GENEALOGÍA

Nuestra completa base de datos

Conquistadores, descubridores, gobernantes, caudillos, militares, escritores... descubra quiénes fueron, quiénes fueron sus mayores y quienes son sus descendientes.

Sumérjase en la más completa base de datos de genealogía de las familias tradicionales argentinas.

 

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HERÁLDICA

El arte del blasón

Disfrute, infórmese y aprenda disfrutando con los escudos de armas correspondientes a los linajes de más abolengo que han habitado el Virreinato del Río de la Plata.

 

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HISTORIA

Hechos que marcaron una época

Es imposible separar la genealogía de las familias que figuran en nuestra base de datos de la historia de América. Miembros de los linajes que aquí aparecen estudiados han sido próceres, virreyes, gobernadores, personalidades destacadas, etc.

 

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Archivos y documentos

La investigación genealógica e histórica se documenta en los archivos. Desde un códice medieval hasta la documentación más moderna y actual puede sernos útil para avalar documentalmente nuestra historiografía familiar.

Linajes

Ascendencia y descendencia tanto de las familias que forman parte de la sociedad argentina, como de las que se caracterizaron durante la época virreynal, y aún de aquellas cuyos orígenes se pierden en el tiempo.

Base de datos

Nuestra base de datos atesora más de 236.000 fichas personales, correspondientes a igual número de individuos, integrantes de más de 71.000 familias, cuyos datos proceden de más de 1.300 fuentes diferentes.

Juro no olvidarlos

por Alfonso Beccar Varela

 

 

¿Porque me miran serios desde fotos color sepia
esos hombres y mujeres del pasado?
¿Es tristeza o amargura lo que borra su sonrisa…
o es miedo de ese olvido al que han sido relegados?

 

¿Sabían ya hace tiempo, posando ante el artista,
que ingratos descendientes perderían su recuerdo,
y mirarían esta foto sin saber decir su nombre,
sin saber por qué guardarla… tentados de tirarla,
o venderla por migajas en un mísero anticuario?

 

¿Sabían tal vez, que del país que construyeron
ya no quedan sino ruinas, unas vivas, otras muertas,
pero cada vez menos y todas despreciadas
por un pueblo sin memoria y poco honor
y sin tiempo para ellos y lo que ellos nos legaron?

 

¿Sabían acaso cuan fugaz sería su impronta
en el recuerdo de sus nietos y parientes,
que heredando genes y frutos de una vida de trabajo,
no supieron construir o sumar sobre su herencia,
pero optaron indolentes por el placer y el despilfarro?

 

Yo los veo en mi pantalla, los miro a los ojos desde ahora,
y lamento no ser parte de aquel tiempo ya pasado,
de esos siglos llenos de oportunidades y promesas,
habitados por héroes, por gigantes ya olvidados.
 

 

Yo los miro siempre con orgullo, sin temor y con cariño,
y lamento no estar con ellos, sentado en un salón,
aprendiendo de sus vidas, sus historias y recuerdos,
entendiendo sus opciones, sus motivos, sus amores.

 

Y entre los escombros de este país que una vez quiso ser grande,
pero ahora prefiere agacharse mediocre y sin valores,
quiero que oigan al menos una voz que grita solitaria:
“¡Aún no han muerto! ¡Acá viven todavía en mi recuerdo!”

 

Que me oigan desde el cielo los que ahí hayan llegado,
y reserven un lugar, un sillón junto a su lado,
para este nieto, heredero de tantos sueños rotos,
que no deja de quererlos y jura no olvidarlos.

Genealogía Familiar cumplió tres números

 

BUENOS AIRES – MADRID. Termina de publicarse el tercer número de Genealogía Familiar. Publicación trimestral llevada a cabo por los organizadores del sitio de internet bajo el mismo nombre. El número III, “Edición Especial”, cuenta con más de 150 páginas adicionales, e incluye un extenso trabajo de Alberto Heredia Gayán sobre la descendencia de Klaus Stegmann, un comerciante alemán que llegó a Buenos Aires a bordo del bergantín “Dioskuren” el 6 de septiembre de 1818, para establecerse, en esa antigua Buenos Aires, definitivamente.

El proyecto “Genealogía Familiar” tiene su origen e inspiración en las décadas de investigación genealógica de Carlos F. Ibarguren Aguirre que, entre otras cosas, escribió lo que él llamaba su “impublicable mamotreto”, un trabajo titulado “Los Antepasados, a lo largo y más allá de la historia Argentina.” En esa monumental obra de once tomos que traza los orígenes de sus antepasados, Ibarguren deslumbra al lector con su prosa chispeante y lo pasea sin esfuerzo por cuatro siglos de historia Argentina, realzando la participación que en ella tuvieron. Amas de casa, militares, eclesiásticos, políticos y una variopinta galería de roles y oculaciones. Llos hombres y mujeres con apellidos como Ibarguren, Aguirre, Anchorena, Pueyrredon, Uriburu y Castro, relatan sus historias desde la pluma inquieta de su descendiente, para citar solo cinco linajes vinculados a la familia del autor. En el ocaso de su larga vida, Ibarguren pudo ver con alegría su trabajo digitalizado por uno de sus nietos, Alfonso Beccar Varela, extendiéndose de esta manera más allá del círculo familiar íntimo al que había estado restringida hasta entonces.

Años más tarde, en 2007, ese nieto tan inquieto como su abuelo, Alfonso Beccar Varela, lanza el sitio www.GenealogiaFamiliar.net con el objetivo de poner a disposición de todos la genealogía e historia de sus antepasados. Usando el trabajo de Ibarguren como punto de partida y pieza central. El interés que el sitio suscitó, en el creciente número de visitantes, significó la rápida expansión del mismo, y la ampliación del círculo original de familias tratadas inicialmente, constituyéndose hoy eb una de las bases de datos más grandes de la genealogía argentina, habiendo superado los 220.000 registros.

“Genealogía Familiar” siempre quiso ser mucho más que una base de datos genealógica. Inspirado por la prosa de Ibarguren, Beccar Varela y los voluntarios que trabajan en el sitio web, han priorizado siempre la inclusión de notas biográficas, retratos, documentos, mausoleos y mapas, para dar al visitante la oportunidad de vivenciar sus búsquedas en su contexto histórico, dando así acceso a las generaciones más jóvenes a información que de otra forma solo se encuentra en bibliotecas o archivos de difícil acceso.

La revista Genealogía Familiar cuyo tercer número llegó a sus suscriptores esta semana, se configura en otra herramienta en el esfuerzo por preservar el recuerdo e historia de nuestros antepasados. Con un formato de 22.5cm x 15.5cm, tapa blanda en color y 200 páginas en blanco y negro, circula entre un creciente número de suscriptores en Argentina, España, Estados Unidos, Uruguay, Francia, Italia y varios países más. Pretende cubrir temas históricos, heráldicos, genealógicos y afines;  y busca publicar trabajos no sólo de genealogistas reconocidos, sino también de autores con amor y pasión por la historia, que tal vez no tengan oportunidad de publicar sus trabajos en otros espacios.

 

 

Con un esmerado diseño y presentación gráfica, la revista ha encontrado gran aceptación, y se imprime simultáneamente en Buenos Aires y Madrid, cuatro veces al año. Sus páginas, ya han traído, al investigador serio y al amateur, no solo la genealogía Stegmann. También ha sumado trabajos sobre Los Duffy, de Eduardo Sadous, Los Collins de Buenos Aires, por Lucio Pérez Calvo, Los Derqui y Los López por Gabriel Chirico, Los Leguizamón de Catamarca por Jorge Bayá Casal y la Genealogía e historia del linaje Terán por Pablo Martín Moncada. Asi como el artículo Las tres abuelas de don Marcos José de Larrazábal, el Caballero de Santiago por Mariano Vilella Sánchez Viamonte.

Las figuras de Bernabé Araoz, Gregorio Bazán, y Bienvenida Palacios de Roldán fueron evocadas por José María Posse Posse, Carlos F. Ibarguren y Roberto Colimodio respectivamente, y Carlos Eduardo Solivérez compartió su magistral Introducción a la Genealogía Genética y travesía prehistórica del clado ibérico R1b1a2, mientras que Gabriel Stilman trató temas muy actuales en su muy documentado artículo La genealogía como derecho.

Genealogía Familiar, incluye en su publicación de forma serializada, una traducción de la Guía Mulhall, con detalles de la vida en Buenos Aires en 1869. Junto a artículos como Recuerdos del San Isidro de mi infancia de Cosme Beccar Varela o El alivio de una fonda de postín de Jorge Vilella Tonnelier,los que, transportan al lector a un pasado tal vez no tan lejano en el tiempo pero que hoy parece olvidado.

El enlace, que se acompaña, da acceso a una muestra de cada número publicado hasta el momento.

Así es que, a poco de cumplir un año de su lanzamiento, Genealogía Familiar se ha posicionado como una publicación de renombre, y su equipo editorial continúa su trabajo de búsqueda de  material a la altura de su exigente público.

Para más información sobre esta publicación, para comprar ejemplares o para suscribirse a la misma, dirigirse a Alfonso Beccar Varela ( Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo. ) o visitar: http://genealogiafamiliar.net/tienda

La historia y la genealogía, a través de los relatos de sus protagonistas, lo están esperando, con cierta severidad y picardía que salpica cada remembranza.

 

¿Porque Genealogía Familiar?

por Alfonso M. Beccar Varela
Introducción al #1 de Genealogía Familiar
Una publicación trimestral de GenealogiaFamiliar.net

 

En Genealogía Familiar creemos que conocer a nuestros antepasados es el primer paso para descubrir como la suma de ellos, con sus virtudes y sus defectos, tejieron la trama de un tapiz centenario que, ligado a una tierra bendecida por Dios con enormes riquezas y posibilidades, construyeron una nación Argentina que supo ser grande una vez, y logró destacarse entre todas las naciones del mundo.

En Genealogía Familiar sabemos que ser parte de ese tapiz centenario pone sobre nuestros hombros la obligación de vivir como verdaderos herederos de los mejores valores de nuestros antepasados, para que cuando nuestros nietos o bisnietos nos recuerden, puedan decir orgullosos que el hilo de la historia no se rompió, y que a ellos lega también la historia, la tradición y la cultura de una patria que reconocen como propia.

En Genealogía Familiar somos conscientes que esta Argentina que construyeron millones de nuestros antepasados vive momentos difíciles. Como en otras oportunidades, las dificultades del presente no permiten discernir qué forma tomará un futuro mejor, con el agravante que, al mejor estilo de los paroxismos totalitarios, se pretende borrar y reescribir nuestra historia a la medida de la ideología de turno.

De pocos años a esta parte parece acelerarse un proceso de cambio, donde muchos cuestionan – no precisamente con ánimo constructivo – nuestra historia, nuestras tradiciones y nuestra cultura. Algunos pseudo-historiadores (muchas veces apoyados en el enorme poder del Estado) actúan como si los siglos que nos precedieron tuvieran que ser borrados u ocultados como embarazosos o molestos. Está de moda un revisionismo ideologizado que elige re-escribir la historia de forma selectiva y parcial, con el aparente objetivo de re-educar a las generaciones futuras lejos de las raíces de la patria que hemos conocido.

En esta hora, nos gustaría que la publicación de Genealogía Familiar contribuya a que la memoria (¡una facultad tan selectiva a veces!) de nuestros antepasados y sus logros, grandes o pequeños, no sea olvidada, deformada o suplantada por otra.

Lo haremos publicando no solo genealogías de familias que han hecho de la Argentina su patria, sino también artículos sobre historia, cultura, heráldica, arte y todo aquello que se relacione con este apasionante viaje al pasado que es la genealogía e historia de nuestros mayores.

No es sin cierto temor que lanzamos este primer número de Genealogía Familiar. No son pocas las publicaciones similares que nos han precedido, o continúan a informar a un selecto público sobre el fascinante mundo de la genealogía y, más especialmente, su intersección con nuestra historia.

Individuos de gran talento e instituciones de sobrada seriedad han aportado y enriquecido -- sea como osados pioneros, dedicados investigadores, o inspirados narradores -- esta verdadera ciencia que es hoy la genealogía. Un universo que cada nueva generación parece descubrir una vez más, volcando en él su entusiasmo y sus recursos.

Nuestra visión es crear un espacio para la difusión de artículos o escritos de personas que, sin ser necesariamente genealogistas reconocidos por tantas de las prestigiosas entidades existentes, puedan publicar acá sus trabajos, siempre que guarden ciertas formas y mínimos de calidad imprescindibles. Al mismo tiempo, queremos abrir nuestras páginas a esos individuos de mayores conocimientos, a esos cuya experiencia y seriedad les ha dado un renombre merecido en el mundo de la genealogía argentina, para que compartan con todos nosotros lo que han aprendido.

En última instancia, crear un medio útil y ameno a todos lo que se interesan por la genealogía argentina.

Los invito a suscribirse y sumarse a este proyecto!

¡Festejando 8 años!

En Genealogía Familiar vamos a festejar nuestros primeros 8 años de existencia con el lanzamiento de una publicación periódica para poner en formato libro y en sus manos, artículos de genealogía, historia, biografías, heráldica y los temas relacionados con ellos que nos interesan a todos.

Esta publicación tendrá el formato de un libro de entre 175 y 200 páginas y un tamaño de 22.5cm x 15.5cm, tapa blanda, y publicado cada tres meses. Para asegurar la calidad y durabilidad del producto, las páginas serán en cuadernillos cosidos (y no pegados como son algunas publicaciones de menor calidad). 

Componen el equipo editorial de Genealogía Familiar: Alfonso Beccar Varela, Mariano Vilella Sánchez Viamonte, Juan Manuel Medrano y Santiago Castillo Illingworth. Muchas gracias a todos ellos por impulsar esta idea y hacerla una realidad.

Queremos ofrecer en este acto a todos los lectores de Genealogía Familiar, la venta de suscripciones a esta publicación por medio de una “Oferta Pre-Lanzamiento”, cuyos detalles son los siguientes:

Subscrición en Argentina o España:

1 año (4 números) $650 (o U$65)

Pagaderos con tarjeta de crédito o depósito en cuenta bancaria.

¡Simplemente diríjase a la sección Revista, elija suscripción deseada y forma de pago y sea parte de este nuevo proyecto! (Como referencia, cada número se venderá de forma individual por $300 (o U$30), por lo que los ahorros al suscribirse en términos de esta oferta son importantes).

Esta iniciativa no hubiese sido posible sin o el apoyo de un gran número de genealogistas e investigadores argentinos que se han comprometido a contribuir material inédito a esta nueva publicación de Genealogía Familiar. Es gracias a la calidad de estos colaboradores que estamos seguros de poder ofrecer a los que siguen nuestro proyecto, un producto de mucha calidad, algo para sumar a sus bibliotecas y coleccionar como una fuente de referencia y muchas horas de lectura.

Como tributo a Carlos Ibarguren Aguirre, genealogista que ha inspirado a muchos, incluyendo a Alfonso Beccar Varela, impulsor del sitio Genealogía Familiar, publicaremos también de forma serializada las detalladísimas y muy amenas biografías de diez conquistadores, que resultaron ser también verdaderos patriarcas y antepasados de incontables argentinos. Nuestro primer número abre la serie con la vida de Juan Gregorio Bazán, referente inolvidable de la historia de Santiago del Estero, muerto en combate con indios hostiles y sobrevivido en el lugar de los hechos por su mujer, hija y nieta con quienes venía desde Lima. 

Ya hemos anunciado en la sección de “Noticias” de nuestra página, el contenido del primer número. Podemos anticipar un estudio muy interesante sobre genealogía genética y un trabajo inédito sobre los Leguizamón de Catamarca para el segundo, que ya está siendo diagramado.

Creemos que esta publicación es una excelente forma de celebrar nuestros primeros 8 años de existencia, que han sido posibles gracias al apoyo de los millares de visitantes de nuestro sitio, a las centenas de personas que nos han aportado datos, fotografías, biografías y tanto otro material que hace de nuestra página una de los mejores referentes para aquellos que le interesa la genealogía e historia de las familias más representativas de nuestra patria. 

 

 

 

Del Impublicable Mamotreto a la World Wide Web

por Alfonso M. Beccar Varela

 

Siempre creí que para ser quienes somos tenemos que combinar tres ingredientes: Genética: Nuestros genes tienen un papel en decidir sobre nuestras personalidades y por lo tanto sobre nuestras vidas. Educación: La educación que recibimos de nuestros padres y otros en nuestros años “formativos”. Libertad personal: El famoso “libre albedrio” que nos permite tomar decisiones propias más allá de lo que los dos condicionantes previos nos indiquen.

Cada persona usará estos ingredientes en distintos porcentajes, y la mezcla que resulte nos brinda quienes somos.

Sirva esto de introducción para explicar mi relación con la genealogía.

* * *

Mi abuelo Carlos Federico (“Tata”) Ibarguren Aguirre dedicó muchos años de su vida a investigar sus antepasados. En la era anterior al email o a internet, se correspondía con genealogistas, hurgaba archivos y recorría bibliotecas juntando datos que terminaron formando lo que el se denominaba su “impublicable mamotreto”, una obra escrita a máquina, cientos de páginas con muchas correcciones, papelitos pegados y notas agregadas a mano en los costados o parte de atrás del papel.

Como dice el refrán, “nadie es profeta en su tierra”, y la verdad que a ninguno de sus hijos le interesó mucho el tema de sus antepasados. Los años pasaban, Tata envejecía, y el mamotreto seguia tan “impublicable” como siempre. Hasta que en 1991, cuando volví a Argentina desde Sudáfrica, se dió la oportunidad de empezar a pasar a una computadora el famoso mamotreto.

Un hermano de Tata, “Tio” Enrique Ibarguren, había decidio que era hora de que el mamotreto saliese a la luz, y que llegara, al menos, a la Biblioteca del Jockey Club. Y tenía los medios y la voluntad de hacerlo. Asi que arreglamos el precio de cien dolares, me acuerdo, por cada tomo del mamotreto pasado a computadora e impreso. Cada tomo eran unas 300 páginas en Word. Me compré entonces una Mac LCII y me puese a escribir.

Por esas vueltas de la vida, conocí a Tata de grande, y mi trabajo con el mamotreto me dio, en seguida, tema de conversación para rato. Varias veces por semana, camino a casa, paraba en su departamento en el séptimo piso de la esquina de Vicente López y Ayacucho, y whisky de por medio, le sacaba tema para que se entretenga contándome anécdotas sobre si vida y la de sus antepasados, así como también sus apreciaciones sobre la historia argentina. Cada tanto me agarraba la mano y mirándome con sus ojos azules me preguntaba… “pero che… vos crees que esto le va a interesar a alguien?”

Tomo a tomo fueron sumándose las páginas que dejaban ser manuscritos y se convertían en código digital listo para entrar en el cyber espacio. Además de la Biblioteca del Jockey, una copia para Tio Enrique y otra para Tata, un par de personas más fueron comprando la colección completa, y otros encargaban algún tomo sobre el apellido con el que estaban más relacionados.

Mi prima Cecilia Ibarguren Estrada, pintora, dibujó los escudos para ilustrar la obra, y con la aprobación de Tata y Tio Enrique me convertí, por un tiempo al menos, en el editor “de facto” de este trabajo, y la venta de algunos tomos me redituaba una pequeña ganancia que en aquellos tiempos de soltero no me venía nada mal.

Pero la vida siguió brindándome sorpresas inesperadas. Tuve que volver a Sudáfrica ya que ni de la Empresita ni de la venta del mamotreto podía vivir en Argentina. En mi ausencia, mis padres siguieron el trabajo de tipeo y fotocopiado, y cuando finalmente volví a Argentina, me conseguí un trabajo mas “en serio” y mi participación en la edición y reventa del mamotreto terminó.

Pero todos esos meses de lectura, revisión y tipeo de cientos y cientos de páginas con las biografías de mis antepasados ciertamente habían dejado su marca. Encontré en el estilo y contenido de Tata, una visión de la historia argentina que me atraía. No era la visión “blanco y negro” a la que había estado acostumbrado, donde los buenos eran todos santos y el resto unos perversos. Los personajes que Tata traía a mis manos eran gente de carne y hueso, con sus virtudes y defectos, haciendo lo que tenían que hacer en su contexto histórico aún no contaminado con el análisis retrospectivo en manos de idealistas del futuro.

Tratando de re-insertarme en una Argentina que prácticamente no conocía, el descubrimiento de mis antepasados me dio un sentido de pertenencia, en lo genético al menos, que nunca había sentido antes. Sentir que pese a todas mis visicitudes (incluyendo haber nacido en Estados Unidos!), yo era más argentino que el dulce de leche, fue algo que me sirvió mucho. Claro que no era suficiente. Seguia siendo en el fondo, “sapo de otro pozo”, ya que ni mi educación ni mis opciones personales habían seguido los caminos de la mayoría de los argentinos de mi ámbito social y mi generación. Tal vez fue por eso que me aferré aún más a mis antepasados, que del otro lado de la muerte me recordaban a mí, que cual judío errante habia deambulado por el mundo, cual era mi país y el papel de mi familia en el mismo.

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Sobre Genealogía Familiar

Durante décadas, Carlos F. Ibarguren Aguirre canalizó su pasión por la historia y la genealogía en su monumental obra de once tomos que él tituló "Los Antepasados, a lo largo y más allá de la Historia Argentina".