundación del Banco de Azul, donde pierde tras su quiebra muchísimo dinero que traía de Italia dado por su padre Pompeo que a su vez lo había heredado de Giacomo (el personaje de Vicenza considerado como "un ricco" que le dejó todo desde Viena a su único hijo vivo Italiano).
 
Sonzini Scazzini, Bernardo Santiago (I156604)
 
43624 Su linaje hidalgo provenía desde la época de los Reyes Católicos. Se le dio sepultura en el Hospital de Hombres, por haber sido un benefactor de la casa. Años después se llevaron al Cementerio de la Recoleta. Santa Coloma Sollano, Gaspar de (I52058)
 
43625 Su madre figura en su partida de bautismo como "Carolina Grant". Martínez Estrada, Carlos (I146080)
 
43626 Su madre, al testar en 1695, dice que "la crió a sus pechos" una mulata llamada Mariana. Quedó huérfana a los dos años de edad y fue su tutor su abuelo materno. Fue dotada generosamente el 28.9.1712 con esclavos, casa para su vivienda, una chacra, ajuar y muebles. La casa aludida fue una de las principales de la ciudad. Su frente daba sobre la plaza principal -Plaza de Mayo- y lindaba con Juan Guerrero de Escalona Juan Pacheco de Santa Cruz156 y los Deanes de la Catedral, es decir el lugar ocupado actualmente por la Intendencia Municipal. Eran las casas que ocupó Luis de Aresti y luego heredó Juan del Pozo y Silva. La casa se componía de seis cuartos cubiertos de tejas, cocina, pozo de balde corriente y "demás oficinas". El sitio se hallaba cercado con tapias altas. La dote incluía, además, dos negros esclavos, una chacra en el pago de Monte Grande -San Isidro- y una cuadra despoblada en el Alto de San Pedro, "saliendo hacía el campo". El censo de 1744 dice que la casa se hallaba situada "en la calle de la Compañía, casi esquina de la de las Torres". Allí vivía Ana aquel año acompañada de Santiago e Isabel de Saavedra, la negra Mariana que la crió y seis esclavos mas. Palma Lobatón del Pozo Silva, Ana de la (I65756)
 
43627 Su madre, en el testamento de 1762, la mejoró con el tercio del remanente de sus bienes. Falleció soltera. Aramburu Ruiz de Ocaña, Constantina Gregoria de (I40628)
 
43628 Su madrina de bautismo fue Rosa González Delgado de Sáenz Peña Villar Sáenz Peña, Elena (I610042)
 
43629 Su muerte tuvo lugar el 17-02-1834 anotándose su defunción en la Basílica de San José de Flores (Libro 2 Defunciones folio 210).
 
Melián Correa, Catalina María Marcelina (I8787)
 
43630 Su nacimiento aparece registrado en el tercer trimestre de 1842 en el distrito de West Derby (que incluye a la ciudad de Liverpool), Lancashire, vol. 10 pág. 831 (FreeBMD.org.uk). Marsden Woodward, William Ellis (I692451)
 
43631 Su nacimiento fue registrado en el distrito de West Derby el primer trimestre de 1845, vol. 20, pág. 950. Marsden Woodward, Eliza Annie (I692470)
 
43632 Su nacimiento fue registrado en el distrito de West Derby el primer trimestre de 1850, vol. 20, pág. 978. Marsden Woodward, David Rupert (I142434)
 
43633 Su nieto Jorge Pirán Balcarce recuerda varias anécdotas que le contaba su abuela materna, a quien recuerda con particular cariño: "Cuando se casó mi bisabuelo Guillermo Tomkinson Alvear con mi bisabuela, Virginia de Alvear de Tomkison le regaló la medalla que le había dado el gobierno argentino a su padre por la baltalla de Ituzaingó (1827), medalla con la que mi abuela y su hermano jugaban de chicos. Al crearse el Museo Histórico Nacional de Parque Lezama, el fundador Carranza pide a las familias patricias que donen objetos de valor histórico; allí Marcelino Ugarte, presidente del partido Conservador y gobernador de la Provincia de Buenos Aires le pide a su cuñado Guillermo Tomkinson de Alvear la medalla para entregarla al museo y así sucedió. Al día siguiente el diario La Prensa, opositor a Ugarte, en primera página publica FRAUDE, decía que nunca el gobierno argentino había dado esa medalla: acto seguido mi abuela Tomkinson y su prima Malena Tomkinson Temperley de Pera, para que no se rían de su familia, quemaron en la cocina económica de la casa, el contenido de un baúl entero de cartas del general Alvear. La casa era en origen la de él, que había dejado a su hija soltera con la que vivía antes de partir a EE.UU., la cocina se puso color cereza decía mi abuela de tanto papel quemándose". Tomkinson de Alvear Arteaga, María Virginia (I30606)
 
43634 Su nobleza por oficios honoríficos  Calcerén Jodar, Domingo José (I161374)
 
43635 Su nombre artístico es "Don Dean". Llegó a la Argentina en los años 30. Conoció a su futura esposa, contrajo enlace y se radicó en el país, dirigiendo una gran orquesta que animaba los bailes en los salones más lujosos. Su tema característico fue "Bailando en el Alvear".  McCluskey, Donald (I45613)
 
43636 Su nombre completo era Luis Zenón José del Carmen, y nació en Tucumán el 3 de septiembre de 1849. Era el hijo mayor de don Zenón Santillán Silva y de doña Mercedes Martínez Muñecas. Su vieja familia se vinculaba con los comienzos de la patria. Don Zenón se complacía en recordar, en 1898, que ?Belgrano fue íntimo amigo de mi abuelo paterno y mi abuelo materno actuó en el Ejército a sus órdenes, habiendo asistido como capitán a la batalla de La Ciudadela?. En cuanto a su madre, era sobrina carnal del famoso cura patriota Ildefonso de las Muñecas.

Finca con lecturas

No se sabe dónde estudió. Pero sus escritos, de estilo intencionado y redacción impecable, muestran que poseía una bien cimentada cultura. Se dedicó desde joven a atender su gran finca ?Las Muñecas?, al oeste de la ciudad: casi 600 hectáreas, en gran parte plantadas con caña. Era una herencia materna, que acrecentó con posteriores compras y legados. Llegó a constituir un gran fundo, denominado ?Aldea Santillán?, en la parte norte, mientras el resto se conocía como ?Finca Muñecas? o ?Quinta Muñecas?. Poseía también otra finca, en el colindante Cebil Redondo.

En la ?sala? de la ?Finca Muñecas?, don Zenón había formado una nutrida biblioteca, que satisfacía sus fervores de lector. En 1873 empezó a aparecer en público. Administró el periódico local ?La Razón?; fue presidente de la Asociación Literaria de Tucumán (que precedió en ocho años a la Sociedad Sarmiento y que contaba con biblioteca); fue redactor del periódico ?El Pueblo? e Inspector de Escuelas, por ejemplo.

Milicia y diputaciones

Corría 1879 cuando lo designaron secretario de la Municipalidad de Tucumán. Desde ese cargo, compiló y editó un sumamente útil ?Digesto de Ordenanzas, Reglamentos y Acuerdos?, en 1880. Al frente de un batallón de la Guardia Nacional, partió ese año a Buenos Aires, para apoyar al presidente Nicolás Avellaneda contra la revolución porteñista de Carlos Tejedor. Fue durante esa estadía que se dio el gusto de conocer a su admirado comprovinciano Juan Bautista Alberdi. Lo visitó en la casa de los Borbón, sobre la ?calle ancha? de la Recoleta.

Poco después, Tucumán lo eligió diputado al Congreso de la Nación, para un período que terminó en 1882, mientras era diputado a la Legislatura por Burruyacu, en una doble condición entonces permitida. En 1883 volvió al periodismo, como director y redactor de ?La Razón?, y al año siguiente era reelegido diputado al Congreso.

En el periodismo

Al estallar, en los últimos días de 1886, la epidemia de cólera de Tucumán, en la casa de Santillán y bajo su presidencia, se constituyó la Sociedad Protectora de Huérfanos y Desvalidos. Estaba dedicada a amparar a quienes el flagelo dejaba sin familia y sin techo. Por esa época fue elegido diputado por Monteros, y desempeñó la gerencia de la sucursal del Banco Hipotecario Nacional. A la vez, colaboraba en ?Tucumán Literario?, publicación de la Sociedad Sarmiento. También condujo por un tiempo el prestigioso Club Social.

Al promediar 1890, fundó el vespertino ?Gil Blas?. Allí, en columnas firmadas que alternaban con las notas políticas, se desplegó la rica pasta de escritor de Santillán. Varios años después llegó a componer una novela, ?Clamores de un cañero?, que se publicó en folletín en el diario ?La Provincia?.

Cuando se fundó en 1894 el Partido Provincial, don Zenón presidió la comisión ejecutiva de esa agrupación. Ella llevaría sucesivamente al gobierno, a los progresistas Benjamín Aráoz, Lucas Córdoba, Próspero Mena y otra vez Lucas Córdoba. Volvió a la Legislatura en 1895, como senador por la Capital, y luego pasó a presidir el Concejo Deliberante de la ciudad.

El intendente

El 17 de agosto de 1896, Zenón J. Santillán fue elegido intendente municipal de Tucumán. Se iniciaba así una trascendente etapa de su vida. Junto con don José Padilla (quien manejó la Comuna de 1887 a 1890), quedaría en la historia de la ciudad como uno de sus grandes jefes.

De entrada encaró la renovación y extensión del empedrado, triplicando el número de los contratistas. Sancionó una moderna y completa ?Ordenanza de Edificación?, y proyectó la plaza San Martín, además de reconstruir totalmente la plaza Urquiza y dotarla de un lago. Prohibió instalar puestos de abasto fuera del mercado, y empezó a construir un gran crematorio de basura, para impedir que los residuos se usaran como insalubre relleno de callejones o de zanjas.

Abrió numerosas calles, a pesar de las protestas de los afectados. Resolvió que la Municipalidad construiría por administración el Mercado del Sur, que edificó e inauguró a toda velocidad. Fundó el Banco Municipal de Préstamos, para terminar con las operaciones usurarias de empeño a las que se veía forzada la gente de escasos recursos. Creó la Escuela de Parteras en el Hospital Mixto (hoy Padilla), al que equipó con un moderno quirófano. También fundó la Asistencia Pública.

El Hospital de Mujeres

En 1898, fue reelegido intendente. Dio comienzo entonces a la construcción de un gran centro sanitario: el Hospital de Mujeres. Logró que la sociedad propietaria del Teatro Belgrano (único de la ciudad de entonces) cediera el coliseo a la Municipalidad por seis años: procedió a reconstruirlo totalmente y lo inauguró con la compañía de María Guerrero. Puso en marcha la Estación de Desinfección en el Hospital Mixto, con elementos comprados en Europa, e inició la pavimentación de la ciudad con adoquines de madera.

Las realizaciones de su gestión hicieron que, en 1900, fuera reelegido intendente de Tucumán para un tercer mandato. El 9 de julio inauguró con bombos y platillos el Hospital de Mujeres ?San Miguel?. Años después, con toda justicia, sería bautizado Hospital ?Zenón J. Santillán?, y prestaría valiosos servicios a la salud tucumana durante más de seis décadas. Abrió la avenida Mate de Luna hasta el Camino del Perú, y promulgó una batería de ordenanzas básicas para ordenar el municipio. La demora en el tendido de las cañerías de agua corriente le impidió concretar su obsesión por dotar de cloacas a la ciudad. Pero logró que el ingeniero Georges Mac Farlane sometiera el ambicioso proyecto respectivo al Concejo Deliberante.

Últimos años

Sin dar razones, en diciembre de 1901 don Zenón presentó su renuncia indeclinable a la intendencia, luego de haber realizado una gestión de indiscutible magnitud. Al año siguiente, fue elegido senador al Congreso de la Nación, hasta abril de 1904, para completar el período de don Lucas Córdoba. A fines de ese año, lo designaron presidente del directorio del Banco de la Provincia de Tucumán. Fue reelegido en 1907. Volvió poco después al Congreso de la Nación, como diputado por Tucumán.

No alcanzó a desempeñar tres meses su mandato. En un viaje a Tucumán, cayó enfermo de fiebre tifoidea. Su gran amigo, el doctor Carlos Vera, no pudo arrancarlo de los brazos de la muerte. Don Zenón J. Santillán dejó de existir en su casa de calle Las Heras, hoy San Martín, número 224, a las siete y media de la tarde del 4 de agosto de 1910. Tenía 60 años.

Para cosas elevadas

Al despedir sus restos, el doctor Julio López Mañán habló en nombre de la Cámara de Diputados de la Nación. Dijo que ?Santillán fue un hombre útil en la acepción democrática de la palabra, porque tuvo la virtud de conciliar en terrenos discretos la preocupación de los intereses públicos ?a cuyo servicio marcara una larga y varia carrera- con los quehaceres privados, que absorben en nuestro país tanta suma de actividad inteligente y eficaz, a la obligación republicana de servir al Estado. Es que tenía lo que salva una vida de la nivelación aplastadora del olvido: los sentimientos de idealidad, el anhelo y el impulso para las cosas elevadas?. 
Santillán Martínez, Luis Zenón José (I97414)
 
43637 Su nombre completo es Valentín Juan Nepomuceno Chenaut Chenaut Iturralde, Juan Nepomuceno (I505811)
 
43638 Su nombre de bautismo fue Antonio Humberto, fueron sus padrinos D. Evaristo Augier y Da. Antonia Marañón, cónyuges.  Gordillo Augier, Humberto Antonio (I152737)
 
43639 Su nombre de bautismo fue Maximiano María Antonio Miguel, hijo de Horacio Valdés Ortúzar y Blanca Subercaseaux Errázuriz. Tuvo por hermanos a María, Margarita, Blanca y Gabriel, éste último un destacado político chileno. Realizó sus estudios primarios en el Colegio San Ignacio, en su ciudad natal. A los 17 años viajó con sus padres a Europa, donde siente el llamado de Dios.
En Roma discierne y decide ingresar al Seminario Pío Latinoamericano. Recibe el grado de doctor en filosofía en la Pontificia Universidad Gregoriana en 1929. Al año siguiente, influenciado por la espiritualidad de San Francisco de Asís, decide ingresar a la orden de los Hermanos Menores Capuchinos en Baviera en el año 1930. Recibe la formación franciscana - capuchina en Alemania e Italia. Obtiene varios títulos como fruto de sus estudios en el ámbito de la teología y es ordenado sacerdote en Venecia el año 1934.
En 1935 se le envía de regreso a Chile para servir en el Vicariato Apostólico de la Araucanía (hoy Diócesis de Villarrica), como misionero. Primeramente se desempeña como formador y profesor de filosofía en el Seminario Mayor de San Fidel, en San José de la Mariquina, para luego ser designado vicario cooperador en la parroquia de Boroa y director espiritual de la congregación de las hermanas catequistas de Boroa.
Fue párroco y misionero en Pucón entre los años 1943 - 1956. Su persona y forma de ser impresionan a mucha gente que, al verlo recorrer a pie largas distancias por llanos y cordilleras, sienten la presencia y el amor de Cristo vivo y actuante entre ellos. Durante su apostolado destaca la cercanía que establece con el pueblo mapuche.
Inició muchas obras en beneficio del pueblo y la iglesia de Pucón: el Hospital San Francisco (1947), el monasterio Santa Clara de las hermanas clarisas capuchinas, la Gruta en la península de Pucón, capillas en Caburgua, Huife y Curarrehue; el Cristo de Antumalal, ubicado a la entrada de Pucón y el Cristo del Tromen, ubicado el Paso Internacional Mamuil Malal (Curarrehue), en la frontera entre Chile y Argentina, como signo y garantía de paz entre los dos pueblos.
Según el testimonio de la gente que lo conoció, la pobreza, la austeridad, la oración, la paz, la humildad y el amor a los más pobres eran sus grandes pasiones.
Las numerosas piezas artísticas que él pinta y talla, testimonian su sentido artístico y su profunda admiración hacia Cristo crucificado, y además sirven para financiar sus numerosas obras.
A fines de 1955 el papa Pío XII crea la Diócesis de Osorno, nombrando a fray Francisco como obispo de ésta, encomendándole la labor de organizarla. Su lema episcopal expresa todo su amor, entrega e intimidad para con Dios; lo que conlleva, a su vez, una gran entrega al servicio de la Iglesia: ?Señor, tú sabes que te quiero?. (Jn. 21,17)
Con amor, obediencia y fe se entrega a esa misión, buscando religiosos y religiosas para la atención de la diócesis, creando parroquias y establecimientos educacionales. Desde 1962 a 1965 participó en las cuatro sesiones del Concilio Vaticano II. En 1977 inaugura la Catedral de Osorno, junto a la compañía de numerosos obispos chilenos (la anterior catedral había caído durante el terremoto de Valdivia en 1960).
A los dos meses de celebrar su jubileo de 25 años de episcopado, su salud se deteriora y se le detecta un cáncer gástrico que fue declarado incurable. Monseñor Valdés pide pasar sus últimos días con sus hermanos capuchinos en la Araucanía, donde había iniciado su trabajo misionero.
Uno de los hechos más impresionantes de su muerte, fue su entrega total y absoluta en las manos de Dios; la que se hace realidad el 4 de enero de 1982 en el Hospital San Francisco de Pucón. En el momento de su muerte manifestó:
?Ofrezco mi vida por el Papa, por la iglesia, por la diócesis de Osorno, por los pobres, por la paz entre Chile y Argentina (en aquél tiempo en medio de un conflicto limítrofe), y por el triunfo del amor?.
Sus restos reposan en la cripta de la catedral de Osorno. En 1992 se inició su proceso de beatificación, y fue declarado Venerable en 1998 por SS. Juan Pablo II. El Papa Francisco autorizó la publicación del decreto por el que se reconoce que vivió las virtudes de modo heróico, el 8 de noviembre de 2014.
 
Valdéz Subercaseaux, Venerable Francisco María (I120220)
 
43640 Su nombre de bautizo era Iraída. Lo cambio por Serafina al profesar religiosa en la Congregación de las Hermanas Terciarias Misioneras Franciscanas, fundadas en 1878 por la beata María del Tránsito Cabanillas, con quien colaboró en la fundación. Había enviudado en febrero de 1879 Garzón Vázquez de Maceda, Iraída (Sor Serafina) (I89503)
 
43641 Su nombre figura en una memoria familiar escrita por Jorge Humberto Argañarás Luque. Argañaraz Malbrán, Arquelao (I61281)
 
43642 Su nombre figura entre los fundadores de La Rioja y en su testamento se nombra como "conquistador, vecino feudatario de esta ciudad de Todos Santos de la Nueva Rioja". Pedro de Maidana era encomendero de Motimogasta desde 1591 y en 1608 obtuvo una merced en Valle Viejo. Maidana, Pedro de (I103491)
 
43643 Su nombre segun acta de bautismo es José Antonio Néstor, sus padrinos fueron Bernardo Iturraspe y Mercedes Iturraspe, el Cura que firma es Genaro C. Silva. Iriondo Iturraspe, José Néstor (I100458)
 
43644 Su nombre y apellido se desprende del acta de matrimonio de su hijo Adolfo. Mercadal, Juana (I21319)
 
43645 Su nombre: Mario Aníbal del Carmen López Osornio, quien si bien con acierto es considerado un hijo de Chascomús, había nacido en Buenos Aires, en el hogar de Dalmira Bordeu y Silverio López de Osornio, un 6 de septiembre de 1898, entroncando por línea paterna con el célebre Don Clemente López Osornio, aquel que en tiempos lejanos se aventuró a poblar en tierras por las que aún señoraban los naturales del suelo, en cuyas lides murió; y por rama materna su ascendencia lo vincula a Don Vicente Casco, criollo de origen paraguayo, y nombre muy íntimamente vinculado a Chascomús desde las primeras décadas del Siglo 19, también como poblador de estancias.
Huérfano de padre antes de los dos años, su madre, junto a sus nueve hijos se radicó en la casa paterna de Chascomús, el inmenso solar frente a la Plaza Independencia que es actualmente sede del Instituto Historiográfico.
Cursados los estudios primarios en su ciudad, realizó los secundarios en Dolores y Buenos Aires, donde posteriormente obtuvo la graduación en odontología, y ya con el título bajo el brazo retornó al pago de sus mayores, sitio donde elaboró una amplia obra repartida en diecinueve títulos publicados, heterogénea en los aspectos literarios (cuento, novela ?histórica y de ficción-, teatro, investigación, recopilación, ensayo...), pero homogénea al comprobarse que desde cada uno de sus trabajos apuntó al rescate de la cultura popular, esa que suele dar la identidad de un pueblo pero pasa desapercibida para los cenáculos.
Sus tres primeras obras lo convierten en un caso casi único y pionero, como que de su observación nacen ?Trenzas Gauchas? (1934), ?El Cuarto de las Sogas? (1935) y ?Al Tranco? (1938), tres libros que encierran los mil y un secretos de los trabajos en cuero -tema nunca desarrollado hasta entonces-, como ser: trenzas, botones, nudos, revestidos, sortijas, pasadores, costuras, remates, ingeriduras y ataduras; explicando con la palabra escrita y una adecuada representación gráfica, todas o casi todas las variantes, ya que el oficio de soguero es trabajo de creación, y entonces de esas privilegiadas manos artesanas continúan naciendo variantes y nuevos trabajos. Sin lugar a dudas, la tarea emprendida por el autor es de un valor incalculable, y si bien puede reconocerse algún esbozo anterior, es íntegramente suyo el mérito de haber difundido los secretos de los trabajos en cuero en forma amplia, ya que siempre la enseñanza había estado limitada a la transmisión ?maestro-aprendiz?. A tal punto la importancia de estos libros, que en la actualidad son muchos los buenos sogueros que han consultado o consultan esas sabias páginas.
El éxito de estas obras hizo que reunidas en un solo volumen, se reeditaran en 1943 bajo el genérico título de ?Trenzas Gauchas?, libro que ha superado las seis ediciones.
Su debut como autor es acompañado por el éxito, como que sus libros sobre trenzas y otros trabajos en sogas recibieron el ?Premio Regional de la Comisión de Cultura? en 1936 y 1939, y no sería éste su único lauro literario, como que repite el mismo en el año 1940, esta vez con ?Monografía sobre el lazo?, libro publicado el año anterior.
En el terreno del cuento dos son las obras publicadas: ?Albardones? (1937) de muy buena acogida, y ?Cuentos de Ayer? (1949); en el campo de la investigación, a más de la monografía ya mencionada, escribió ?Las Boleadoras? (1941), ?Esgrima Criolla? (1942) y ?Viviendas en la Pampa? (1944), obras en las que intenta desentrañar los secretos de los temas tratados. En la novelística si bien son cuatro los trabajos editados, podemos hacer dos subgrupos: la novela costumbrista, con ?Punta de Rieles? (1946) y ?Amansados? (1951 - póstumo), y la biografía novelada, con ?Un Poblador de Monsalvo? (1939), en la que trata la vida de Don
Vicente Casco, y ?Don Clemente López (El Abuelo de Rosas)? (1950), sobre Don Clemente López de Osornio.
Encara el aspecto arqueológico con ?Paraderos Querandíes? (1942) y el histórico con ?Fundación del Pueblo de General Lamadrid? (folleto -1942); en dramas, ?Mamaitá? (1941) y ?Teatro de Títeres? (1942).
Y hemos dejado para el final la tarea de recopilación que refleja en ?Oro Nativo? (1944) y ?Habla Gauchesca? (1945).
El primero está dividido en tres partes: diversiones, poesía popular y antología del payador; y el segundo es en realidad una conferencia que pronunciara en oportunidad de ser invitado a disertar por la Asociación del Profesorado con el auspicio de la Asociación Argentina de Estudios Lingüísticos; sin dudas es un estudio de filología (ciencia del lenguaje), sobre la forma de expresión de nuestro hombre de campo, obra fundamental para aquellos que pretenden escribir reflejando el modo gaucho.
López Osornio, más allá de desempeñarse en los quehaceres de su profesión, ocupó también cargos públicos, como que en 1929 fue designado Juez de Paz; por dos veces integra el Consejo Escolar de Chascomús -la primera de ellas en 1928- e incluso lo preside; fue Cónsul de Primera Clase en el Ministerio de Relaciones Exteriores, época ésta en la que reúne información sobre las Islas Malvinas, con cuyo material proyectaba un libro que no llegó a publicar.
Colaboró con la Comisión Pro Centenario de la Revolución de los Libres del Sur y con la fundación del Museo Pampeano del que fue su primer secretario, como también fue director de la Biblioteca Popular ?Sarmiento? desde 1937 hasta su fallecimiento.
Fue socio y/o colaborador de la Asociación Argentina de Estudios Históricos, del Dpto. de Folklore del Inst. de Cooperación Universitaria de Buenos Aires, del Inst. de Historia, Lingüística y Folklore de la Universidad de Tucumán, de la Asociación Folklórica Argentina... y esto no es todo.
Casado con Delia Pereyra, conformó un hogar con tres hijos: Mario Sila, César Silverio y Sergio Aníbal.
Recién sumaba 52 años cuando el 12 de septiembre de 1950, el corazón se le empacó sin darle explicaciones... justo a él, que tantas cosas recopiló tratando de explicarlas para que no las trague el olvido, y aún hoy, dos libros al menos permanecen inéditos: ?De Tierra Pampa?, segunda parte de ?Oro Nativo? y el ya citado sobre las Malvinas.
Con los pies firmes sobre el pago chico, y hurgando en la memoria del término, vivió sembrando aportes para mejorar el cimiento del pago grande que es la Patria.
A 110 años de su natalicio y 58 de su muerte valga la evocación.
¡Gracias, muchas gracias Don Mario López Osornio!
http://carlosraulrisso-escritor.blogspot.com.ar/2011/08/don-mario-aniballopez-osornio-ta-que.html 
López Osornio Bordeu, Mario Aníbal del Carmen (I197803)
 
43646 Su origen y sus dos matrimonios le aseguraron una posición social de "primera línea", pero demostró que su personalidad bastaba para colocarla en el nivel que ocupó. Llenó muchas páginas de la pequeña historia y se convirtió en símbolo de la mujer argentina del pasado por la brillantez de su desempeño y la franqueza de sus actitudes.

Nacida en Buenos Aires el 1º de noviembre de 1786 fueron sus padres el granadino Cecilio Sánchez de Velasco y la porteña Magdalena Trillo. Antes de cumplir quince años se enamoró de su primo Martín Thompson y se comprometió, contra la opinión de sus padres. Empecinada, se presentó al virrey Sobremonte para que dejase sin efecto los arreglos que había hecho la madre -el padre ya había muerto- para casarla con Diego del Arco. Cerca de un año después de iniciado el juicio, los enamorados obtuvieron la autorización y la boda se realizó el 29 de julio de 1805.

A partir de entonces, la vida de Mariquita estuvo ligada a los acontecimientos públicos. Abrazó con fervor la causa de la libertad y colaboró con todas las empresas patrióticas de la Revolución de Mayo. Su casa de la calle Unquera, más conocida por todos como ?del Empedrado? o ?del Correo? (actualmente calle Florida al 200) acogió a las personalidades de su época, atraídas por la hospitalidad graciosa y espiritual de la dueña. Los problemas más delicados eran debatidos allí, lo mismo que los temas literarios.

En 1812 heredó la "Quinta Los Ombúes", en San Isidro.? En ese célebre salón se cantó por primera vez la "Marcha Patriótica", actual Himno Nacional Argentino, el 14 de mayo de 1813. Esa casa fue declarada Monumento Histórico Nacional en el año 2007 para su preservación como testimonio del pasado local y nacional y se convirtió en Museo Biblioteca y Archivo Histórico de San Isidro Dr. Horacio Beccar Varela quien dispuso que "al fallecer el último de mis hijos se consolide el dominio en la Municipalidad de San Isidro..."

Cinco hijos tuvo con Thompson: Clementina en 1807, Juan en 1809, Magdalena en 1811, Florencia en 1812 y Albina en 1817. Este último año marcó una desgracia: Thompson, enviado a los Estados Unidos, enloqueció y murió en el viaje de regreso.

En 1820, la viuda, muy admirada, contraía nuevo matrimonio, esta vez con Washington de Mendeville, francés expatriado cuya conducta le deparó muchos sinsabores, que terminaron en separación, disimulada por las funciones diplomáticas del marido fuera del país. Aquí había sido cónsul y muchos años más tarde Mariquita reveló, en carta a Juan Bautista Alberdi, las miserias de su vida con Mendeville. De este matrimonio tuvo tres hijos: Julio, Carlos y Enrique.

Cuando el ministro Bernardino Rivadavia fundó la Sociedad de Beneficencia requirió la ayuda de Mariquita, que fue fecunda y entusiasta. Fue una de las fundadoras, primera secretaria de la institución en 1823 y presidenta de la misma entre 1830 y 1832. A ésta se le encomendaban las escuelas y colegios de mujeres de toda la provincia de Buenos Aires. También administraba hospitales y casas de huérfanos.

Durante el gobierno de Juan Manuel de Rosas renunció a dicha Sociedad y se exilió en Montevideo, a pesar de la vieja amistad que existía, pues tomó partido por los opositores al régimen rosista, entre los que estaba su hijo Juan y su esposo Mendeville que, al ser cónsul de Francia, mantenía conflictos diplomáticos con Rosas. Hacía algún viaje a Buenos Aires, pero su hogar estaba en aquella ciudad.

En 1846 fue a Río de Janeiro y al año siguiente volvió a Montevideo, donde permaneció hasta después de la Batalla de Caseros, que terminó con el régimen de Rosas.

Retornó a Buenos Aires, separada de Mendeville, a la que llamaba "la tierra de mis lágrimas", como ella decía durante su exilio y reanudó su labor en la Sociedad de Beneficencia y su salón volvió a brillar como antaño, acogiendo cuanto tuviese que ver con la cultura y el patriotismo. En 1866 y 1867 volvió a presidir la Sociedad de Beneficencia todavía en plena capacidad intelectual, pues trabajaba y escribía cartas admirables.

Mamita Mendeville, como la apodaban afectuosamente sus nietos, falleció el 23 de octubre de 1868 en Buenos Aires, a sus casi 82 años de edad. 
Sánchez de Velasco Trillo, María de Todos los Santos (*) (I10718)
 
43647 Su padre fue un distinguido militar francés condecorado y Chevalier de la Legión d'Honeur. Fréeze Millaud, Nicole (I6483)
 
43648 Su padre había emigrado a Uruguay después de participar de un alzamiento contra el gobernador Sola, aliado de Juan Manuel de Rosas, en la provincia de Entre Ríos, actuando junto al Coronel de Marina Leonardo Rosales y otros miembros del partido unitario, este alzamiento terminó fracasando. Tuvo 8 hermanos entre ellos, Leonardo González Garaño, médico y primer anestesista preparado con actuación en la ciudad de Buenos Aires.

Alejo estudió en el Colegio Republicano Federal y en el Colegio Republicano Bonaerense, matriculándose en retórica, filosofía y matemáticas. En 1849 ingresó a la Universidad donde se graduó en 1852 a los 18 años de edad. Ingresó a la Academia Teórico-Práctica de Jurisprudencia y en 1856 prestó juramento de abogado.

Carrera política y judicial

Obtuvo su título de doctor en jurisprudencia y de 1857 a 1858 fue Consejero de la Municipalidad de Buenos Aires. Varias veces diputado provincial, fue vicepresidente de la Cámara de Diputados en los años 1863, 1866 y 1867 y Presidente durante 1868-1969 y 1871-1872.

Miembro del Partido de la Libertad y después del Partido Autonomista de Adolfo Alsina, fue en 1857 municipal por la parroquia de San Nicolás y después Diputado en la Legislatura de la Provincia entre 1860 y 1874, siendo en ese lapso vicepresidente y presidente de la misma en varias ocasiones. Participó en esa condición de varios debates importantes, entre ellos la cuestión de la Capital Federal en 1862 y otros de gran relevancia para el desarrollo de la Provincia durante aquellos años.

Luego de haber sido sucesivamente juez, vocal de la Cámara de Apelaciones, vocal del Tribunal Superior de Justicia y convencional constituyente, fue designado en 1875 para integrar la primera Suprema Corte de Justicia de la Provincia de Buenos Aires y presidió el Tribunal en 1877 y en 1881.3? Compartió el Tribunal, en distintos momentos, con Manuel María Escalada, Sabiniano Kier y Andrés Somellera y Sixto Villegas.

Renunció en 1884 y fue nombrado vocal de la Cámara de Apelaciones en lo Civil de la Capital Federal. En esas funciones se jubiló en el año 1888.

Falleció en Buenos Aires el 3 de febrero de 1890. 
González Garaño Iturriaga, Alejo Buenaventura (*) (I11034)
 
43649 Su padre pidió una beca para ingresar al Colegio de la Unión (AGN sala X 6-1-3). Bernardo hijo ingresó al Colegio el 27 de octubre de 1819, cuando tenía 10 años. Su madre, Cipriana Obes, pide sacarlo del colegio en 1827, lo que se admite (AGN X 6-1-4). Bonavía Obes, Bernardo (I177985)
 
43650 Su padre Roberto Enrique Augusto Wernicke, educador, de nacionalidad alemana lo mismo que su esposa.
Su infancia transcurrió en Baradero, localidad en la que su padre se radicó por razones de salud y donde dirigió una escuela en la Colonia Suiza. Realizó sus estudios secundarios en Buenos Aires; en 1872 se trasladó a Alemania ingresando en la Universidad de Jena. Se graduó en 1876 con la tesis "El corazón embrional bajo el punto de vista fisiológico". Esta obra traducida al español fue publicada ese mismo año en los Anales de la Sociedad Científica Argentina.
Los méritos del joven egresado fueron reconocidos por los profesores Nothnagel, Eichhorst y Lichtheim que en forma sucesiva lo tuvieron como asistente, hecho poco común tratándose de un extranjero.
En 1878 regresó a Buenos Aires y revalidó su título. Un año después comenzó a actuar en el Círculo Médico Argentino y desde los "Anales", que publicaba esa entidad se convirtió en crítico severo de las tesis de doctorado que anualmente eran presentadas en la Facultad de Ciencias Médicas de Buenos Aires.
En la revolución de 1880 junto con dos colegas instaló un hospital de sangre en los depósitos de Lanús y ese mismo año creó los consultorios médicos gratuitos, que dirigió hasta 1884. En ese lugar inició sus famosos Cursos Libres en los que sus alumnos recibieron nociones de histología, de anatomía patológica, estuvieron en contacto directo con el enfermo y aprendieron a manejar el microscopio.
En 1884 para obtener el título de Doctor en Medicina presentó una tesis que apadrinó el Dr José T Baca " Una primera lección de examen clínico". Poco después fue designado Profesor Suplente de la Cátedra de Patología General y el Gobierno de la Provincia de Buenos Aires le pidió que se integrara a una comisión encargada de estudiar las enfermedades contagiosas de los animales de la que también formaban parte el Dr José Mariano Astigueta y tres veterinarios. Esta comisión realizó importantes estudios de parasitología animal a pesar de los escasos recursos que le fueron asignados. Wernicke ayudó a montar el Laboratorio, construyó un aparato fotográfico y al parecer introdujo en el país las primeras ratas blancas. Disuelta la comisión en 1888 todo el instrumental del laboratorio fue dispersado y sólo se logró conservar el microscopio que usara todos esos años en sus investigaciones.
En 1886 el Departamento Nacional de Higiene lo envió a Rosario a evaluar la situación creada por la presencia de cólera en la zona. Luego de varios problemas pudo imponer su criterio sanitario y logró que se levantara un lazareto en las afueras de la ciudad para albergar a los que habían contraído la enfermedad.
Cuando el Dr Estanislao Zeballos presidió la Sociedad Rural Argentina (1888) creó un laboratorio a cuyo frente puso a Wernicke, quien aportó nuevo instrumental de su propiedad que acababa de recibir de Europa. En ese modesto laboratorio un grupo de jóvenes, estudiantes de medicina, veterinarios y biólogos, aprendieron bacteriología, especialidad recién creada.
Durante los períodos de 1894 a 1895 y de 1896 a 1897, fue Presidente de la Asociación Médica Argentina.
En 1907 se produjo su retiro voluntario de la Cátedra de Patología General, de la que era Profesor Titular, renunciando también a los cargos de Académico y de Consejero de la Escuela de Medicina, por estar en desacuerdo con las modificaciones introducidas en la enseñanza médica y en el manejo administrativo de la Facultad de Medicina. El Consejo Directivo, ante su alejamiento decidió otorgarle el Título de Profesor Honorario título que se confería por primera vez . A partir de ese momento se dedicó a sus enfermos, durante años había concurrido a la Sala IX del Hospital de Clínicas y a la investigación. Fue un verdadero renovador de la enseñanza de la Patología General y la Semiología, desde su lugar formó discípulos como Alejandro Posadas, Alois Bachman, Daniel Greenway, Julio Méndez, Pedro Elizalde y otros que supieron honrar a su maestro.
por Asociación Médica Argentina, Fuente: www.ama-med.org.ar 
Wernicke Beltz Von Hagen, Roberto Enrique Martín (I2588)
 
43651 Su padre, Amán Rawson, fue un distinguido médico estadounidense que se instaló en la ciudad de San Juan. Casado con doña María Jacinta Rojo, una agraciada joven de la de estirpe criolla, desempeñaba su tarea profesional con tenacidad y sacrificio. El 24 de junio de 1821 nació Guillermo, quien logró reunir las mejores condiciones de ambas etnias.
Comenzó los estudios de la mano de su padre y a los dieciocho años se trasladó a Buenos Aires. En el colegio de los padres jesuitas ya demostraba ingenio e inventiva no propias de su edad.
Egresó de la Facultad de Medicina en 1844 con el título de doctor en Medicina. Era dueño un talento único en el ejercicio de la profesión, por lo cual había ganado la admiración de sus compañeros, de sus profesores y de eminentes personalidades. Fue saludado con elogios por uno de los profesores el doctor Cuenca.
Había dicho Sarmiento, que más tarde sería uno de sus adversarios políticos: "Rawson gozaba de una reputación superior a sus años por sus talentos precoces y las recomendaciones de sus profesores, a cuyas envidiables dotes se unía un acendrado patriotismo y una energía y nobleza de carácter que atemperaban la moderación de carácter y la unción de sus palabras".
De regreso a San Juan, con sus jóvenes 23 años, por su prestigio profesional fue designado legislador.
Ferviente defensor de la libertad y la justicia, el novel político se opuso con vehemencia al gobernador, el caudillo Nazario Benavídez, quien lo envía a la prisión en 1853 donde fue engrillado y torturado. En una carta que le envió a su amigo, refiriéndose a la triste experiencia decía: "Nuestra frecuente correspondencia, tan interesante para mí, fué interrumpida por la amabilidad del señor Benavides y Cía.; quiso tenerme tan cerca de sí, tan exclusivamente ocupado de su cariño que me hizo transportar a San Clemente y asegurarme allí con una arroba de hierro puesta es mis pobre piernas. Eso pasó, estoy ya libre, después de quince días de reclusión y de tortura; y lo primero que afectó mi corazón al volver a la luz, fué la noticia de los esfuerzos fervientes de mi excelente amigo Hudson en favor de esta pobre víctima".
Un año más tarde, en 1854 fue elegido diputado al Congreso de Paraná, donde volvió a provocar tormentas políticas, esta vez por su oposición a Urquiza.
Cuando el gobernante entrerriano fue derrotado militarmente, Rawson se trasladó a Buenos Aires, donde se lo eligió como senador provincial y poco después, senador nacional por San Juan. Participó en los más relevantes debates de la época.
En 1862 fue Ministro del Interior del presidente Bartolomé Mitre, cargo en el que se desempeñó con gran idoneidad.
El 15 de setiembre de 1865, el teniente coronel Julián Murga impuso a una aldea de Chubut el nombre de Rawson en homenaje al funcionario, izando el pabellón nacional. Rawson, fue uno de los principales propulsores de la instalación de colonos galeses en la región.
Fomentó la integración territorial, estimuló la construcción de vías férreas y el servicio postal y telegráfico. Durante esa gestión, y cuando Mitre debió dejar el gobierno para encabezar los ejércitos de la Triple Alianza, Rawson acompañó a Marcos Paz en el gobierno interino del país. En 1868, y por unos pocos meses, quedó solo al frente de la primera magistratura, por el fallecimiento de Marcos Paz y la ausencia del presidente, lo que permitió que su nombre fuera considerado un probable candidato a la Presidencia de la Nación.
Cambios políticos y la muerte del vicepresidente lo llevan a renunciar.
El 24 de mayo de 1868, se inauguró el hospital posteriormente se llamaría Dr. Guillermo Rawson. La inauguración, contó con la presencia del Presidente Mitre y el edificio se encontraba en un terreno enmarcado por la calle de la Convalecencia y el camino al paso de Burgos. Después de varias reformas y ampliaciones llegó a ser el hospital más grande de la ciudad de Buenos Aires. En 1914, el Hospital Rawson, fue el proscenio de la primera transfusión sanguínea del mundo, realizada por el doctor Luis Agote. A partir de 1978, se convirtió en un hogar de ancianos.
Volviendo al ilustre médico: en 1873, como consecuencia de la epidemia de fiebre amarilla desatada en 1871, Rawson se convenció de las desfavorables condiciones higiénicas de Buenos Aires.
Su tarea política no opacaba su labor científica. Retomó el ejercicio de la medicina en 1873 y se convirtió en el primer catedrático de Higiene Pública en el país; en 1874 se lo designó Miembro de la Academia de Medicina, honor que no aceptó. Sostenía la necesidad de promover la reforma urbana de Buenos Aires, atendiendo las necesidades de los sectores más postergados. En 1875 inauguró la cámara de Higiene Pública.
Ese año, durante la presidencia de Nicolás Avellaneda, mantiene una famosa polémica en el Senado con Domingo F. Sarmiento sobre el proyecto de amnistía de los revolucionarios de la revolución mitrista del 74.
En 1876 asiste al congreso médico de Filadelfia, donde expuso su trabajo sobre "Estadística vital de Buenos Aires", el más completo que se había escrito sobre este tema. El trabajo inaugura en el país los estudios de higiene, con carácter social y vinculado con el aspecto demográfico. Ese año fue nombrado Académico de Honor de la Facultad de Medicina.
Había propuesto infinidad de proyectos para modificar la urbanización de la ciudad de Buenos Aires a fin de mejorar la calidad de vida de los habitantes. Planificó distintas medidas para el control del agua, los alimentos y la higiene urbana. Con un hondo sentido social, alentó una reforma urbana y prestó especial atención al mejoramiento de las condiciones de vida en las casas de inquilinato.
El 12 junio de1880 Rawson fundó la Cruz Roja Argentina. En 1881, viajó a París, para tratarse una insidiosa afección oftalmológica. No por eso dejó pasar la oportunidad de seguir estudiando los incesantes adelantos médicos. Volvió al país y se dedicó exclusivamente a su profesión de médico y a la cátedra de Higiene. Mucho trabajo y poco dinero.
Su persistente pobreza movilizó a sus amigos y el Congreso le acordó una pensión honorífica.
Hacia 1885, la enfermedad recrudeció, y Rawson debió regresar a París. No volvería a la Argentina y moriría en la capital francesa en 2 de febrero de 1890. Dos años después, sus restos fueron repatriados y recibidos por Mitre, y hoy dos monumentos, uno de ellos en la Recoleta donde reposan sus restos, recuerdan en la capital sus grandes talentos y relevantes virtudes.
por Dr. Enrique Otharán
Fuente: http://www.edicionesmedicas.com.ar/content/view/full/2139/ 
Rawson Rojo, Guillermo Colesbery (I17964)
 
43652 Su padre, John Ernest Green, un profesor inglés que se radicó en la Argentina, fundó en 1912 el Belgrano Day School, que ese primer año sólo tuvo 12 alumnos y que en 2002 celebró sus 90 años convertido en una institución de singular pujanza.
Bernardo fue enviado a Inglaterra, al Stoneyhurst College, para su educación. Después de graduarse volvió a la Argentina para unirse en la tarea docente a su padre y a su hermano Hugo (fallecido). Al morir su padre, en 1946, asumió junto a su hermano la conducción del Belgrano Day School.
Durante los 55 años en que ocupó el cargo de director general aquella pequeña escuela de varones, que en un principio ofrecía una educación británica para los hijos de familias de ese origen, se transformó en la vigorosa institución actual.
Muchos cambios se fueron dando a lo largo de esos años: el Belgrano Day School fue una de las primeras escuelas que adoptaron la educación mixta e incorporó su propio plan de estudios bilingüe con varias orientaciones, una iniciativa pionera. Bernardo Green hizo de la innovación una característica del colegio.
En 1957 abrió un campo de deportes en Ingeniero Maschwitz y en 1989, el nuevo edificio de su sección secundaria.
Si bien Bernardo se sentía profundamente argentino, incorporó al colegio las mejores cualidades de la educación inglesa. Los directores fueron siempre contratados en Inglaterra para mantener esa característica en el colegio, que busca no sólo la excelencia académica, sino también un fuerte espíritu deportivo y de sana competencia. El lema "Fac recte" -actúa rectamente- ha sido y sigue siendo el espíritu rector del instituto. Las firmes creencias religiosas y el humanismo cristiano del fundador y sus hijos se han reflejado en la importancia preponderante que se ha dado siempre a la calidad moral de los egresados.  
Green, Ernesto Bernardo (I614320)
 
43653 Su padre, José Frías, era un comerciante santiagueño afincado en Tucumán, que fue diputado provincial y gobernador en 1831, del partido unitario; y que también fue, en la década siguiente, el primer gran empresario azucarero de la provincia. Se educó en su ciudad natal y se recibió de abogado en Córdoba. En su juventud dirigió los cañaverales heredados de su padre.

En 1852 participó en la revolución dirigida por una parte de la legislatura, de la que era miembro, contra el caudillo federal Celedonio Gutiérrez; por unas semanas fue gobernador interino. Se destacó durante el período que siguió como uno de los líderes del partido liberal, el mismo que había sido el partido unitario. Durante el regreso de Gutiérrez al poder, hasta fines de 1853, se refugió en Santiago del Estero, donde entabló muy buenas relaciones con el caudillo unitario Manuel Taboada y sus partidarios. Con apoyo de éstos, su partido volvió al poder a fin de ese año y fue ministro del nuevo gobernador, el cura José María del Campo.

Durante la década siguiente, fue una de los líderes más importantes del unitarismo en su provincia, junto a Del Campo, el general Rojo, De la Vega, Marcos Paz, Zavalía, Villafañe y los Posse. Todos ellos llegaron a ocupar el cargo de gobernador, pero Frías tuvo que esperar su turno, trabajando como ministro, presidente de la legislatura, diputado ante la Convención Constituyente nacional, y diputado nacional.

Durante la revolución de junio del 67, de la cual Frías fue uno de los organizadores, se distanció del oficialismo mitrista, apoyando el ascenso del gobernador Luna. Al año siguiente apoyó la candidatura de Sarmiento y Alsina, fundando así el Partido Autonomista Nacional en su provincia. Aún habiendo logrado la confianza del presidente Sarmiento, y siendo el más prestigioso de los políticos de su partido, estaba en Buenos Aires como senador nacional, lo cual le obligó a esperar su oportunidad para su anhelado cargo de gobernador; ésta finalmente llegó con la renuncia de Belisario López.

Fue nombrado gobernador por la legislatura en diciembre de 1869, con duración del mandato hasta diciembre de 1871. Su gobierno llevó adelante una administración ordenada, creación de reparticiones públicas; aunque anunció muchas obras públicas, llevó a cabo pocas realizaciones. Su gobierno se benefició del generalizado fraude electoral.

Organizó las anotaciones de bienes y gastos públicos, publicó el Registro Oficial, reformó la constitución provincial para que se reuniera un colegio electoral separado de la legislatura, puso en vigencia un reglamento de escuelas, construyó varias escuelas de campaña, fundó el Colegio Agronómico Nacional, inauguró el primer colegio secundario para mujeres.

Delineó las ciudades y villas de toda la provincia, para deslindar la propiedad de los desparramados ranchos. Creó el correo oficial de la provincia, fundó una biblioteca y compró una imprenta. Su presupuesto se mantuvo en déficit crónico durante todas su administración, de modo que dependió completamente de los aportes del Estado Nacional.

Durante su gobierno se inició la planificación para hacer llegar el ferrocarril, llegó el telégrafo, se fundaron varios ingenios azucareros más grandes y más modernos que los existentes, y llegó para hacerse cargo del Colegio Nacional el francés Paul Groussac.

Dejó el mando en octubre de 1871, dos meses antes del término de su mandato, porque ya se había elegido sucesor a Federico Helguera, el hijo del famoso coronel Jerónimo Helguera. Casi de inmediato se trasladó a Buenos Aires, donde esperaba ser nombrado nuevamente senador; antes de que esto ocurriera, Sarmiento lo nombró ministro del interior.

No tuvo mayores problemas en el ejercicio de su mando: ya había pasado la primera revolución de Ricardo López Jordán. Cuando estalló la segunda revolución de éste, convenció al presidente de no volver a cometer las torpezas que había cometido durante la primera: declarar la guerra a una provincia y pretender condenar a muerte de antemano al caudillo.

La habilidad demostrada en la gestión política de la represión en Entre Ríos hizo que Sarmiento lo nombrara ministro de guerra. Su misión era más institucional que militar: terminar de poner en funcionamiento el Colegio Militar ? una de las obras favoritas del presidente ? y liquidar para siempre las milicias provinciales. No lo logró con Buenos Aires, lo que llevaría más tarde a una revolución en esa provincia.

Dejó el cargo de ministro en enero de 1874, se dedicó a poner en orden sus negocios, que empezaban a florecer con el crecimiento del mercado interno para el azúcar. Regresó a Buenos Aires a principios de 1878, cuando fue elegido miembro de la Corte Suprema de Justicia de la Nación.

Volvió a la actuación política durante la revolución del Parque, en 1890, y fue elegido senador nacional. Desde ese puesto apoyó a los presidentes Pellegrini y Roca.

Falleció en Buenos Aires en 1899. 
Frías Gramajo, Uladislao (*) (I87195)
 
43654 Su padre, Urbano de Iriondo, fue diputado al Congreso General de 1824 - aunque se incorporó al mismo en 1826 - y asesor de la Convención Nacional Constituyente de 1853; y más tarde senador y diputado. Era también nieto del mítico estanciero Francisco Candioti, primer gobernador federal de su provincia.

Estudió en el actual Colegio Nacional de Monserrat, en Córdoba, y se recibió de abogado en la Universidad de Buenos Aires en 1858.

Fue nombrado ministro general por el gobernador Pascual Rosas en diciembre de 1860 y varias veces ejerció como gobernador delegado de éste. Cuando Rosas renunció a causa de la defección de Urquiza en la batalla de Pavón, se convirtió en uno de los líderes de la oposición al gobierno impuesto por el nuevo presidente Bartolomé Mitre. Fue electo diputado provincial, y en poco tiempo se convirtió en el líder del grupo federal. Como no podía contar con el apoyo de Urquiza, se apoyó en grupos propios de la provincia en su lucha contra el gobernador Patricio Cullen.

En 1865 apoyó al candidato del Partido Federal, Pascual Rosas, que fue vencido gracias al apoyo del gobierno nacional por Nicasio Oroño. Éste hizo una buena gestión, apoyando la inmigración, la defensa contra los indios y la educación pública. Pero la Guerra del Paraguay le atrajo muchas enemistades: reclutaba gente a la fuerza para la guerra, recurría a impuestos cada vez más altos. Y, para empeorar las cosas, hubo una epidemia de cólera, traída desde el frente por los soldados.

La Fundación del Partido Autonomista

Igualmente, Oroño hubiera podido lograr un final feliz de su gobierno si no se hubiera apurado en sus inclinaciones anticlericales: bajo su gobierno, Santa Fe fue una de las provincias que municipalizó los cementerios. También intentó estatizar el convento de San Lorenzo y finalmente sancionó la primera ley de registro civil del país. Al parecer era una medida muy progresista, pero la llevó a cabo de forma tal de enemistarse con la Iglesia Católica, en lugar de negociar con ella.

En diciembre de 1867 estalló una ola de grandes manifestaciones contra los que sus opositores llamaban "masones", es decir, el gobierno provincial. Se había echado encima la enemistad de la Iglesia y de todos los ex federales. Queriendo pacificar los ánimos, Oroño delegó el gobierno en Cullen, y éste nombró ministro a Iriondo. En enero, el ministro Benito Graña ocupó el gobierno, ya que Oroño había abandonado la capital. El vicepresidente Marcos Paz decretó la intervención federal de la provincia, dejando el mando en el presidente de la legislatura, Camilo Aldao, y llamando a elecciones.

Iriondo se organizó bien y logró la victoria de Mariano Cabal, un federal, que lo llevó como su ministro de gobierno. Dado que Cabal se alió más tarde a Adolfo Alsina, el partido pasó a llamarse Partido Autonomista, copiando al partido porteño de éste. Cabal e Iriondo continuaron la política de Oroño, de apoyo a las colonias de inmigrantes y de educación pública; pero su actitud era algo distinta, ya que ejercía una especial protección a la población nativa. Fundó las colonias de Sunchales y Santo Tomé. Fue gobernador delegado por muchos meses.

Los dos gobiernos de Iriondo

En 1871 ganó las elecciones a gobernador, asumiendo el cargo en abril. Fundó el Banco de la Provincia de Santa Fe, la academia de práctica forense y las primeras municipalidades realmente autónomas. Construyó puentes sobre ríos bastante anchos, la primera red de cloacas de Rosario y muchas otras obras públicas. También fijó definitivamente los límites con la provincia de Buenos Aires y la de Córdoba. Basta fijarse en la forma que tiene el extremo sudoeste de su provincia para ver cuánto ganó en esas negociaciones.

Llevó a su amigo Servando Bayo a la victoria en las elecciones de 1874, y bajo su gobierno fue electo senador nacional. En octubre fue nombrado Ministro del Interior del presidente Nicolás Avellaneda. Su primera misión fue reorganizar las relaciones entre los tres poderes del Estado, y entre las provincias y la Nación, después de la conmoción de la revolución de Mitre. Organizó también el Territorio Nacional del Chaco, creó el departamento nacional de ingenieros, fundó la dirección de Correos y Telégrafos, hizo aprobar una modificación a la ley de colonias, una de inmigración, etc. Entre las obras públicas que promovió estuvieron el puerto de Buenos Aires, el ferrocarril de Córdoba a Tucumán y las obras de infraestructura necesarias para apoyar la famosa zanja de Alsina.

En abril de 1878 volvió a asumir el gobierno de su provincia; fundó la Sociedad del Ferrocarril Provincial Oeste Santafesino, y apoyó la instalación de nuevas colonias de inmigrantes. Además apoyó la venta de tierras a argentinos nativos, no organizados como colonias, y organizó pueblos en los que éstos centraran su vida económica y social. Muchos de los pueblos del interior santafesino deben su existencia al empuje de Iriondo. Tuvo que afrontar una seria crisis económica, derivada de la cándida política económica de Avellaneda, y algunas revueltas relacionadas con la revolución de Carlos Tejedor en 1880.

Hizo elegir gobernador a su aliado Manuel Zavalla, y poco después fue electo nuevamente senador nacional, aunque casi no tuvo tiempo de ejercer ese cargo: falleció en Buenos Aires en noviembre de 1883.

La Comisión Nacional de Monumentos, de Lugares y de Bienes Históricos mediante decreto 2236/46 del 11 de julio de 1946 declaró bien protegido histórico el sepulcro de Simón de Iriondo, sito en la Catedral de la ciudad de Santa Fe. 
Iriondo Candioti, Simón Tadeo de (*) (I31680)
 
43655 Su padrino fue Martín José Artigas (y Carrasco Melo-Coutinho), padre del futuro Prócer del Uruguay. Castro Silveira de Azevedo, Petrona (I27173)
 
43656 Su partida bautismal dice literalmente: "En veinte y tres de Enero de mil y seiscientos y doce, se bautizó Martín, hijo de Miguel de Ibarguren y de Aguirreandía y de su mujer Gracia de Elgarresta. Bautizole Don Martín de Bergara, y fueron padrinos el Bachiller Cortaberría y Magdalena de Ibarguren, doncella". Firma: "El Bachiller Altuna". (Folio 84 del Libro 2º de Bautizados de la Iglesia de Zumárraga). Martín fué Alcalde de su pueblo natal en 1670. Ibarguren Elgarresta, Martín de (I46047)
 
43657 Su partida de matrimonio da su filiación. Rodríguez Rodríguez Flores, María Antonia (I129070)
 
43658 Su prima hermana Sor María de Jesús Córdoba Ruiz de Llanos, monja catalina, le dejó, por testamento del 12-I-1713, las dos terceras partes de sus bienes, a repartirlos con los hermanos de la religiosa testadora. Córdoba Figueroa Mendoza, María Ignacia de (I60029)
 
43659 Su primer destino fue en la provincia de Tucumán, en la que hizo dos entradas al Gran Chaco, sirviendo en ella por espacio de 7 años hasta que fue nombrado capitán de la compañía de los llamados Blandengues, en los fuertes de Miraflores y Orcones; allí permaneció hasta el año 1739, en que pasó brevemente a Europa. En 1740 se le concedió una compañía de dragones del presidio de Buenos Aires y, desde el año 1747 fue nombrado gobernador de Paraguay con el grado de coronel. Cuando asumió este cargo la provincia se hallaba en guerra y la pacificó totalmente en menos de tres años de campañas. Los dos cabildos de Paraguay dieron noticia de este hecho a Su Magestad quien, en recompensa, le nombró virrey interino del Rio de la Plata hasta que vacase su poseedor, el coronel Vega, hecho que se dio el año 1761 en el que Marcos José de Larrazabal asumió el virreinato. También, en este tiempo, puso en uso la fábrica de tabaco de Paraguay.
El año 1751 fundó el pueblo de San Fernando de Abipones, frente a la ciudad de Corrientes; y al año siguiente fundó los de Tarama y San Joaquín, de indios caimoas, sobre el Tiriquari, a 30 leguas del de Casapá y Yuti, que eran de guaraníes.
Además de otras campañas menores destacó en la mantenida contra los portugueses bajo las órdenes del virrey Pedro de Ceballos.
Marcos José de Larrazabal casó en primeras nupcias con Mariana de Arrascaeta, hija del elgoibartarra Antonio de Arrascaeta, maestre de campo, y de María Ferrerira de Acevedo. No me consta que tuviese descendencia. El año 1750 contrajo matrimonio en segundas nupcias, en Buenos Aires, con Josefa Leocadia de la Quintana y Riglós, hija del bilbaíno Nicolás de la Quintana Echebarria (b. 1693) y de Leocadia Francisca de Riglós Torres Gaete, de los cuales hemos mencionado con anterioridad otro hijo, José Ignacio de la Quintana, abuelo materno de Remedios de Escalada, mujer del Libertador.

Fuente: Archivo Histórico Nacional (Cabaleros de Santiago) 
Larrazábal Avellaneda, Coronel Marcos José de (I80353)
 
43660 Su progenitor, que era comerciante, por aquella fecha había tenido la desgracia de perder en malos negocios los bienes que poseía.
Hizo sus estudios primarios en la afamada "Escuela de la Patria", fundada por su ilustre tío materno, el doctor José Ignacio de la Roza, durante su gobierno progresista, y dirigida por el competente maestro don Ignacio Fermín Rodríguez.
Fué uno de los seis jóvenes sorteados para seguir los cursos del "Colegio de Ciencias Morales" de Buenos Aires a pedido del ilustre Ministro Rivadavia, formulado por circular de 2 de enero de 1823; incorporándose a dicho instituto, abierto bajo la dirección de don Miguel Belgrano, sobresaliendo especialmente en el aprendizaje de idiomas; aprendió francés, inglés, principios de griego, y después italiano y alemán. Dedicado más tarde a la carrera jurídica, frecuentó las aulas universitarias de esta capital, doctorándose en 1832. Por su carácter serio y circunspecto, además de su calma, su mansedumbre y su robusta mole, se le llamaba en el Colegio de Ciencias Morales, el "Padre Eterno".
Pasó momentos de desesperante pobreza que soportó pacientemente, haciéndose él mismo sus muebles y fabricándose sus zapatos. A los 20 años fué hecho nombrar por su comprovinciano, el doctor Salvador María del Carril, oficial del Ministerio de Hacienda, cargo que no pudo aceptar por no tener dinero suficiente para un traje de etiqucta con que presentarse en la oficina; como no pudo venir a Buenos Aires más tarde, para hacerse cargo de la Corte de Justicia de este Estado bajo el gobierno de Sarmiento, por no tener con qué trasladarse e instalar su familia en esta capital. Si hubiera aceptado el ofrecimiento de su genial comprovinciano, no hubiese tenido el trágico fin que todo el país deploró.
1834 ocupó la prosecretaría de la Academia Teórico-Práctica de Jurisprudencia
1835 regresó a San Juan, y apenas llegado a su provincia, el gobernador, teniente coronel Nazario Benavídez, le llamó a desempeñar el alto y delicado puesto de Juez de Alzada, último Tribunal de Justicia, acompañado de dos colegas legos por falta de abogados, "siendo aceptado ese acertado nombramiento con universal contento por todo el pueblo", según expresa Hudson en sus "Recuerdos de la Provincia de Cuyo". Ejerció dicho cargo hasta 1837.
Afecto a la literatura y a la música, fué designado presidente de la "Sociedad dramático-filarmónica" de San Juan, centro integrado por la juventud más distinguida e intelectual
1839 colaboró con Sarmiento en la redacción de "El Zonda", periódico interesante sobre literatura, educación, costumbres, minas, etc.
Poco después los federales imputaron a los doctores Antonino Abarestain e Indalecio Cortínez y al sargento mayor Serapio Ovejero, antiguo oficial del ejército de Belgrano. y a otros más, que tramaban una conspiración contra el gobernador Benavídez.
Los sindicados fueron avisados a tiempo y, para evitar el ser puestos en prisión y remitidos a Buenos Aires (donde en aquella época la Mazhorca había cometido terribles atentados), se trasladaron a La Rioja, a donde llegaron con toda felicidad, pasando luego el doctor Aberastain a la provincia de Salta, siendo nombrado por el gobernador delegado, general Dionisio Puch, su ministro secretario durante la corta administración que ejerció por ausencia del titular, coronel Gaspar López. Aberastain. en aquel puesto, ayudó eficazmente a sofocar un motín militar que estalló el 22-7-1841. y que terminó con el fusilamiento del cabecilla, el sargento Fernando, y seis compañeros más.
De Salta se trasladó a Jujuy solicitado por el gobernador Roque Alva-rado, al que reemplazó en el mando en octubre de 1841, hasta que por la muerte casual del general Lavalle, la ciudad fué ocupada militarmente, subiendo al gobierno el coronel José Mariano Iturbe, federal.
Aberastain pasó a Chile, estableciendo en Copiapó su estudio de abogado, y donde ejerció por un tiempo la secretaría de la intendencia. Trabajó allí también en asuntos de minas, y por no avenirse a hacer igualas como sus colegas, pasó I I años trabajando mucho y ganando muy poco.
En 1852, después de Caseros, regresó a San Juan donde fué elegido diputado al Congreso General Constituyente, cargo que no aceptó porque no iba a estar representada la provincia de Buenos Aires.
Tareas comerciales le absorbieron los años que corren de 1852 al 59; en 1656 emprendió una gira por las provincias a fin de obtener suscriptorca a la asociación creada en Chile con la denominación "Porvenir de las rami lías". Posteriormente se produjo una vacante en la Suprema Corte de Buenos Airee que le fue ofrecida por Sarmiento y que no aceptó. Se hallaba por aquel entonces ocupado en dos asuntos de gran interés: la construcción de una línea férrea interoceánica propuesta por Guillermo Weelwright, por Co-pinpó, y que Aberastain suponía más realizable por la cordillera de Coquim-bobo, habiendo expuesto sus ideas en un extenso artículo que publicó en San Juan y que reprodujeron los diarios de Buenos Aires; y el descubrimiento y la explotación de minas de plata en aquella provincia, considerando este hecho como el embrión, de una gran revolución industrial. Encontró en sus proyectos las trabas y los abusos del oficialismo que iba cargando demasiado la paciencia de la opinión.
Se hallaba a la sazón preocupado con los asuntos políticos que agitaban intensamente a su provincia, a causa de la elevación al gobierno de San Juan del coronel José Antonio Virasoro. Aberastain se puso a la cabeza del partido liberal de oposición a aquel mandatario. Llegó un momento en que el último prometió garantías de libre sufragio, y habiendo tenido con tal motivo un acercamiento con el doctor Aberastain, le comunicó a éste por intermedio de su ministro de gobierno, Pedro Zavalla, que le propondría para convencional, y que fué aceptado de buena fe por el candidato. Pero las elecciones que se llevaron a cabo desmintieron completamente las seguridades que había dado Virasoro de libertad electoral, y resultaron elegidos varios personajes extraños a la provincia, recomendados por el presidente doctor Derqui. Indignado. Aberastain volvió a ocuparse de la industria minera, pero la sed de riqueza hizo mezclar al gobernador en la explotación de minas, cometiéndose por su ingerencia, robos escandalosos. Aberastain tomó la defensa de los damnificados, lo que le atrajo el odio y las persecuciones de Virasoro.
Citado a la policía sufrió un interrogatorio, abriéndosele un juicio por el juzgado del crimen a cargo de don Manuel Rogelio Tristany, español, hasta que se resolvió su deportación, siendo insultado en la plaza pública antes de cumplirse aquella sentencia por el mayor Tomás Haynes, cuñado del gobernador y comandante de su escolta; luego fué encerrado en un pajar y engrillado.
Durante su ausencia estalló el movimiento popular del 16-11-1860, en el que pereció atrozmente masacrado el gobernador Virasoro. Al día siguiente era elegido gobernador interino don Francisco T. Coll, el cual designó a Aberastain como uno de sus ministros.
11-12-1860 Aberastain fué elegido gobernador propietario; el 26 de noviembre el gobierno federal había nombrado interventor de San Juan al coronel Juan Sáa, que ejercía el gobierno de San Luis, el cual, el 7 de diciembre comunicaba al gobernador Coll el objeto de su misión, siendo en esta emergencia que el último creyó prudente declinar el mandato para que lo tomase un hombre de las condiciones y energías requeridas por la grave situación planteada. Elegido Aberastain, como queda dicho, la Legislatura demoró su recepción del cargo, enviando una comisión cerca del interventor a fin de que solucionase el conflicto legalmente, comisión que fué compuesta por el presbítero Timoteo Maradona, don Ruperto Godoy, presidente de la Legislatura, y el diputado doctor Amado La-prida. Este le expuso al coronel Sáa que el gobierno interino de San Juan admitía la discusión sobre la legalidad de los hechos ocurridos, siempre que se presentase la intervención sin ostentación de fuerzas, requisito sin el cual no sería aceptada. Sáa por su parte, propuso que el gobierno interino le entregase los asesinos de Virasoro, para que fuesen juzgados por autoridad competente; que como interventor repondría la legislatura derrocada por los revolucionarios, y que después garantizaría la libre elección de las autoridades de la provincia, reconociendo los actos del gobierno interino que no estuviesen fuera de las instrucciones que había recibido
Sáa que se hallaba en Mendoza desde el 15 de diciembre, con su pertinacia separó de su lado al secretario de la intervención, don José M. de la Fuente, y a los coroneles Emilio Conesa y Wenceslao Paunero, que tenían adversión a toda medida arbitraria o de fuerza.
El 29 del mismo mes se recibió Aberastain del mando solemnemente, nombrando el día 30 sus ministros secretarios: don Valentín Videla y don Santiago S. Cortíncz. Inmediatamente declaró la provincia en asamblea; creó los batallones "Unión Nacional", "Libertad", "Constitución" y "25 de Mayo"; 2 compañías de extramuros de la misma arma; un regimiento de caballería de los departamentos, y una maestranza para la elaboración de los elementos bélicos. Dirigió una proclama al pueblo, desconociendo ilegal y atentatoria la misión de que estaba investido el coronel Sáa por la forma violenta en que quería presentarse, y se aprestó con decisión para la lucha.
7-1-1861 Sáa inició su marcha desde Mendoza en son de guerra al frente de 1 500 hombres; y al llegar a Guanacache el día 9, dictó un decreto asumiendo el mando de la provincia, declarándola en estado de sitio y ordenando a los hombres que se hallaban en armas las depusieran a las 3 horas de haber sido notificados.
Aberastain contestó que rechazaría la fuerza con la fuerza y que la sangre que se derramase caería sobre los invasores y no sobre los que sostenían su libertad y derecho. Delegó el mando en don Ruperto Godoy y salió a campaña.
El choque se produjo en el lugar llamado "La Rinconada del Pocito", el 11 de enero a las 8 de la mañana, y no obstante las proezas de valor que llevaron a cabo las fuerzas sanjuaninas, fueron totalmente derrotadas, pereciendo la flor de la juventud en aquella reñida jornada "a lanza seca", según la expresión del propio Sáa. El anciano coronel de caballería Pablo Videla fué degollado, y los soldados, oficiales y jefes, en una buena parte, corrieron igual suerte
El doctor Aberastain, tomado prisionero, al día siguiente fué arrastrado desnudo, obligándosele a caminar varias leguas a pie bajo los rayos de un sol abrasador, siendo befado y escarnecido por los que lo conducían. Extenuado de cansancio pidió que le permitieran montar a caballo, porque sus pies lastimados ya no le permitían dar un paso. Entonces se le hizo sentar en un montón de piedras, en el paraje llamado "Alamos de Barbosa", donde lo fusiló a traición, por la espalda, el coronel Francisco Clavero, por orden de Sáa. El presidente Derqui mandó encauzar al autor de tan bárbaro fusilamiento, pero logró escapar para caer en junio de 1863 en poder de la justicia, que le hizo expiar su crimen. La muerte de Aberastain produjo nuevamente la guerra entre Buenos Aires y la Confederación.

Fuente : Biografias Argentinas y sudamericanas, J. Yaben / recopilacion por Guillermo Garcia