GENEALOGÍA

Nuestra completa base de datos

Conquistadores, descubridores, gobernantes, caudillos, militares, escritores... descubra quiénes fueron, quiénes fueron sus mayores y quienes son sus descendientes.

Sumérjase en la más completa base de datos de genealogía de las familias tradicionales argentinas.

 

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HERÁLDICA

El arte del blasón

Disfrute, infórmese y aprenda disfrutando con los escudos de armas correspondientes a los linajes de más abolengo que han habitado el Virreinato del Río de la Plata.

 

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HISTORIA

Hechos que marcaron una época

Es imposible separar la genealogía de las familias que figuran en nuestra base de datos de la historia de América. Miembros de los linajes que aquí aparecen estudiados han sido próceres, virreyes, gobernadores, personalidades destacadas, etc.

 

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Viaje al fondo del tiempo

Ratio:  / 3

por José María Posse Posse
extraído de "Los Posse, el espíritu de un clan", 1993.

 

“Cuanto más atrás puedas mirar, más adelante verás”. Winston Churchill.

 

Voy a Galicia en busca de un pasado indeciso y remoto. El tren se detiene en Santiago de Compostela, una mañana gris de lluvia tenue y frío intenso. A medio día, ya en el hostal del convento de San Francisco, me encamino a la zona histórica de la ciudad. Las nubes se abren para mostrar un brillante cielo azul, mientras transito por el camino de las centenarias peregrinaciones, sorprendido por la arquitectura medieval, estrechas callejuelas de piedra flanqueada por edificios con recovas de arcos antiquísimos.

En una esquina, un gaitero de jeans y zapatillas, ejecuta melodías folklóricas. Mas allá, un flautista rescata sonidos olvidados de música barroca.

Por estas mismas calles caminó, dos siglos atrás, el fundador de mi familia tucumana, y yo lo evoco: desde mi llegada es como si sintiera una presencia invisible y amiga: tal vez la fiebre de un resfrío mal curado aviva a mi imaginación.

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La tésis de Ramón J. Cárcano sobre "Los hijos adulterinos, incestuosos y sacrílegos"

Ratio:  / 7

 por Alejandra Díaz Bialet

Ramón José Cárcano César, el dos veces gobernador de Córdoba (1913-1916 y 1925-28), recordaba como en su niñez había salido huyendo de la escuela rural de San Francisco del Chañar, en su provincia natal, para nunca jamás volver, después que un tal Doroteo, por entonces su maestro, hubiese estado a punto de pegarle en la mano con una palmeta de madera de algarrobo, en una suerte de castigo ejemplar a todo el curso.

Parece ser que después de varios días de deliberaciones, sus padres, Inocente Cárcano y Honoria César, decidieron que fuera su abuelo, Francisco Marcos César, quien tomara a su cargo la instrucción primaria. Este Francisco, proveniente de una familia que se había establecido en la provincia a principios del siglo XVII, poseedor de tierras y de un comercio de ramos generales y acopio de frutos del país, tenía también, por parte de su hermano Pedro, un sobrino que se llamaba Justino César. Ambos pasarían a significar mucho en la existencia del futuro gobernador de la provincia.

Así, con estas palabras describe Cárcano lo que pudo el amor donde antes solo reinaban los gritos y los golpes:


“Mi abuelo me conduce a su escritorio, la pieza más fresca de la casa, atestada de diversas mercaderías, y frente a una ventana me sienta sobre una petaca de cuero cruda, cubierta de blandos tejidos elaborados en Tulumba. Pone en mis manos una cartilla y un puntero de palma, planta abundante en el lugar, y empieza la primera lección de papá Francisco, como yo le llamaba,... Ese día aprendo muy bien la lección y recito el abecedario de memoria. Mi abuelo me acaricia, abre una gaveta del almacén y me ofrece un puñado de pasas de uva. Las lecciones se repiten con el mismo éxito y la misma recompensa: pasas de higo, pelones, patay, chancaca, nueces, almendras mistol, avellanas, maní y algunas veces naranjas que vienen de La Rioja."

"Siento cariño por mi cartilla. Todos los días antes de la hora, espero sentado en la petaca al venerable maestro. A las pocas semanas leo y escribo directamente. La palmeta esta vencida. Nada se edifica con el golpe y el dolor. El cómitre Doroteo queda derribado por la escuela de mi abuelo sin haber leído a Pestalozzi. Todo florece con amor.”

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