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El arte del blasón

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La ciudad de Buenos Aires en 1869 (III)

Ratio:  / 2
MaloBueno 

 

Traducido por Alfonso Beccar Varela del “Handbook of the River Plate” de los hermanos Mulhall
Publicado en Genealogía Familiar, Año 1 Nro. 5, 2015

 

Reparticiones públicas

Parque, Congreso, Capitanía



El Parque, o Parque de Artillería, se ubica en la Plaza Parque y cubre una cuadra entera (1). Fue fundado por el famoso patriota Mariano Moreno, que sirvió como Ministro de Guerra durante la época de la independencia. La colección de cañones es más llamativa por su antigüedad que por su utilidad, siendo su mayoría antiguas piezas españolas de bronce con inscripciones pintorescas como “Ultima ratio regum” o “El Rey Carlos me hizo”, etc. Los visitantes son admitidos de forma gratuita, y a los extranjeros le causará gracia que no está prohibido fumar. Se dice, sin embargo, que no se almacena pólvora en este lugar. Las balas de cañón se encuentran apiladas en el patio, y los cañones viejos están expuestos a las inclemencias del clima. Algunos de estos, todavía se ven en algunas esquinas de la ciudad. Los depósitos de pólvora se ubican en las afueras de la ciudad, cerca de Palermo. El Parque tiene siete grandes depósitos, y en uno de esos depósitos se almacena un cañón de acero Krupp. Asimismo, existen cinco talleres, un hall de armas, y varias habitaciones para uso de los oficiales y obreros.

La Sala del Congreso, en Plaza de Mayo, fue levantada por el gobierno del Presidente Mitre para el primer Congreso del gobierno cuando éste se mudó a Buenos Aires. Fue inaugurado en mayo de 1864 (2). El frente es pequeño y sin pretensiones. La entrada principal, coronada por el escudo de armas de la nación, la constituyen tres puertas de hierro que abren a un pórtico de mármol. Sólo se permite la entrada de los miembros del Congreso, funcionarios  públicos y embajadores extranjeros. El ala derecha del edificio es usada por el Departamento de Crédito Público, y a la izquierda está la entrada para el público a las galerías del Congreso. Al mismo, lo componen el Vicepresidente Alsina, 28 senadores y 49 diputados. Hay dos senadores por provincia y los diputados se distribuyen de esta manera: 12 por Buenos Aires, 6 por Córdoba, 4 por Corrientes, 4 por Santiago, 3 por Tucumán, 3 por Salta, 2 por San Juan, 2 por Mendoza, 2 por San Luis, 2 por La Rioja, 2 por Entre Ríos y 2 por Santa Fe. Las sesiones abren la primera semana de mayo y cierran en Octubre, aunque es común una sesión extraordinaria en noviembre para terminar los asuntos del año. Los diputados tienen un sueldo de $4.000 por año, y algunos de ellos viven permanentemente en Buenos Aires.

La Oficina Nacional de Crédito se creó en 16 de noviembre de 1863 e inició su trabajo el 2 de enero de 1864. El directorio está compuesto por los Srs. Lucas González, Alejo Arocena, Manuel Zavaleta, José María Cantilo y Martín Estrada con los siguientes empleados: Don Juan Domínguez, secretario; Don Alfonso de María, tesorero; Don Ramón Rezábal, contador; Don Cipriano Quesada, asistente. Esta oficina es responsable de las siguientes cuentas: 1. Fondos Públicos del 1ro de Octubre de 1860, por $3.000.000. 2. Bonos provisionales del 20 de Octubre de 1863 por los bonos de Paraná y notas del Tesoro hasta el 1ro de Abril de 1861. 3. Los créditos aceptados por el Gobierno como originados en la deuda flotante de Paraná después de 1861. 4. La compensación otorgada por ley en 1863 por los auxilios prestados al ejército de Lavalle contra Rosas. 5. Seis por ciento otorgado por el Congreso por indemnización. 6. Los bonos y cupones otorgados como pago de reclamos de extranjeros por daños recibidos durante las guerras civiles. 7. Pedidos de las viudas y parientes de los generales Lavalle, La Madrid y Paz. El tesorero estaría a cargo de todos los fondos para pagos y cupones de amortización, pero no puede pagar nada sin una orden por escrito del presidente del directorio. Todos los cupones deben pagarse puntualmente dentro de los ocho días como lo determina la ley. Los bonos se emitieron en cinco series: Serie A, $100; Serie B, $600; Serie C, $1.000; Serie D, $2.600 y Serie E, $5.000. Cada serie consta de cuarenta cupones pagaderos en cada trimestre, y luego son quemados. Cuando llega la hora de cobrar un cupón hay que presentar toda la serie de bonos, y comparar en cupón con el bloque correspondiente, que está cortada en forma de zigzag. Pese a eso, una gran falsificación fue descubierta en Octubre de 1868, luego de que Sarmiento asumiera la presidencia, donde se reveló que bonos duplicados, firmados por las autoridades competentes, habían sido admitidos y pagos durante varios años. Se determinó que al firmar tantos miles de cupones, varios duplicados fueron introducidos subrepticiamente, y las personas que originaron el fraude ya no están en el país y no había suficientes pruebas para enjuiciar a nadie. La guerra del Paraguay creó nuevos préstamos y emisiones frecuentes de fondos públicos, como aparecen detalladas en el presupuesto de 1869.

La Oficina de Crédito Provincial: Ubicada en la Calle Moreno 91. Se estableció en 1821. El directorio está compuesto por seis personas nombradas por el gobierno, y un contador con un sueldo mensual de $4.000. Las cuentas a su cargo con las siguientes: 1. Emisión original al 6% de 28.000.000 y de 2.000.000 al 4%. 2. Emisión del 10.000.000 al 6% en Septiembre de 1856. 3. Emisión de 12.000.000 al 6% en Julio 1858. Todas estas sumas son en papel billete de Buenos Aires, y el interés anual por todas ellas totalizan $3.821.592 o £30.500 anuales, a los que se suma una amortización de $630.000 anuales, equivalente al 1%. Hasta que fueron asumidas por el Tesoro de la Nación en 1864, había otras dos deudas a cargo de la Provincia: Una de Mayo de 1859 por 20.000.000 y una de Junio de 1861 por 24.000.000, totalizando el interés anual de ambas la suma de $2.640.000 y una amortización de $920.000. El préstamo inglés de 1826 a Buenos Aires, era también una deuda provincial hasta que fue asumida por la Nación en 1864.

La Capitanía, o la Oficina del Capitán del Puerto, se ubica en la Calle Mayo, frente a la iglesia anglicana, con otra entrada por el Paseo de Julio (3). Las oficinas están abiertas de 10 AM a 4 PM. Todos los barcos extranjeros que llegan de mar afuera tienen que enviar una Nota de Salud antes que se les permita comunicarse con tierra. Los capitanes deben declarar también, al llegar, qué carga traen, a quién está dirigida y la fecha de salida del puerto de origen y fecha de llegada aquí. Si traen pasajeros, una lista de los mismos ha de ser registrada en los libros de Capitanía, y la correspondencia se entrega a una sucursal del Correo en este mismo edificio. Si la nave es argentina o de un país que no tiene cónsul en Buenos Aires, toda la documentación debe ser entregada a la Capitanía. Los capitanes tienen que informar también sobre la condición de sus navíos. Se usan banderas de señales para comunicarse con el pontón Castelli (4) ubicado a las afueras. La Capitanía posee un calabozo para marineros que presentan un mal comportamiento, y un guardia está siempre posicionado en la entrada de Paseo de Julio. El coronel Bustillo tiene un equipo de 12 oficiales y 36 marineros con tres botes. Recientemente ha recibido autoridad sobre todas las Capitanías de la República. La oficina de Correos recibe cartas para Montevideo y otros lugares hasta media hora antes de la partida de los vapores. Para asuntos que requieren atención fuera del horario de atención, es menester dirigirse a la Ayudantía, al lado de la casa de guardia en el Paseo de Julio. No está permitido galopar frente a la Capitanía.

 

Municipalidad y Tribunales

La Municipalidad o Cabildo realiza sus reuniones en una sala arriba de la Policía. Sus reglamentos datan de 1854, y está compuesta de un Presidente, trece miembros y veinticuatro suplentes. Cada barrio provee un miembro, y los suplentes son elegidos para ocupar su lugar en caso de enfermedad o ausencia. El Ministro del Interior es Presidente “ex oficio” pero nunca asiste a las reuniones. El Gobierno Provincial nombra cada año un Vice-Presidente entre los miembros. Consta también de dos secretarios, 18 empleados y 3 sirvientes. Los ingresos superan los $12.000.000 al año, y se gastan de esta manera: hospital y asilo de locos: $2.000.000; serenos y otros, $2.000.000; colegios, $1.000.000; recolección de residuos, $1.000.000; empleados y bomberos, $1.000.000; pavimentación y otros, $5.000.000. Los ingresos se componen de: lotería pública, $4.000.000; impuesto del sereno, $2.000.000; puestos en los mercados, $1.000.000; mataderos, $1.000.000; licencias y otros, $4.000.000. A veces se eligen extranjeros para servir en el cuerpo, pero generalmente renuncian. La luz en las calles es provista por la Compañía de Gas, y hay 1.722 lámparas por las que la empresa cobra una tarifa a cada casa. En los suburbios hay 1.483 lámparas de aceite que pertenecen a la Municipalidad. No es posible exagerar el abandono en que se encuentra la ciudad, y cada gobierno inculpa al anterior. El Cabildo de 1868 fue expulsado por la indignación de los ciudadanos, que formaron un Comité de Salud Pública en sus salones, pero el cuerpo fue repuesto por el Gobierno poco tiempo después. Se espera una mejor elección de miembros durante 1869.

El Palacio del Arzobispo es un lindo edificio de dos plantas, contiguo a la Catedral. El hall de entrada, en el primer piso, es un área magnífica con un busto de Pio IX y algunos cuadros. El edificio terminó de construirse en 1862, y desde entonces el Arzobispo vive ahí, junto con su secretario, capellán y tres otros miembros del clero (5).

Tribunales. Las Cortes de Primera Instancia están en el Cabildo, donde se tratan causas civiles y criminales. Adjuntas a estas Cortes se observan las oficinas de los escribanos y notarios, para todos los procedimientos judiciales, transferencia de propiedades, etc. La mayor parte de las escribanías existen de larga data, y poseen documentos de los siglos XVII y XVIII, ya que se usaban como oficinas de registro en todo tipo de casos, hipotecas, etc. Los Tribunales de Comercio se encuentran adjuntos al Departamento Topográfico, en la Calle Perú, y sus deliberaciones son acorde al Código de Comercio de Buenos Aires. El Tribunal Superior de Justicia está compuesto de 10 jueces y reside en el Cabildo, donde oye apelaciones de los circuitos civil, criminal y comercial. Tiene jurisdicción inmediata sobre los Jueces de Paz del campo, y tiene un Fiscal, dos escribanos, un notario y otros empleados. Cada uno de los jueces tiene un sueldo de $6.600 mensuales. Cada sábado visitan las cárceles, para ver los prisioneros y el estado de sus causas, pero los procedimientos de esta y otros tribunales son tan tediosos que hay gran necesidad de una reforma. El “Código de Indias” y otras reglas españolas obsoletas, reglaban hasta ahora todo el sistema procesal, pero algunos códigos nuevos se han creado y se adoptarán en breve. En la campiña hay tres tribunales. Uno en San Nicolás al norte, uno en Mercedes al oeste y otro en Dolores al sur. Estos son frecuentemente descuidados, ya que hay pocos abogados en la ciudad dispuestos a aceptar esta responsabilidad por un sueldo modesto. La Corte Suprema de Justicia es uno de los poderes supremos del estado, y las otras ramas del gobierno no pueden interferir en sus asuntos, lo que otorga al tribunal perfecta libertad de acción. El público no atiende los juicios y hasta hace poco los procedimientos eran totalmente secretos, hasta que, por decreto de noviembre de 1868, el presidente Sarmiento ordenó que el Fiscal publique todos los juicios en uno de los diarios. No hay juicio por jurado, a no ser en casos de juicios a la prensa por sedición o calumnia. Los testigos ofrecen sus deposiciones por escrito, y no en forma oral. El presidente de la Corte Suprema tiene jurisdicción en el caso de protestantes que buscan una licencia matrimonial. La Corte Suprema Federal se ubica al lado de la casa de gobierno provincial, en la Calle Bolívar: se estableció ahí en 1863 y consta de 5 jueces. Esta corte se involucra en todos los asuntos relacionados con extranjeros, sea contra el gobierno o privados, o cuestiones entre cualquiera de las provincias federales. Es esta también la corte que interviene cuando lo decidido por otras cortes es apelado.

Academia de Jurisprudencia: Fundada el 16 de enero de 1815 por Manuel A. Castro. La academia está bajo la dirección de la Corte Suprema de Justicia, y se reúne dos veces por semana en la universidad, donde se dan conferencias y juicios imaginarios. Los estudiantes deben haber recibido sus títulos como Doctor en Derecho, y no pueden practicar la profesión hasta después de dos años de asistencia a esta academia. Sesiona de Marzo a Noviembre. El número promedio de estudiantes es 35. Hay 120 abogados en Buenos Aires (6).

 

Directorio de Salud, Lotería, Prisiones

La Facultad de Medicina fue fundada en 1852 por los Drs. Fernández, Montes de Oca, Álvarez, Albarellos, García, Muñiz, Cuenca, Gómez y Ortiz Vélez (7). El directorio está compuesto actualmente de 8 profesores, 8 substitutos y un secretario, y se ubica en la Calle Corrientes 53. Las materias que se estudian son cirugía clínica, operaciones, natología (neonatología), enfermedades de mujeres y niños, patología, anatomía, jurisprudencia médica, fisiología, etc. La duración de los estudios es de 6 años, y el único título que se otorga es el de MD. Médicos extranjeros, aunque tengan diplomas de universidades europeas, no pueden ejercer sin examen previo en la Facultad de Medicina, y para esto, su principal dificultad es el idioma. El año académico empieza en 1ro de Marzo y los exámenes empiezan el 1ro de Diciembre, después de los cuales empiezan las vacaciones. La escuela de medicina está ubicada frente a la iglesia de San Telmo, y fue creada en 1858 con los ingresos de impuestos a médicos extranjeros, farmacéuticos, parteras y sangradores. Hay dos salas grandes de lectura, una biblioteca, una escuela de farmacia e historia natural y un pequeño museo, junto al gran hall donde se otorgan los títulos. 

El Consejo de Vacunación y Salud está situado junto al Congreso Provincial en la calle Perú. El primer vacunador en Buenos Aires fue el Reverendo Saturnino Segurola (8), y en 1821 Rivadavia estableció esta institución sujeta a ciertas normas municipales. Anualmente se vacunan a unas 2.000 personas en esta oficina que cuenta con, además de su casa central en la Calle Perú, con sucursales en las calles Defensa, Santa Fe y Santiago del Estero. Los horarios son de 12 a 2 en invierno y de 5 a 7 en el verano.  El Consejo de Salud fue creado en 1852, y se supone que vigila en temas de salud pública, inspecciona mercados y casas particulares, etc. Esto es meramente imaginario, ya que el Consejo de hecho no existe.

Casa de los Inmigrantes (9), en Calle Corrientes 8, bajo la dirección del Sr. Van Bartels. Provee habitaciones gratis a inmigrantes en apuros, hasta que encuentran trabajo. Está subvencionada en parte por el gobierno nacional, y parcialmente por suscripciones, pero no más del 5% de los inmigrantes buscan refugio allí. Los gastos de la institución suman unos $1.000 anuales. El primer comité para inmigración se estableció en la ciudad en 1824.

La Loteria de Beneficencia se sitúa en la Calle Bolívar 168, y se estableció con su formato actual en 1852, aunque existía anteriormente como una fuente de ingresos públicos. Produce actualmente unos $5.000.000 anuales en loterías semanales y mensuales. El premio semanal es de $120.000 y el mensual de $300.000. Estos premios se sortean de forma pública antes de ser publicados. De lo recaudado, 75% se destina a los premios, 10% a gastos y el 15% sobrante se dedica a instituciones de caridad que operan bajo el cuidado de la Municipalidad.

La Oficina de Tierras Públicas se ubica dentro de la Casa de Gobierno en la Calle Moreno. Establecida en 1859, abre diariamente de 10 a 4. Allí es posible obtener información para pedir tierra en enfiteusis, alquilar tierras del estado o comprar las mismas.

Cárceles de la ciudad. Hay tres cárceles. La que está bajo el Cabildo es la principal, y está vigilada por una compañía de soldados expresamente reclutados por el gobierno provincial, ya que anteriormente este trabajo molesto era realizado por la Guardia Nacional de la ciudad. Los prisioneros pueden recibir visitas de amigos los domingos y jueves. La prisión de deudores está en la calle Moreno, atrás de la Iglesia de San Francisco, y las personas culpables de faltas están recluidos ahí, con los mismos días de visita descriptos arriba. Hay otra cárcel que se llama La Penitenciaría cerca de San Telmo, pero hay mucha falta de una cárcel moderna ya que el escape de prisioneros es hoy en día algo frecuente.

 

Museo y Universidad

El Museo de Buenos Aires es, probablemente, el más completo del mundo en cuando a fósiles antediluvianos, y hace varios años que es cuidadosamente gerenciado por el distinguido sabio conocedor alemán, el Profesor Burmeister (10).  Está ubicado en la Calle Perú, en la esquina con Potosí y frente al Mercado Viejo. El fundador de este museo fue Rivadavia (31 de diciembre 1823), y se ubicó al inicio en un piso superior del monasterio de Santo Domingo (11). Durante el gobierno de Rosas estuvo muy descuidado siendo su única colección importante una muestra de 736 minerales valiosos traídos de Francia. En 1854 se formó la Sociedad de Historia Natural del Plata, y las donaciones llegaron abundantes de muchas partes. Mr. Bravard (12), que falleció después en el terremoto de Mendoza, prestó una ayuda valiosa, y en febrero de 1862 el Presidente Mitre, por medio del embajador prusiano el Barón von Gulich, convenció al Dr. Burmeister para que dejara el museo de Halle para venir a ocuparse del museo de nuestra ciudad. Bajo su dirección ha visto grandes reformas, adecuándose un salón de 12 metros de largo con otras habitaciones para la institución. 

Al clasificar los objetos exhibidos, el Dr. Burmeister los divide en tres temas: artísticos, históricos y científicos. No hay obras de arte de algún mérito, solo algunos dibujos o copias de cuadros realizados por estudiantes becados por el gobierno nacional en Florencia o Roma,  y algunos retratos de personajes distinguidos que sirven de curiosidades. En la sección histórica hay tres momias egipcias que se suponen de unos 4.000 años de antigüedad, algunos jarrones peruanos anteriores a la conquista, con algunos ídolos de oro y plata y otras momias. Estas tumbas indígenas se encontraron también en San Juan, La Rioja y Catamarca; el Sr. Lozana ha regalado dos momias peruanas al museo. La colección de monedas cuenta con 415 ejemplares desde los tiempos de Pompeya a Antonino Pío, fue comprada a Francia por £240. Hay también 24 cuadros barnizados de la conquista de México, supuestamente del artista Miguel González, regalo del Sr. Mackinlay. El estandarte que Juan de Garay usó en la fundación de Buenos Aires y dos viejas espadas de ese tiempo. Entre las reliquias más modernas se encuentran el escritorio y el féretro de Rivadavia, la espada de Lavalle, y la carretilla ornamental usada para la inauguración del Ferrocarril del Sur, así como un aparato explosivo usado en una tentativa de asesinato contra Rosas. 

La colección más valiosa es la que corresponde a ciencias naturales, compuesta de especímenes zoológicos del presente, y fósiles antediluvianos de animales que ya no se conocen en la tierra. El Sr. Bravard contó 50 especímenes de estos últimos en Buenos Aires. Tenemos un “megatherium” completo presentado por el Dr. Muñiz, la parte trasera de un “mylodon robustus” encontrado por el Dr. Burmeister en el río Salado y tres tipos de “mylodontes”. Cuenta además con un “scelidontherum”, un “glyptodon” completo obsequio de don David Lanata, y la cabeza de un “toxydon”, así como los dientes fosilizados de un caballo antediluviano también del rio Salado. Los “mammiferi” son de 68 tipos en 110 especímenes, cuarenta de los cuales pertenecen a la colección San Martín recientemente comprados a Francia. El más importante de éstos es el “Pichi-ciego” o “champyphorus retusus”. Hay 1.500 pájaros de 500 tipos diferentes, siendo la mitad de la colección San Martín y el resto de Europa, Brasil y las provincias. Las especímenes de pescados o anfibios es de poco valor. Los insectos incluyen una magnífica variedad de mariposas brasileras, que no se pueden exponer a la luz y se encuentran en un cuarto obscuro. 

En la sección botánica hay muestras de hermosas maderas del Paraguay, y un “herbarium” de plantas europeas importado de Francia. Se expone una valiosa caja de minerales de Chile, regalo del difunto Sr. Harratt; y una caja con muestras geológicas obtenidas durante la perforación de un pozo artesiano por los Srs. Sordeaux en Barracas; el tronco fosilizado de un sauce regalo del Sr. Pedriel. En el pórtico del museo se puede ver un ancla extraordinaria, de madera con incrustaciones de plomo que fue parte de la expedición del Bermejo del Sr. Cheney Hickman, que bajó dicho rio en 1852 pero murió de disentería en el viaje y fuera enterrado en la costa del Gran Chaco. Se exhiben pedazos de fósil de ballena, que nos recuerda que fósiles como este se han encontrado tierra adentro como en Paraná, a 500 millas de océano y a una profundidad de 3 metros en una barranca. El Dr. Burmeister ha publicado una conferencia científica sobre paleontología, con especial referencia a los tesoros antediluvianos de Buenos Aires y alusiones complementarias los geólogos ingleses Lyell, Darwen, Owen y otros. También publicó un ensayo titulado “Macrauchenia Patagónica”, ilustrado con cuatro lindos dibujos del desgraciado Bravard. Sobre el picaflor, Burmeister indica que once clases diferentes habitan la zona del Rio de la Plata y Paraguay, aunque Azara dice que son solo seis. También ha escrito un ensayo sobre los “gliptodontes”, que son los fósiles que más abundan en el país. El Dr. Burmeister es miembro de 26 sociedades literarias, incluyendo las más prestigiosas de Inglaterra y América del Norte. 

Cada tanto se hacen adquisiciones valiosas, siempre que gobierno puede proveer al Dr. Burmeister con los fondos que necesita. En junio de 1867, un fosil monstruoso y completo del tipo “glyptodon tuberculatus” fue descubierto cerca de Villa Mercedes y comprado por $15.000. Al mismo tiempo, se compró una colección completa de 87 pájaros embalsamados al Sr. Chanalet, por $35.000 (13). La colección completa del museo se puede resumir de esta manera: 1.620 especímenes zoológicas, 1.030 muestras minerales, 2.120 monedas y objetos antiguos, y 30 obras de arte. El museo está abierto, gratuitamente, todos los domingos y feriados de 10 a 2.

La Universidad de Buenos Aires está adyacente al Museo, formando parte de la misma manzana originalmente construida por los jesuitas. Fue fundada el 9 de agosto de 1821 por el Gobernador Rodríguez y su ministro Rivadavia. La inauguración solemne ocurrió el 12 del mismo mes en la capilla del colegio, y el Dr. Antonio Suárez juró como su primer Rector. El lugar fue usado como un cuartel hasta hace poco. Actualmente se encuentra bajo la dirección del Dr. Juan María Gutiérrez, un catedrático distinguido, y un equipo de profesores igualmente respetables. Los estudios incluyen los clásicos habituales y cursos científicos y lenguas vivas. Se otorgan títulos en teología, derecho y medicina. Consta de una biblioteca de unos 2.000 volúmenes para los estudiantes, regalo del rector y otros donantes. Un aparato completo de química, con una batería eléctrica, ha sido recientemente comprado en Italia.

 

Escuelas públicas

El Colegio Nacional, otrora el Colegio Jesuita, tiene amplias instalaciones adjuntas a la Iglesia de San Ignacio. Hasta 1863 se usó como un seminario, bajo la dirección del Reverendo Dr. Agüero y el canónigo Aneiros, y albergaba a 90 estudiantes. El gobierno del General Mitre lo transformó en la principal escuela de gramática para estudiantes de todas las provincias, y encargó su administración a los Srs. Jacques y Cosson. Cada provincia puede enviar cierto número de estudiantes, que reciben alojamiento y comida gratis. Las áreas de estudio son similares a las de la Universidad.

La ciudad tiene dos Escuelas Modelo. La llamada Catedral al Norte en la Calle Reconquista, empezó en 1859 con una suscripción pública y fue solemnemente inaugurada por el Gobernador de Buenos Aires, el Presidente Derqui y por el General Urquiza, en 26 de Mayo de 1860. Cuenta con 8.000 (14) alumnos. El edificio es de buen gusto y cómodo, las aulas son amplias y bien amuebladas con mapas y libros. Además de las clases habituales, incluye a un pupilo-maestro que es entrenado como maestro para un colegio municipal. Las áreas de estudio son ciencias, lenguas vivas, dibujo, música, etc. La Escuela Modelo Catedral al Sur, fue la primera en estas partes, siendo establecida por Don Domingo Sarmiento, Director de Escuelas en aquel entonces, e inaugurada el 28 de abril de 1858. El primer directorio estuvo compuesto por los Srs. Roque Pérez, Elizalde, Casares, García, Toledo, Iraola, Billinghurst, Castro y Pereyra. Se financió principalmente con suscripciones públicas. Se ubica adyacente a la Casa de Gobierno Provincial, en la esquina de Moreno y Perú, habiendo sido cedido expresamente el terreno por la Legislatura para este propósito. Incluye tres grandes salas, y otras más chicas, con capacidad para 300 alumnos. Más de 1.000 jóvenes han sido educados ahí en los últimos once años, y un gran porcentaje de estos continuó sus estudios en la universidad. Los estudios incluyen latín, inglés, francés, alemán, matemáticas, historia, geografía, dibujo, música y gimnasia. El principio la escuela era gratuita, ya que se mantenía con suscripciones públicas, pero se hizo falta cambiar esto, aplicándose ahora la siguiente escala de precios mensuales: pupilos, $500; externos, $100; externos con desayuno, $150. 

La Municipalidad mantiene 30 colegios gratuitos para chicos y chicas, en los varios barrios y suburbios, a los que atienden más de 2.000 niños de todas las clases sociales. Los maestros reciben un sueldo de $2.000 mensuales, asistentes $1.000 y maestras $1.300, sueldos a los que, generalmente, los padres de los alumnos contribuyen algo adicional. El costo de estos colegios se calcula en $834.000 anuales. El Departamento de Educación se estableció en 1852, bajo la dirección del Dr. Barros Pazos, entonces rector de la universidad. En 1855 le fue confiado a Don Domingo Sarmiento, que estableció en 5 años unos 70 colegios. Hoy existen 142 escuelas municipales y provinciales en la ciudad y provincia de Buenos Aires, en las que son educados 8.000 niños. También hay 125 colegios privados en la ciudad, los mejores de las cuales son ingleses, que cobran las cuotas habituales de $500 para pupilos y $100 para alumnos externos. La Sociedad de Beneficencia, compuesta de damas caritativas, tiene a su cargo 17 colegios gratuitos para niñas en la ciudad, y 45 en los distritos aledaños. El Seminario Diocesano, dirigido por el Canónigo Brid, se encuentra en la Calle Victoria, cerca del Cementerio Británico (15). El Colegio Jesuita de la Calle Parque (16), esquina Callao, es un gran edificio con terreno que cubre toda la cuadra. Se erige otro colegio para laicos, el de Balvanera, dirigido por una congregación de padres franceses que se conoces como los Padres Bayoneses (17). Además de los colegios de la ciudad asociados con las iglesias inglesas, escocesas, alemanas y americanas, hay colegios pupilos asociados con el convento irlandés, en la Calle Rio Bamba, y el convento francés, en la Calle Chochabamba. También hay un colegio administrados por monjas francesas en la Calle Rivadavia.

 

Iglesias e instituciones de caridad

La ciudad está dividida en once parroquias, y tiene algunas iglesias muy lindas. Además de la Catedral, hay 15 iglesias, 6 capillas y 4 templos protestantes.

La Catedral está situada en la Calle Victoria, con enormes columnas y un frente muy fino. Es de dimensiones espaciosas, y es uno de los templos más imponentes del continente. Don Juan de Garay fue quien adjudicó el solar en 1580, y existe la tradición oral de que los primeros ladrillos creados en el país se dedicaron a construir esta iglesia. Los jesuitas comenzaron una estructura mayor en 1621, pero colapsó en 1752 y fue reconstruida por el arquitecto Rocha en su formato actual, con exclusión de la fachada. En 1822 se le encargó al Sr. Catelin (18) la terminación del trabajo, pero este estuvo paralizado durante los 40 años de guerras civiles, siendo terminado recién en 1862. El interior es imponente, y la nave presenta un espectáculo brillante en los días de fiesta, cuando se llena con feligreses que pueden contarse en millares. Cuelgan del techo banderas tomadas en las guerras contra España y Brasil. El altar central se levanta casi hasta la cúpula, que se alza más de 40 metros. Hay 12 capillas en los laterales, y están desprovistas de objetos de arte. Se necesita un órgano decente, y el coro es de calidad inferior. El trono del arzobispo está a la derecha del altar; la sillería del coro es de madera tallada. La sacristía y el baptisterio están más allá del “transept” a la derecha, y tiene algunas pinturas. Una era una pintura valiosa, pero un artista se la llevó, dejando una copia en su lugar. A la derecha de la iglesia hay comunicación con el  palacio episcopal. El arzobispo oficia en las  fiestas principales. La última misa los domingos y fiestas de guardar se realiza a la 1 PM. A la izquierda están las salas para el uso de los canónigos donde se conservan retratos de los obispos diocesanos desde el Dr. Carranza hasta en obispo Medrano, que son 18 en total. Cuatro de estos eran nativos de Buenos Aires (incluyendo a los hermanos Arregui), cinco nunca tomaron posesión de la sede, y seis fueron removidos o murieron en el extranjero. El 12 de Mayo de 1622, Fray Pedro de Carranza, Obispo de La Plata y legado apostólico, ejecutó la Bula que elevó esta iglesia al rango de catedral, y fue su primer prelado. En 1866 la sede se convirtió en arzobispado (19), bajo el Dr. Mariano Escalada. El capítulo  catedralicio se compone de nueve canónigos y cuatro canónigos honorarios, además de diez capellanes, y una docena de coristas y sacristanes.

 

 

NOTAS:

(1) La Plaza del Parque fue parte de lo que actualmente se conoce como Plaza Lavalle, denominación esta que le fue concedida en 1878. Parte de esta plaza estaba ubicada en el llamado hueco de Zamudio, un terreno baldío donde en el siglo XVIII existía una laguna. Uno de los arroyos que solían atravesar la ciudad, el Tercero del Medio, corría por la calle Libertad y giraba hacia el este en Viamonte; para atravesarlo se había construido un puente conocido como Puente de los Suspiros. Para 1822 fue instalado un parque de artillería, que poseía una fábrica de armas y un depósito de pólvora, tomando el nombre de Plaza del Parque. En 1856 se instaló allí la Estación del Parque, cabecera de la primera línea ferroviaria de la Argentina, en el lugar en el que luego se construyó el Teatro Colón. De allí partió en 1856 la locomotora “La Porteña” del Ferrocarril Oeste de Buenos Aires, actualmente en el museo histórico de Luján, que unía la ciudad de Buenos Aires, con la por entonces ciudad de Flores, luego convertido en un importante barrio ubicado en el centro geográfico de la ciudad. En 1867 se instaló la primera calesita que tuvo Buenos Aires. Procedía de Alemania y permaneció por tres años. Era impulsada por un caballo. La plaza fue el escenario principal de la llamada Revolución del Parque de 1890, encabezada por la Unión Cívica y su líder Leandro Alem contra el gobierno del presidente Miguel Juárez Celman. Los revolucionarios tomaron el parque de artillería, ubicado en la manzana donde luego se construyó el Palacio de Justicia, y allí fueron cercados por las fuerzas del gobierno, para ser finalmente derrotados, luego de cruentos combates en la plaza que dejaron más de 300 muertos. La rendición fue firmada en el Palacio Miró, que había sido el principal cantón revolucionario.

 

(2) El Antiguo Congreso Nacional es la primera sede que tuvo el Congreso de la Nación Argentina, inaugurada el 12 de mayo 1864 por el Presidente Bartolomé Mitre y sus cuatro ministros Rufino de Elizalde, el general Gelly y Obes, Eduardo Costa y Dalmacio Vélez Sársfield. Fue clausurado definitivamente en 1905, cuando las sesiones se trasladaron al actual Palacio del Congreso. Se encontraba en Plaza de Mayo, sobre la esquina de las actuales calles Balcarce e Hipólito Yrigoyen, a metros de la Casa Rosada, sede del Poder Ejecutivo. El edificio sobrevivió íntegro hasta 1942, cuando fue casi totalmente demolido para la construcción del nuevo Banco Hipotecario (hoy sede central de la AFIP), aunque la sala de sesiones se conservó intacta en el interior y hoy es Monumento Histórico Nacional y sala de sesiones de la Academia Argentina de Historia.

 

(3) Fueron varias las denominaciones por las que pasó la Capitanía, desde sus orígenes se llamó Capitanía Central de la República y luego Capitanía Central de Puertos en l868; en 1877 pasó a ser Capitanía General de Puertos y en 1882 pasó a llamarse Prefectura Marítima. Desde 1969 se la conoce con su actual denominación de Prefectura Naval Argentina. Tuvo significación en la vida de la ciudad ya que su existencia entronca con la historia del puerto, de los muelles de pasajeros, de los sistemas de comunicaciones con el exterior y desde el punto de vista edilicio con la presencia de arquitectos europeos que tuvieron una destacada actuación en la renovación urbana de Buenos Aires dentro de lo que se consideró un “estado constructor”. El primer asentamiento de la Capitanía de Puerto estuvo como es lógico en el Fuerte de la ciudad. El 3 de noviembre de 1824 el gobierno había ordenado entregar al Comisario de Guerra las casas que ocupaban Juan Tohoyo sobre la calle 25 de Mayo y la Ayudantía del Puerto que daba sobre el Paseo de Julio y que se comunicaban por los fondos. Las dos habían sido propiedad de los mercedarios y por la ley de Reforma del Clero pasaron a ser del Estado. Este es el edificio ocupado por la Capitanía que se visualiza muy bien en una conocida litografía de Cesar Hipólito Bacle de 1834. El edificio era de dos plantas, ubicado sobre el Paseo de la Alameda y sobre el techo había un mástil con varias banderas que funcionaban como un primer sistema de comunicaciones. Ese edificio se demolió para la construcción del nuevo que ocuparon la Capitanía del Puerto junto con el Telégrafo Nacional. Vid. http://www.iaa.fadu.uba.ar/cau/?p=1412.

 

(4) El pontón Castelli fue un buque que participó de las guerras civiles argentinas integrando la escuadra del Estado de Buenos Aires pasando a servir en sus últimos años en la Armada Argentina. La barca mercante de matrícula norteamericana Horndick, de casco de madera y aparejo incompleto (bauprés, palos trinquete y mayor), fue comprada a sus consignatarios Samuel B. Hale & Cía en el puerto de la ciudad de Buenos Aires el 14 de septiembre de 1857 en la suma de $f 14.000. Con el nombre de pontón Castelli y dotada de telégrafo óptico, reemplazó en esas funciones al 25 de Mayo, actuando en tareas de control de cuarentena, como buque de prácticos, vigilancia fluvial y de resguardo dependiente de la Capitanía de Puerto bajo el mando del subteniente Plácido Goldriz. Reiniciada la Guerra entre la Confederación Argentina y el Estado de Buenos Aires en 1859, estuvo brevemente al mando del subteniente Francisco Sardo tras lo que fue trasladado a la isla Martín García bajo el comando del sargento mayor de marina Mariano Clavelli. El 16 de mayo de 1859 salvó a la tripulación de una barca austríaca incendiada en el Río de la Plata. Intervino en el Combate de Martín García (1859) y si bien su condición de pontón le impedía maniobrar su importante artillería, cuatro carronadas de a 20, una coliza de a 24, seis pedreros de a 4, causó importantes daños a los navíos de la Confederación, especialmente en el vapor Pampero. Tras la Acción naval de San Nicolás de los Arroyos (1859), la escuadra porteña comandada por Antonio Susini, tras evacuar las fuerzas al mando de Bartolomé Mitre, se replegó a Martín García, encontrando la isla sin más defensa que la del Castelli y sus hombres. Remolcada por el Caaguazú hasta San Nicolás de los Arroyos transportando municiones y armas para el ejército en operaciones fue capturada nuevamente y recuperada el 11 de noviembre de 1859 al finalizar las hostilidades. En 1860, al mando del capitán Juan Ballesteros, mientras cumplía sus funciones estacionario en Balizas Exteriores asistió a una barca incendiada salvando su tripulación y parte de la carga. Ese año se la proveyó de una farola para servir de referencia en las arribadas nocturnas y se le quitó la artillería. Actuó como depósito de carbón y eventualmente de prisión. En 1861, nuevamente al mando de Goldriz, alternó su fondeadero con Punta Indio y Martín García. Entre 1862 y 1865, bajo el mando sucesivo del capitán Federico Abad (enero a junio), el teniente Cipriano Jorge y el subteniente Felipe Dragonovich, continuó desempeñando similares funciones y actuó también como “depósito de marineros”, recibiendo a los nuevos reclutas de la escuadra para su entrenamiento básico previo a su pase a otros buques. En la Memoria de Guerra y Marina de 1865 se indica el pésimo estado de su casco y se recomienda su reemplazo. Durante el que sería el último año en servicio estuvo al mando de los tenientes de marina Juan Bookart, Cipriano Jorge y Miguel Soler. El Castelli fue finalmente rematado y adquirido por Nicolás Corrado.

 

(5) El Palacio Arzobispal de Buenos Aires, también conocido como Curia Metropolitana, frente a la Plaza de Mayo y vecino a la Catedral fue proyectado por el arquitecto italiano radicado en la Argentina, Pedro Fosatti (1827–1893). El edificio fue incendiado en 1955 por militantes peronistas, como una de las acciones trágicas ocurridas dentro del enfrentamiento del Gobierno Nacional con la Iglesia Católica. Su obra de mayor trascendencia fue el Palacio San José, residencia de Justo José de Urquiza en Entre Ríos. También para el gobernador entrerriano proyectó el saladero conocido como Palacio Santa Cándida. En la ciudad de Concepción del Uruguay realizó la Basílica de la Inmaculada Concepción.

 

(6) La Academia de Jurisprudencia Teórico – Práctica de Buenos Aires, fue fundada el 16 de marzo de 1815, durante el Directorio presidido por Carlos de Alvear, siendo su fundador Manuel Antonio de Castro, doctor en Teología por la Universidad de Córdoba y en jurisprudencia por la Universidad de Charcas. La Academia tenía por objeto “el adelantamiento y esplendor de la jurisprudencia tanto para la instrucción de los jóvenes, que aspiran a profesarla, como para la mayor perfección de los profesores”. De hecho la asistencia a la Academia durante al menos tres cursos, era obligatoria para todos los que habían obtenido el doctorado en derecho y quisieran ejercer la abogacía en los Tribunales. Aprobados los exámenes de la Academia, quién deseara ejercer de Abogado, debía solicitar licencia al Superior Tribunal de Justicia, quién la concedía luego de rendir otros exámenes.

 

(7) La Facultad de Medicina, que comenzó su andadura en 1822 como Academia de Medicina de Buenos Aires, fue elevada a ese rango en 1852, y tuvo su primera sede propia en el solar que hoy ocupa la Escuela Guillermo Rawson, en la calle Humberto I, 1343 del barrio de San Telmo, inaugurada en 1858. Este edificio era conocido en la época colonial como el “Protomedicato”, fundado en 1780 en terrenos que habían sido parte del Convento Betlemita, cuya iglesia está aún hoy en la vereda opuesta.

 

(8) Saturnino Segurola y Lezica (1776-1854) inició su formación en el Real Colegio de San Carlos y siguió los cursos de filosofía del doctor Mariano Medrano. En 1798 pasó a la universidad de San Felipe en Santiago de Chile, donde estudió teología hasta doctorarse. A su regreso fue párroco de la iglesia del Socorro entre 1799 y 1810. Fue el introductor y gran difusor de la vacuna antivariólica en Chile y Argentina. Fue nombrado por la Primera Junta luego de la Revolución de Mayo como bibliotecario de la Biblioteca Pública hasta que fuera nombrado diputado a la Asamblea Constituyente hacia fines de 1812. Al año siguiente el Triunvirato lo nombró Director General de Vacuna en la ciudad y la campaña. En 1820, el Cabildo le confirió un asiento perpetuo con voz y voto en sus deliberaciones en gratitud a sus servicios, cargo que ocupó hasta la extinción de ese cuerpo deliberativo en 1821. Durante 16 años conservó y propagó la vacuna. Por decreto de Martín Rodríguez fue nombrado director de la que luego fuera la Biblioteca Nacional hasta ser sucedido por Manuel Moreno.

 

(9) En 1857 se fundó, de forma particular, la Asociación Filantrópica de Inmigración, que obtuvo una subvención gubernamental y la concesión de los terrenos anexos al puerto de Buenos Aires (parcelas de la actual estación Retiro) en los que se levantaría el primer Hotel de Inmigrantes. Este pequeño edificio se inauguró en agosto de ese mismo año con la llegada de un contingente de suizos, estaba en la esquina de la actual Avenida Leandro N. Alem y Corrientes, y funcionó hasta 1874.

 

(10) Carlos Germán Conrado Burmeister (Stralsund, Alemania, 1807 – Buenos Aires, 1892) fue un naturalista, paleontólogo y zoólogo alemán nacionalizado argentino, que desempeñó la mayor parte de su carrera en Argentina. Realizó exhaustivos trabajos sobre la descripción de la fauna, flora, geología y paleontología de varios países sudamericanos, pero en especial de Argentina, publicando cerca de 300 títulos, entre ellos su Description Physique de la République Argentine, que con magníficas ilustraciones mereció la medalla de oro en su presentación en la Exposición Geográfica de Venecia. Fundó la Academia de Ciencias Naturales de Córdoba integrando a ella a varios profesores venidos de Europa. y dejando tras de sí un importante grupo de discípulos que continuaron su obra. Dirigió desde 1862 hasta su muerte el Museo Argentino de Ciencias Naturales Buenos Aires.

 

(11) La historia del museo comenzó a principios del siglo XIX y muy poco después de producida la Revolución de Mayo de 1810, cuando Bernardino Rivadavia, secretario del Primer Triunvirato –y gran impulsor de las ciencias y la cultura– dispuso, en 1812, que las provincias debían reunir elementos para “…dar principio al establecimiento en la Capital de un Museo de Historia Natural”. La misma disposición fue impulsada nuevamente por Rivadavia en 1823 año en que el Museo quedó fundado, con el nombre de Museo Público de Buenos Aires, cuando desempeñó el cargo de Ministro de Gobierno y Relaciones Exteriores del gobernador de Buenos Aires, general Martín Rodríguez logrando su objetivo al llegar a la Presidencia de las Provincias Unidas del Río de la Plata en 1826-1827. En un principio el museo funcionó en las celdas altas del Convento de Santo Domingo (1826-1854) y en la vieja Procuraduría Jesuítica de la Manzana de las Luces hasta que en el año 1937 el presidente Agustín Pedro Justo inauguró la primera etapa del nuevo y gran edificio actual, cuya construcción continuó durante los siguientes años. En la actualidad es el Museo Argentino de Ciencias Naturales Bernardino Rivadavia (MACN) e Instituto Nacional de Investigación de las Ciencias Naturales.

 

(12) Augusto Bravard (1800 Auvergne, Francia – 1861 Mendoza, Argentina) naturalista, geógrafo y geólogo francés. Estudió ingeniería especializándose en la minería del plomo. Llega a Argentina, en 1853. Exploró el Riachuelo y la zona de la Recoleta, descubriendo restos fósiles de mamíferos. Posteriormente explora afloramientos marinos terciarios en las barrancas del río Paraná. Por sus descubrimientos se le ofrece la dirección del “Museo Nacional de Paraná”, creado por Justo José de Urquiza en 1854. En 1858 Bravard se traslada a Paraná ocupando la Inspección de Minas de la Confederación y la dirección del Museo de Paraná. Muere durante el terremoto de Mendoza, el 20 de marzo de 1861. Su última colección permaneció en Argentina, siendo adquirida por el Gobierno en 1866 para el “Museo Nacional Argentino” que debía fundarse en Córdoba, pero finalmente la colección queda en el Museo Público de Buenos Aires a cargo del sabio alemán Carlos Germán Conrado Burmeister.

 

(13) A partir de la página 305 del Registro Oficial de la Provincia de Buenos Aires, correspondiente al mes de julio de 1857, se encuentran publicados los documentos que se refieren a esta adquisición y el inventario de los objetos de la colección que adquiere el gobierno de Alsina, con intervención del Ministro del Interior Nicolás Avellaneda, para el Museo Público de Buenos Aires.

 

(14) La Guía dice 8.000. Debe ser un error tipográfico. 800 parece un número más razonable.

 

(15) La calle Victoria, corresponde a la actual calle Hipólito Yrigoyen. El cementerio que se habilitó con motivo de las invasiones inglesas, estaba en lo que es la actual Plaza 1º de Mayo, ubicada entre las calles Alsina, Pasco, Pichincha e Yrigoyen.

 

(16) Se refiere al Colegio del Salvador.

 

(17) El colegio San José, fue fundado el 19 de marzo de 1858 por el sacerdote Diego Barbé, el seminarista Juan Magendie y el hermano Joannés Arostegui, todos religiosos de la congregación francesa Padres del Sagrado Corazón de Jesús de Bétharram, fundada por San Miguel Garicoïts, comúnmente conocidos como Bayonenses.

 

(18) Próspero Catelin (1764-1842) arquitecto e ingeniero francés, que por iniciativa del entonces presidente Bernardino Rivadavia fue nombrado jefe de obras públicas de la provincia de Buenos Aires en 1821. Sus trabajos se encuadran principalmente en el neoclacisismo. A él se debe la fachada de la Catedral. 

 

(19) La Bula de erección canónica de la Arquidiócesis de Buenos Aires tiene fecha de 5 de marzo de 1865.