GENEALOGÍA

Nuestra completa base de datos

Conquistadores, descubridores, gobernantes, caudillos, militares, escritores... descubra quiénes fueron, quiénes fueron sus mayores y quienes son sus descendientes.

Sumérjase en la más completa base de datos de genealogía de las familias tradicionales argentinas.

 

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HISTORIA

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Es imposible separar la genealogía de las familias que figuran en nuestra base de datos de la historia de América. Miembros de los linajes que aquí aparecen estudiados han sido próceres, virreyes, gobernadores, personalidades destacadas, etc.

 

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Eustoquio Frías

Ratio:  / 8

por Carlos P. Ibarguren Uriburu
en "Charlas al Soldado", emisora "Radio del Estado y la Red B", 30 de Agosto 1951, 17:30hs.

 

Creo que soy yo, quizás, el único argentino que puede decir a las actuales generaciones que ha conocido y hablado a un oficial de San Martín, que pasó los Andes con el glorioso Regimiento de Granaderos a Caballo y luchó en todas las campañas inmortales de la Independencia Americana, desde la emancipación de Chile y del Perú hasta las victorias definitivas de Junín y de Ayacucho: el Teniente General Eustoquio Frías.

Era yo niño cuando lo conocí, ha más de sesenta años, llevado por mi padre, su comprovinciano, que le profesaba veneración y solía visitarlo. Había nacido en Salta hace más de siglo y medio. La presencia de este glorioso veterano me conmovía de tal manera que, estremecido de emoción al contemplarlo y al oírlo, le miraba como a la imagen viva de la patria misma. En aquel tiempo frisaba los noventa años y era el último sobreviviente de los que forjaron con su espada a las naciones sudamericanas.

Además de las veces que tuve la fortuna de oirle en su casa, le veía desde lejos en las mañanas al pasar el tranvía que me llevaba al colegio por la calle Suipacha entre Tucumán y Lavalle, donde en la puerta de su domicilio aparecía la silueta del viejo soldado, tomando mate, vestido con una larga bata, tocado con un gorro de terciopelo con borla, calzado con pantuflas, abrigado con un poncho y mirando curiosamente a los transeúntes. Alto, erguido a pesar de su vejez, el general Frías semejaba un patriarca con su barba blanca que le caía hasta el pecho, su nariz aguileña, sus ojos oscuros que habían visto tantas hazañas heroicas, su ademán amplio e imperioso y su perfil de centurión romano como cincelado en una medalla antigua.

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Juan Gregorio Bazán

Ratio:  / 11

por Carlos F. Ibarguren Aguirre
extraído de "Los Antepasados", Buenos Aires, 1983.

 

Juan Gregorio Bazán vió la luz del mundo en Talavera de la Reina entre 1510 y 1515, vástago de hidalgos padres, como se dijo. En su ciudad natal se casó, hacia 1535, con Catalina de Plasencia, de noble estirpe, hermana de Pedro Gonzalez de Plasencia, Mayorazgo lugareño. Fruto único de estas nupcias resultó María Bazán, que frisaría en los 2 o 3 años cuando su padre, deseoso de adquirir fama y fortuna, partió de Talavera para las Indias a mediados de 1539; cual lo manifestaría su viuda doña Catalina en la probanza de sus servicios levantada en 1585, en Santiago del Estero; "Ha más tiempo de 45 años que su marido vino de los reinos de España a servir a Su Magestad a estas partes de las Indias, con mucho lustre de su persona e criados, como hijodalgo notorio qués, gastando para ello mucho de sus bienes e hazienda".

Así, desde algún puerto andaluz, nuestro personaje se embarcó después del mes de febrero de 1540 con destino a "Nombre de Dios" (Panamá). Según testimonio de Alonso de Carrión en la probanza antedicha, vino Bazán de España con su paisano Antonio Dominguez - criado suyo, tal vez - el cual "andava en su compañía"; y le refirió a Carrión "muchas particularidades del subceso que tubieron en la batalla de Xaquixaguana", en el Perú. Por lo demás la papeleta de pasajero a Indias Nº 1276 registra escuetamente estos datos relativos al acompañante de Bazán; "Antonio Domínguez, hijo de Juan Domínguez y de Mencía Sánchez, vecino de Talavera de la Reina, a nombre de Dios, 26 de Febrero, año 1540.

Varios conocidos, amigos o de la parentela del viajero, oriundos todos de Talavera, ya habían zarpado dispuestos a emprender la aventura del nuevo mundo en el fabulosos país de los Incas: Pablo de Meneses - deudo de los Aguirre -, que actuaba allá como influyente Capitán; su sobrino Bernardino de Meneses; los primos hermanos conquistadores Francisco de Aguirre y Meneses y Francisco de Aguirre "el Lanza" - tío político de Bazán -; Baltasar Barrionuevo y Alvaro Villagomez, ambos estantes en Panamá; y Diego de Torres; Juan y Diego de Villarroel, Juan de Villanueva, Diego Hernandez y Luis Gomez - estos seis que salieron de Sevilla, en 1536, junto con Francisco de Aguirre, el futuro fundador de Santiago del Estero.

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Carlos Ibarguren Uriburu

Ratio:  / 5

 

por Carlos Federico Ibarguren Aguirre

extraído de "Los Antepasados". Buenos Aires, 1983.

 

En 1882 - a la edad de 5 años - llegó con su familia desde Salta a Buenos Aires, cuya jurisdicción provincial acababa de nacionalizarse. Su padre había sido llamado por el Presidente Roca a fin de organizar la justicia ordinaria en la flamante Capital de la República, como primer presidente de la Cámara Civil de Apelaciones. 

A leer y escribir aprendió el niño con doña Serafina Martínez - nieta del General Arenales - que daba clases particulares en su casa. Después lo inscribieron en la escuela “de las 5 esquinas”, regentada por la señorita Amalia Gramondo.

Prosiguió sus estudios secundarios, sucesivamente, en el Colegio Literario “de mister Frequer”, en el de Bachilleres, en el viejo Colegio Nacional, y en el “del Plata”, que dirigía el profesor Edgar Courteaux; para matricularse más tarde en la antigua Facultad de Derecho de la calle Moreno, graduándose allí de abogado en 1898, con el premio de “medalla de oro". Su tesis doctoral versó sobre la “Institución de Heredero”, y fue padrino de la misma el doctor Wenceslao Escalante, profesor de Filosofía del Derecho, a la sazón Ministro de Hacienda, quien, poco antes, nombrara al sobresaliente discípulo secretario suyo.

Por esas fechas el joven Ibarguren fundó, con algunos amigos, una revista literaria: Juventud, al paso que incursionaba en el periodismo, mediante uno que otro “suelto” en las columnas del diario El País, cuyo director era su primo Pancho Uriburu. A comienzos de esta centuria estrenóse como catedrático de historia en el Colegio Nacional Norte; y, desde 1902, fue profesor de “romano” en la Facultad de Derecho. Seis años más tarde dictaba el curso de historia argentina en la Facultad de Filosofía y Letras, y, por breve tiempo, profesó en la Universidad de La Plata.

En la Facultad de Derecho porteña alcanzó el Vicedecanato; y al retirarse en 1922 voluntariamente de la carrera docente, otorgáronle el título de Profesor Honorario de las casas de estudio donde enseñara por casi un cuarto de siglo; a una de las cuales, además, representó en el Consejo Superior de la Universidad. Fruto de sus estudios y lecciones sobre la época de Roma son los libros Las obligaciones y el contrato en el derecho romano y argentino, Una proscripción bajo la dictadura de Syla e Historias del tiempo clásico. Por otra parte, desde 1904 había desempeñado los cargos de Oficial Mayor y luego de Subsecretario de hacienda, en los respectivos ministerios de Escalante, José María Rosa y Enrique Berduc.

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